Óscar Ollero, un eterno segundo en primera línea

Vallisoletano de la cosecha de 1976, es hermano del gerente del club y parte de la generación que despuntó con Pastor

Óscar Perales, segundo entrenador, y Óscar Olleros, primer técnico/
Óscar Perales, segundo entrenador, y Óscar Olleros, primer técnico
Miguel Ángel Pindado
MIGUEL ÁNGEL PINDADO

La sorprendente y fulminante marcha de David Pisonero al Vardar macedonio ha puesto en primera línea a Óscar Ollero Cuesta (Valladolid, 20-3-1976), el nuevo técnico del Recoletas Atlético Valladolid.

Óscar Ollero conoce perfectamente los entresijos de la plantilla y el club. Su hermano Paco, gerente del Atlético Valladolid fue uno de los fundadores y desde el primer día Óscar ha seguido muy cerca los avatares de la escasa, un lustro, pero intensa vida del club. Y además, en las últimas dos temporadas ha ejercido como segundo técnico o entrenador ayudante.

Porque Óscar Ollero forma parte de esa generación de jugadores de balonmano a la que también pertenecen Pisonero, Raúl, Pastor, Roberto García Parrondo, Davis, etc. Esa generación de los setenta que tan excelentes resultados ha ofrecido al balonmano vallisoletano, español y mundial.

Comenzó en este deporte en San Viator, para después pasar al BM Lourdes e incluso la cantera del BM Valladolid. Al no encontrar acomodo en el club vallisoletano, recaló en el BM Soria, donde estuvo trece años como jugador, militando en Segunda Nacional y logrando el ascenso a Primera Nacional. Una vez acabada su carrera como jugador, siguió en el BM Soria pero como segundo técnico durante varias temporadas hasta que finalmente, mediada la temporada 2014-15 saltó a dirigir el banquillo soriano con el equipo en Primera Nacional.

Así pues, Ollero tiene experiencia sobrada en el banquillo, en todo tipo de situaciones, si bien su debut en el balonmano profesional le llegó en la temporada 2017-18, cuando la directiva del Atlético Valladolid decidió incorporarle como segundo entrenador tras Nacho González, lo que ya entonces se entendió como un primer paso para alcanzar el primer banquillo del Recoletas.

El cese de Nacho González al término de la primera vuelta de esa temporada, dio paso a la llegada de David Pisonero, inexperto en los banquillos de Asobal, pero con mayor peso y predicamente mediático. Evidentemente Óscar Ollero continuó como segundo de abordo, haciendo un excelente trabajo con los jugadores y formando un tándem muy equilibrado. Esta última temporada se ha podido ver a un Óscar Ollero más metido en los partidos, dando órdenes, colocando a sus hombres, calmándolo, protestando, etc. y demostrando que tiene capacidad para dirigir un banquillo. Además, Pisonero ha sabido delegar muchas cuestiones en Ollero y el binomio ha funcionado de forma excelente sobre todo en el portentoso final de temporada del equipo.

No cabe duda de que Óscar Ollero es 'de la cuerda' de la directiva del club, pero eso no le resta un ápice de capacidad, de esfuerzo, de trabajo y de ganas para llevar al Recoletas a lo más alto posible, aunque no todo dependa de él. Más vehemente que Pisonero y más visceral, ha tenido la suficiente habilidad para hacer su trabajo sin llamar excesivamente la atención, cumpliendo su papel de segundo espada, pero a la vez con más experiencia en mil y una situaciones en los banquillos, Óscar Ollero tiene dos años para demostrar que es un entrenador de Asobal.

Además, contará con la inestimable ayuda de Óscar Perales, director de cantera del club, que ejercerá las labores de segundo entrenador. Perales ya dirigió el BM Nava en la anterior campaña en División de Honor B.