Samuel Ibañez trata de detener el lanzamiento de un jugador del Handbol Bordils en el partido disputado en Nava de la Asunción.
Samuel Ibañez trata de detener el lanzamiento de un jugador del Handbol Bordils en el partido disputado en Nava de la Asunción. / El Norte

El Balonmano Nava se mete en problemas

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  • El conjunto dirigido por Óscar Perales vuelve a ofrecer su peor versión y cae derrotado frente al Handbol Bordils

Quería el Viveros Herol Balonmano Nava una victoria en la cancha del Handbol Bordils para respirar tranquilo en la zona media de la clasificación. Los de Óscar Perales esperaban devolverle la moneda al conjunto catalán tras la derrota sufrida en el encuentro de la primera vuelta, pero volvieron a sucumbir al mostrar su peor cara, esa que tantas veces ha salido a relucir durante la presente temporada y que se ha convertido en tónica habitual durante los partidos que se disputan lejos de Nava de la Asunción.

La historia del encuentro fue similar a la de tantas derrotas sufridas en la presente campaña: un flojo inicio de partido en el que el rival adquiere una cómoda ventaja en el marcador para después intentar una remontada casi imposible. Pero esta vez, ni siquiera hubo esperanzas de puntuar. Desde el primer minuto se vio un equipo sin intensidad que fue claramente superado por un rival que se jugaba mucho más que los naveros. Los catalanes necesitaban la victoria para no quedar descolgados de los puestos que aseguran la salvación y lo demostraron desde el primer minuto. No realizaron un encuentro espectacular, pero sí intenso y dinámico para dejar los dos puntos en su feudo.

Tras un comienzo de partido con ritmo, pronto el Handbol Bordils adquirió una renta de tres o cuatro goles en el electrónico. Mientras los ataques del Viveros Herol carecían de la fluidez necesaria para desordenar la defensa local, los catalanes movían de un lado a otro el balón sin que este apenas tocara el suelo, encontrando pasillos hacia la portería defendida por Samu Ibañez con relativa facilidad. El central, los extremos, el pivote... todos tenían espacio para fusilar la portería navera y encarrilar el choque en el primer periodo, mientras los de Óscar Perales basaban gran parte de su ofensiva en los lanzamientos exteriores de Carlos Villagrán, Alexandre Tello y Antonio Llopis. Sin embargo, fue Isma Juárez el más acertado de los visitantes durante un primer periodo en el que el Balonmano Nava se desangró en defensa.

Una vez contenida la hemorragia defensiva –aunque la herida seguía sangrando–, la medicina para el ataque no terminaba de llegar. Tras el paso por vestuarios con ventaja de cinco goles para el Handbol Bordils (18-13), el Viveros Herol amagó con reengancharse al partido en los primeros instantes de la segunda mitad. Pero entonces emergió la figura de Jordi González en la portería catalana para espantar cualquier esperanza visitante de rescatar algún punto del pabellón Verd i Blanc. Elevó su porcentaje de acierto bajo palos con intervenciones de todos los colores, evitando que los de Óscar Perales se acercaran peligrosamente en el marcador.

Pasaban los minutos y la diferencia de goles seguía oscilando entre los cuatro y los cinco goles, hasta que a falta de cuatro minutos para el final el marcador reflejó un 26-23 para el Bordils. Fue lo más cerca que estuvo el Viveros Herol de la remontada, pero el lanzamiento exterior de Antonio Llopis para poner a su equipo a dos goles fue repelido por Jordi González para tranquilidad de los suyos, que vencieron finalmente por 28-24 para sumar dos nuevos puntos con los que superan al Balonmano Nava en la clasificación.

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