Nostalgia por la discoteca Osiris

Un momento del derribo de la nave que acogió la discoteca Osiris. /F. de la Calle
Un momento del derribo de la nave que acogió la discoteca Osiris. / F. de la Calle

La piqueta echa abajo una de las salas míticas de los ochenta y noventa en Nava de la Asunción

FERNANDO DE LA CALLENava de la Asunción

Más de mil personas acudieron el pasado 16 de febrero a la fiesta homenaje que se rindió en Nava de la Asunción a las discotecas HH y Osiris, míticos lugares de ocio que marcaron a varias generaciones de jóvenes desde finales de los años setenta hasta finales de los años noventa del siglo pasado. Tan solo quince días después de esa multitudinaria fiesta homenaje, las máquinas de demolición han echado abajo todo el edificio que ocupaba la discoteca Osiris, a las afueras de Nava. En breve, se empezará a edificar, en el mismo lugar, un supermercado de grandes dimensiones de la cadena Lupa que reportará a la localidad diferentes puestos de trabajo.

La noticia y las imágenes de la demolición del edificio, construido 1977, han hecho que la nostalgia haya vuelto a aflorar entre muchos de los naveros que vivieron los años dorados de Osiris. «Me da pena, pero me daba más pena verlo cerrado y casi abandonado sin ninguna utilidad, un local tan divino como es ese. Ahora será algo útil, con movimiento de gente, con vida otra vez. Se llenará de gente, luces y coches. Hay que coger los tiempos según vengan y ahora en vez de ir a bailar allí, iremos a hacer la compra», señala Pilar Tapia. Otros comentarios ahondan más en los recuerdos. «Desde luego que da pena porque te das cuenta de que los años pasan y todo lo que conociste va desapareciendo, lugares y personas que es lo que más pena», añade María Luisa San Felipe, una opinión que para algún vecino llega a ser hasta pesimista, recordando el cierre en los últimos años, de otros emblemáticos lugares de Nava. «A mí también me gustaba mucho la estación y la vida que daba el trasiego de trenes y te acabas acostumbrando. La estación, la HH, la Osiris, el cine ¡Total! Qué más da una vuelta de tuerca más a nuestros recuerdos y cosas de algunas veces nuestras tristes vidas, te acabas haciendo una persona inerte, descorazonado que no te acaba importando casi nada», dice Julio de Andrea. Con la desaparición del inmueble, lo hace también uno de los murales más grandes del artista conocido como Sr. Momán, pintado hace varios años por toda la fachada de la antigua discoteca y visitado y fotografiado por naveros y visitantes.

Trozos

Antiguos empleados de la discoteca también han mostrado su pesar por la desaparición del inmueble, es el caso de Azucena Fragua quien durante años estuvo trabajando en el ropero de Osiris. «Qué tristeza, pero el tiempo tiene que evolucionar y la vida pasa. Osiris, siempre estará en nuestros recuerdos que podremos contar a nuestros nietos». Pese a la tristeza por la demolición, la inminente apertura de un nuevo gran supermercado está siendo bien recibida por los vecinos, muchos de los cuales no han desaprovechado la noticia para comentarlo con humor en las redes sociales. «Cuando entremos al supermercado iremos diciendo: «Aquí estaba la barra, aquí la cabina del pincha, aquí el reservado... En fin, los recuerdos ahí estarán siempre», opinaba Pilar García, mientras algún nostálgico proponía acercarse a los escombros para guardar algún trozo de pared, «como se hizo con el muro de Berlín».

El Ayuntamiento de Nava también ha querido tener un recuerdo para la histórica discoteca. «Es lo bueno que tienen los recuerdos, no hay quién los derribe, lo material es secundario, nos acostumbraremos a ver la nueva instalación venidera, no hay otra», concluye el concejal del equipo de gobierno, Juan Antonio Herranz.