Carlos González: «Corremos peligro por falta de financiación»

Carlos González, presidente de la Lonja de Segovia. /A. Tanarro
Carlos González, presidente de la Lonja de Segovia. / A. Tanarro

El exiguo presupuesto para este año es de solo 1.200 euros al haber suspendido las ayudas el Ministerio de Agricultura y la Consejería

C. CARRASCALSegovia

El funcionamiento de la Lonja es estable, garantiza la transparencia y facilita las transacciones comerciales. Sus beneficios están claros para el campo y son especialmente visibles en una provincia eminentemente rural como Segovia. Sin embargo, «su futuro es incierto» y «corre peligro» debido a la falta de financiación, comenta Carlos González, su presidente.

El presupuesto para su supervivencia en 2018 apenas llega a los 1.200 euros, es decir, unos cien euros mensuales. «El problema de financiación es serio», alega su presidente, y esto se debe a la ausencia de ayudas institucionales. Tanto la Junta de Castilla y León como el Ministerio de Agricultura suspendieron las subvenciones que otorgaban a este organismo y que ascendían a unos 3.000 euros.

Tampoco supone ya una fuente de financiación estable el teléfono de pago a través del cual la Lonja ofrece información acerca de los precios de venta de los productos que regula. Antes del auge Internet y de las aplicaciones de mensajería recibían unas 20.000 llamadas semanales. Desde hace más de una década los usuarios de este servicio son residuales y tan solo les permiten recaudar en torno a mil euros al año, que emplean para gastos básicos.

Trabajo altruista

Hoy en día las cotizaciones de este órgano son seguidas por muchas más personas del sector y sus precios son un referente nacional, pero su situación es cada vez más complicada porque ahora los datos se dan a conocer a través de la página web y de la prensa. «Sobrevivimos porque es una asociación sin ánimo de lucro y nadie cobra, ni vocales ni presidente. A pesar de que invertimos muchas horas en esta labor, lo hacemos de forma altruista», apunta.

Entre las principales novedades para este ejercicio de 2018 González destaca la recuperación para mediados de febrero de la mesa del vacuno, que desapareció por falta de representantes. «Es triste que una provincia como Segovia, que es de las principales productoras de vacuno de cebo a nivel nacional, no tenga mesa», por eso los precios hasta la fecha se fijan por las lonjas de Binéfar (Huesca) o Lérida. Eso sí, considera el presidente de la de Segovia que gran parte de la responsabilidad de esta situación la tienen los ganaderos que «se conforman y no luchan por fijar, negociar y lograr unos precios más justos».

Para constituir una mesa es necesario contar con al menos un representante de los compradores y otros de los vendedores que, además, deben de ser grandes operadores con peso en el mercado. En este caso no ha sido fácil constituir el grupo, pero tras un año buscando a estos portavoces la mesa comenzará su andadura este mes de febrero con dos vocales y dos compradores.

Los esfuerzos de su presidente no solo se centran en la puesta en marcha de esta nueva mesa, sino también en organizar la reunión de la Lonja Nacional del ovino y vacuno que tendrá lugar el 4 de mayo con la participación de unos 300 operadores de todo el país.

En este encuentro nacional habrá ponencias técnicas, que inaugurarán las autoridades competentes, un foro y varias reuniones de trabajo de expertos. A la vez se celebrarán las jornadas anuales Interlonjas, que reúnen a una veintena de organismos nacionales para evaluar la actividad de 2017 y organizar las nuevas acciones.

En este evento también se rendirá homenaje al fundador de la Lonja de Segovia y presidente de la misma durante 38 años, Nicéforo González, personalidad a la que los integrantes de este organismo también han propuesto para los Premios Diputación de este año.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos