Diez obras del Museo de Escultura protagonizan en Madrid una muestra en el Thyssen- Bornemisza

La pieza 'Demonio', del Museo Nacional de Escultura, junto al lienzo 'San Miguel expulsando a Lucifer y los ángeles rebeldes', del taller de Rubens, en la sala 19 del Museo Thyssen-Bornemisza. /El Norte
La pieza 'Demonio', del Museo Nacional de Escultura, junto al lienzo 'San Miguel expulsando a Lucifer y los ángeles rebeldes', del taller de Rubens, en la sala 19 del Museo Thyssen-Bornemisza. / El Norte

La exposición se ha estructurado en torno a coincidencias temáticas o temporales entre las piezas

J. B.Valladolid

El Museo Thyssen- Bornemisza inauguró ayer la exposición 'Realidad y devoción', en la que integra una decena de piezas del Museo Nacional de Escultura por coincidencias temáticas o temporales con las obras de su colección pemanente. El rastro de las tallas de la pinacoteca vallisoletana se puede seguir por las salas de la segunda planta. En una de ellas una talla de San Marcos (1501-1525), labrada por Felipe Bigarny, aparece junto a una pintura del artista alemán Gabriel Mälesskircher (1425-1495) dedicada al mismo santo.

En otra de las dependencias, el altorrelieve 'Sagrada Familia con San Juanito' (1535), atribuida a Gabriel Joly, encuentra eco en el lienzo de Domenico Beccafumi 'La Virgen y el Niño con San Juanito y San Jerónio' (1523-1525). Entre las piezas que han viajado hasta el museo madrileño hasta el 16 de junio se encuentra también la talla 'Santa Ana, la Virgen y el Niño' (hacia 1515), relacionada con un artista de Limburgo y cuyo tema tiene réplica en el 'Tríptico del rosario' (1510-1513), de Hans Suess Kulmbach, «una escultura que se aleja de la tradición medieval al abordar el tema mariano con un alto grado de realismo e intimidad», se señala desde el Thyssen.

En otra de las salas un busto anónimo de Carlos V en piedra caliza 'dialoga' con el retrato que Lucas Crahach el Viejo pintó en 1533. «A pesar de que la obra sigue la tipología del busto florentino, el rostro está esculpido con un lenguaje realista cercano al arte flamenco. El emperador porta el toisón de oro, símbolo de su poder y la fecha de ejecución coincide con la de su coronación en Aquisgrán», se apunta desde el Museo Thyssen. En la sala 15 se confrontan el lienzo 'La Virgen y el Niño con Santa Rosa de Viterbo', obra de Bartolomé Esteban Murillo, con la talla de madera policromada 'San Antonio de Padua', de Juan de Juni, uno de los artistas de cabecera del Museo Nacional de Escultura.

En el peculiar discurso artístico trenzado entre el museo que custodia en el Colegio de San Gregorio la principal colección de escultura devocional entre los siglos XIII y XVIII y una de las principales pinacotecas de España no falta un 'Demonio', de autor anónimo del siglo XVIII –mostrado en la exposición 'El diablo, tal vez', clausurada el pasado 17 de marzo en el Palacio de Villena–, que enlaza con 'San Miguel expulsando a Lucifer y los ángeles rebeldes', del taller de Rubens.