Aprenda a encontrar a Pi

El 14 de marzo (3,14 en nomenclatura norteamericana) es el Día del número Pi y por primera vez la Universidad de Valladolid se une a la celebración

Una mujer señala los decimales del número Pi. /Bernd Kammerer
Una mujer señala los decimales del número Pi. / Bernd Kammerer
Antonio G. Encinas
ANTONIO G. ENCINASValladolid

Si ha sido mal estudiante de 'mates' seguro que alguna vez ha dicho aquello de '¿y para qué me sirve a mí esto?'. Quizá en ese 'esto' despectivo y global incluía ese número de escritura griega, Pi, que para colmo en Primaria era 3,1416 para después revelarse en el instituto como 3,141592 y luego, en la tele, aparecer como la demostración estelar de la memoria prodigiosa de un tipo que había almacenado en su cerebro 70.000 decimales de Pi.

Pues Pi está aquí. Alrededor. En el aire. O, como dice la profesora e investigadora de la Universidad de Valladolid Mari Paz Calvo, «cualquier forma mínimamente redondeada tiene a Pi detrás». Calvo será la cara de la UVA en este homenaje mundial al 3,14 con una conferencia abierta a todos los públicos -y muy original y entretenida- en el salón de actos del Museo de la Universidad, en el edificio Rector Tejerina, en Santa Cruz. «Pondré algunos ejemplos de dónde puede estar escondido el número Pi en nuestro entorno», anticipa.

Porque está en sitios muy complejos, como «las órbitas de satélite, cuando calculan a qué distancia debe estar situado para que enfoque siempre al mismo punto, por ejemplo. O cuando se hace una resonancia magnética las constante en la permeabilidad magnética tiene a Pi metido». Pero no siempre es tan difícil encontrar el escondrijo de esta constante descubierta por Arquímedes. De hecho, Mari Paz Calvo propone mirar, simplemente, a un bote de tomate. A una botella de vino. «Se encuentra en el etiquetado de estos recipientes, ya que al ser cilíndricos, si uno quiere saber cuánto tiene que medir una etiqueta para todo el bote tiene que utilizar el número Pi, porque la longitud de la circunferencia es Pi multiplicado por el diámetro».

Mari Paz Calvo, de la Universidad de Valladoid, durante una conferencia.
Mari Paz Calvo, de la Universidad de Valladoid, durante una conferencia. / C. Barrena

Quién sabe si el que diseñó la pista de atletismo que le costó perder una medalla al palentino Óscar Husillos utilizó los decimales equivocados para calcular la curva (algunas federaciones se quejaron por la elevada cantidad de descalificaciones). Y es que ahí también está Pi, para calcular las compensaciones en las carreras de 200 y 400 metros.

Mari Paz Calvo se dedica «al análisis numérico a nivel de investigación», una materia que califica como «relativamente reciente» porque adquiere su dimensión más amplia a partir de la aparición de la computación y los ordenadores. Por eso, un día se sorprendió cuando leyó en el título de un artículo que llamaban a Arquímedes «analista numérico». «Cuando lo leí hablaban de cómo intentó aproximar el número Pi. Me motivó a preparar una charla sobre el método de Arquímedes para aproximar el número Pi, y daba pie a ver técnicas nuestras para ver cómo llegó al 3,14 y haciendo lo que él hacía pero con un ordenador».

Hoy en día, Calvo imparte esa charla a alumnos de Bachillerato y les muestra cómo Arquímedes, que trabajaba con fracciones, no solo pudo ver la relación constante que había al dividir el perímetro de una circunferencia entre su diámetro (Pi), sino que la calculó con una precisión impresionante dadas sus posibilidades. «Es su preocupación, darle un valor a esa constante que observa, y dice que es más pequeña que 3 +(1/7) y mayor que 3+(10/71)».

Es decir, que para Arquímedes el valor estaba entre 3,14285 y 3.14084.

No era fácil. Ni lo es aún. Pi tiene infinitos decimales y la tecnología actual ha conseguido averiguar «unos 20 billones», explica la profesora de la UVA. Aunque a la hora de la verdad, para realizar cálculos precisos, basta con utilizar, como mucho, 32 de esos decimales. «Muchas constantes físicas llevan implícito el número Pi y los cálculos que se hacen utilizando 32 dígitos son más que suficientes para todas las aplicaciones en las que está. Calcular cada vez más dígitos es un reto para los grandes supercomputadores. Desde la teoría de números hay cierto interés en saber qué sigue pasando, pero las constantes físicas no necesitan más», señala Mari Paz Calvo.

Con más de 2.300 años a sus espaldas, el número Pi celebra hoy, de forma oficiosa, un nuevo cumpleaños. Aunque el nombre, en realidad, es más joven. «El nombre se le puso en el siglo XVI, es la P en el alfabeto griego, que es la inicial de perímetro, periferia, etcétera», aclara Calvo. Lógico, claro. Tan lógico como la fórmula que dice que la longitud de una circunferencia de radio r es 2 por π por r. (Por si quiere celebrar el Día de Pi y aprovechar a calcular en el próximo atasco cuánto mide el volante de su coche).

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos