La apertura de Rafael Cano pone fin (en parte) a 1.323 días de encierro en Pilarica

Los peatones pueden atravesar ya el nuevo paso bajo las vías, sin que haya concluido aún la obra de urbanización del entorno

Los peatones pueden atravesar ya el paso bajo las vías en Pilarica. / RODRIGO JIMÉNEZ
Víctor Vela
VÍCTOR VELAVALLADOLID

La apertura del paso bajo las vías entre la plaza de Rafael Cano y la calle de la Salud, a las 19:36 horas, puso fin este martes (aunque sea parcialmente) a los 1.323 días de «encierro» que los vecinos de Pilarica sufren desde que el 15 de septiembre de 2015 se clausuró el paso a nivel, motivado por la prolongación de la alta velocidad hacia Palencia yLeón. Han sido tres años, siete meses y quince días de encierro. Este martes, a última hora de la tarde, se retiraban las vallas y se permitía a los peatones que cruzaran bajo las vías por la nueva infraestructura, una boca de 21,4 metros de ancho que sustituye al angosto túnel (un pasillo de menos de tres metros) que hasta ahora atravesaban los viandantes para salvar el lecho ferroviario.

Ahora bien, aunque se permite su uso por los peatones, todavía no han finalizado las obras. Aún está pendiente la adecuación de los parterres, la puesta a punto de las zonas verdes y la urbanización del entorno. Además, el Ayuntamiento tendrá que acometer la pavimentación del suelo, después de que en enero aceptara la petición de la asociación vecinal, que reclamó una modificación del proyecto para sustituir el firme de terrizo por uno pavimentado. El plazo (ya prorrogado) para que concluyeran las obras finalizó el pasado 15 de abril.

El Ayuntamiento tenía previsto abrir antes el paso y, de hecho, la semana pasada transmitió un ultimátum a la empresa para que este martes, como muy tarde, permitieran el paso de los viandantes. Los vecinos de Pilarica han lamentado este retraso en las obras y, de hecho, se mostraron cautos respecto a esta apertura sin que hayan terminado por completo los trabajos. Preferían que la obra hubiera finalizado por completo en tiempo. La inversión total –financiada íntegramente por el Consistorio– es de 2,1 millones de euros. Pendiente está, además, el revestimiento en algunos tramos del muro con tapiz vegetal y la colocación de dos murales decorativos en los laterales del paso inferior.

Esta obra pone fin (al menos en parte) al «encierro» que desde hace 1.323 días sufren los vecinos de Pilarica. En parte porque este es un paso de uso exclusivo para viandantes y ciclistas, aunque de forma excepcional también podrá ser utilizado por vehículos de emergencia. Los demás automóviles, los coches o furgonetas, tendrán que esperar todavía meses a que esté listo el túnel licitado unos metros más al norte, entre las calles Andrómeda y Nochevieja. Este, sufragado por Adif, acumula ya al menos medio año de retraso, motivado por la tardanza de las empresas suministradoras (de teléfono, gas, electricidad) en desviar las redes subterráneas, que hay que retirar para excavar el túnel de los vehículos.

De momento, la apertura del paso de peatones de Rafael Cano contribuye a aliviar la sensación de abandono de los vecinos de Pilarica. Más de tres años y medio en los que las protestas de los residentes del entorno han sido habituales. Comenzaron nada más cerrarse en septiembre de 2015 el paso a nivel en superficie. Adif explicaba que no podía mantenerlo en uso debido a la circulación de convoyes de alta velocidad rumbo a Palencia y León. De hecho, la entonces ministra de Fomento, Ana Pastor, remitió al colectivo vecinal una carta en la que aludía a esos «motivos de seguridad», al tiempo que expresaba la «sensibilidad» de su departamento «por las molestias que este cierre les está pudiendo causar».

La macroestructura que, a modo de pasarela, se instaló en el otoño de 2015.
La macroestructura que, a modo de pasarela, se instaló en el otoño de 2015. / A. MINGUEZA

La alternativa de Adif fue una estructura metálica, una macropasarela que los vecinos criticaron desde el primer momento. La pasarela asesina, la bautizaron en octubre de 2015. «Un montaña rusa» que provocó indignación vecinal, protestas en la calle y hasta mítines políticos (Alberto Garzón, de IU, visitó el lugar en la precampaña de las generales de 2015). Fomento reculó y 42 días después ordenó el desmontaje de la macroestructura.

Un cartel junto al estrecho pasadizo peatonal contaba los días de encierro, mientras los vecinos continuaban con sus protestas. Empapelaron la zona, rodaron un corto, acamparon en el túnel, organizaron chocolatadas, microteatro...

Estado de las obras en Rafael Cano en septiembre (arriba), agosto (abajo a la izquierda) y abril de 2018. / EL NORTE

El 7 de marzo de 2018, el Ayuntamiento firmaba el contrato para la construcción del paso inferior para peatones en Rafael Cano, por un importe de 2.127.667,60 euros. El plazo fijado era de nueve meses. Debería haber concluido hace casi cinco. Ahora por fin se ha abierto. El momento más complicado de la intervención se produjo a finales de septiembre, cuando, después de los trabajos preparativos y la construcción de la plataforma finalmente arrastrada bajo las vías comenzó a excavarse el terreno para arrastrar después, por el método de la hinca, esa plataforma de 21,4 metros de anchura, 14 de longitud y un peso de 1.400 toneladas.

Pese a la apertura a los viandantes del paso, todavía quedan obras pendientes, como la urbanización de la calle de la Salud y el cruce con Puente la Reina.

Aunque esta obra no se incluye directamente en el proyecto de integración ferroviaria, sí que es la primera gran estructura alternativa al soterramiento que permitirá minimizar los efectos urbanísticos de la barrera del ferrocarril. La Sociedad Alta Velocidad tiene previsto adjudicar a lo largo de este mes de mayo el diseño del paso de Labradores, el más ambicioso de las 17 intervenciones previstas en la integración, ya que se contempla una inversión cercana a los 23,6 millones de euros.

Los primeros en cruzar el paso

La valla amarilla de obras que impide la entrada se retira a las 19:36 horas y José Luis Alcalde, presidente de la asociación vecinal de Pilarica, es la primera persona en atravesar a pie el nuevo paso bajo las vías de Rafael Cano, abierto este martes sin que hayan terminado las obras de urbanización del entorno «No se ha abierto en las mejores condiciones, nos hubiera gustado que las obras ya se hubieran acabado», asegura, cámara en ristre, para captar un momento histórico para el barrio. Pilarica está, 1.323 días después (desde el cierre del paso a nivel en superficie) menos aislada.

A continuación atraviesa el paso María Ángeles, vecina de la calle Esquila, quien «por casualidad» se convierte en una de las primeras vallisoletanas en atravesar el pasadizo, de 21,4 metros de anchura. «Está bien, pero la rampa es un poco empinada. No vengo por aquí todos los días, pero es complicada si llevas un coche de niña». En realidad, este martes se ha abierto el paso no al completo. Todavía no se pueden usar ni las escaleras ni la rampa que cumple con la normativa de accesibilidad (con menos pendiente).

Entre los primeros en cruzar bajo las vías están también Miriam y Fermín, vecinos de Los Santos Pilarica. «Está bien, pero lo que es más urgente para el barrio es el paso de vehículos. Por aquí no pueden pasar coches y tenemos que dar muchas vueltas para ir al centro. No se debería haber cerrado el paso a nivel sin que hubiera alternativa», aseguran.

Decenas de vecinos han estrenado este martes por la tarde el nuevo paso bajo las vías en Rafael Cano, financiado por el Ayuntamiento con 2,1 millones de euros. Todavía faltan de rematar las obras y seguirá abierto el angosto paso peatonal usado hasta ahora por los vecinos (que permite acortar el trayecto).