El chef Luis Valls, reconocido con dos Estrellas Michelin junto a Quique Dacosta en El Poblet, firma en el Hotel Casas del Lago 5* de Lago Resort Menorca un nuevo templo gastronómico que convierte el territorio en lenguaje
Micat traduce el paisaje, el producto y la memoria gastronómica de Menorca en una experiencia contemporánea
Hay una luz muy concreta que solo existe sobre el agua de las marinas menorquinas al atardecer: un destello breve, cambiante, que dura lo que dura la mirada que lo busca. Los menorquines lo llaman 'micat'. Y es también el nombre que Grupo Moga ha elegido para su nuevo restaurante gastronómico, la apuesta más ambiciosa que el grupo ha desarrollado hasta la fecha en Lago Resort Menorca.
Ubicado en el interior del Hotel Casas del Lago 5*, en Cala'n Bosch (Ciutadella de Menorca), Micat nace con una vocación clara: situar a la cocina menorquina en el lugar que, hasta ahora, pocas veces había ocupado. No como acompañamiento de un destino de sol y playa, sino como razón de viaje en sí misma.

Al frente de los fogones está Luis Valls, cocinero valenciano formado en algunas de las casas más exigentes de España y Londres, y durante más de una década mano derecha de Quique Dacosta al frente de El Poblet, restaurante con el que logró sus dos Estrellas Michelin y dos Soles Repsol. Su cocina se ha definido siempre por una misma obsesión: el territorio como materia prima antes que como decorado. En Valencia fue la Albufera, los cítricos y el arroz. En Menorca, Valls traslada esa misma mirada a la pesca de lonja, la huerta insular y la memoria culinaria de la isla.

En Micat, esa filosofía se traduce en una cocina que reinterpreta, sin impostura, algunas de las recetas más arraigadas del recetario menorquín como pueden ser el Arroz de la Terra o el rubiol, junto a propuestas de autor construidas sobre el producto de proximidad. La técnica, discreta, no busca protagonismo: su función es revelar, no disfrazar. Es una cocina que se piensa desde la isla y para la isla, pero que se ejecuta con el rigor de la alta cocina contemporánea.

La experiencia puede vivirse a través de un menú degustación, también disponible en versión vegetariana, concebido como un recorrido por la identidad de Menorca, o a la carta, con entrantes, pescados, carnes y arroces centrados en el producto local. La sala, con mesas de hasta seis comensales y estética smart casual, ha sido pensada como un espacio de pausa: íntimo, sereno, reservado a mayores de 16 años, donde la cerámica y la arquitectura acompañan sin competir con lo que ocurre en el plato. La bodega, con fuerte presencia de vinos menorquines, propone su propio viaje paralelo por la isla, copa a copa.

Micat es, además, la pieza que corona un proyecto mucho más amplio. Grupo Moga ha convertido Lago Resort Menorca en un auténtico hub gastronómico, contando con más de dieciocho restaurantes con identidades propias, del japonés-menorquín Godai a la cocina peruana de Kaypa, pero hasta ahora ninguno había asumido de forma explícita la aspiración a la excelencia que representa Micat. Con este restaurante, el grupo da un paso más allá de la variedad: apuesta por la profundidad.

Todo ello se enmarca en un resort que entiende el lujo como una forma de respeto: al territorio, a los productores, al ritmo de las estaciones. Un lugar donde el Mediterráneo insular se puede tocar, oler y, ahora también, degustar en cada plato que sale de la cocina de Luis Valls.

Porque, al final, eso es Micat: un destello. Breve, preciso, imposible de repetir dos veces igual. Como Menorca misma.