El Toro Enmaromado de Benavente completa un recorrido acortado y sin incidentes graves

Patriarca, el Toro Enmaromado de Benavente de 2019, al inicio del recorrido. /A. Pérez
Patriarca, el Toro Enmaromado de Benavente de 2019, al inicio del recorrido. / A. Pérez

Patriarca, de 570 kilos de peso, sale a las calles del municipio zamorano en una carrera multitudinaria con miles de asistentes

Alicia Pérez
ALICIA PÉREZZamora

Ha sido una carrera limpia, sin heridos por asta de toro y multitudinaria. El Toro Enmaromado de Benavente de 2019, de nombre Patriarca, ha completado un recorrido acortado por las calles del municipio en un tiempo de 57 minutos. El primer tercio de la carrera ha sido ágil y rápida, después el animal comenzó a quedarse rezagado, por lo que el Ayuntamiento decidió acortar el recorrido.

Miles de corredores y aficionados de la provincia de Zamora y de otras limítrofes han acompañado al astado en una fiesta declarada de Interés Turístico Regional y Festejo Taurino Tradicional y para la que además el Ayuntamiento busca la declaración como Fiesta de Interés Turístico Nacional por su antigüedad de tres siglos.

Con 570 kilos de peso y procedente de la ganadería Lagunajanda, de la finca Jandilla de Vejer de la Frontera (Cádiz), Patriarca ha salido a las calles de Benavente en la tarde de la víspera del Corpus, como manda la tradición.

Durante el festejo, el toro ha sido guiado por los corredores con una maroma de 120 metros atada a los cuernos.

Tres bombas anunciaron la suelta de Patriarca, que abandonó el toril en una salida rápida y vistosa ante la expectación de miles de personas cuando sonó la tercera bomba, a las 19:30 horas. Benaventanos, peñistas y aficionados esperaban atentos en los Cuestos del Toril y tras su salida, un hormiguero de gente siguió tras él.

La carrera ha durado 57 minutos y en ella no se han producido incidentes destacables ni heridos por asta de toro, aunque el animal sí que ha dado pequeños sustos al arrancar y pararse varias veces durante el recorrido. Se produjo también la caída de una docena de personas sobre las que pasó el astado, además de empujones y alguna magulladura por la gran afluencia de público.

El Ayuntamiento calcula que durante la celebración de este festejo se triplica la población del municipio, que cuenta con 19.000 habitantes.

A la llegada del animal al matadero, igual que ocurrió durante el recorrido, se han oído voces de «Toro, toro», como ya corearon los benaventanos 50 días antes en la tradicional petición del toro de las Fiestas de la Veguilla.

Patriarca llegó en la tarde del martes a Benavente desde la ganadería gaditana de Vejer de la Frontera. El tradicional recibimiento del astado se celebró como homenaje a Santiago Domínguez Rodríguez, el torilero de la Plaza de Toros fallecido el domingo durante el concurso de cortes.

La celebración del Toro Enmaromado de Benavente aparece en la documentación municipal desde el año 1780, aunque fue interrumpida durante 30 años hasta que la carrera se recuperó de nuevo en el año 1939.

Aunque el toro ha hecho el primer tercio de la carrera de forma ágil y rápida, la concejala de Fiestas, Patricia Martín, ha decidido acortar el recorrido en la parte final «por prudencia» porque el toro se quedaba parado. La Concejalía de Fiestas ha adoptado esta decisión por temor a que, de seguir el toro rezagado, aumentara la confianza del público y se produjera alguna desgracia. «No estábamos para más disgustos», ha explicado la concejala al término de la carrera sobre la decisión adoptada, que el alcalde, Luciano Huerga, ha valorado como acertada después de una semana «dura y difícil» en la que el municipio ha vivido dos días de luto por la muerte de Santiago Domínguez.