Perros contra la violencia machista

La adiestradora canina profesional Raquel Esteban, en el centro, junto a las psicólogas Silvia Casaseca-Aliste y Mila Rueda y la perra Sim. /Mariam A. Montesinos
La adiestradora canina profesional Raquel Esteban, en el centro, junto a las psicólogas Silvia Casaseca-Aliste y Mila Rueda y la perra Sim. / Mariam A. Montesinos

El proyecto Escan adiestra a un pastor alemán que acompañará a una mujer víctima de maltrato para darle seguridad

Alicia Pérez
ALICIA PÉREZ

Se llama Eva, es de raza pastor alemán y es la primera perra que se está adiestrando en Castilla y León dentro del Proyecto Escan para contribuir a recuperar integralmente a una mujer víctima de violencia de género y darle seguridad.

El Proyecto Escan, de terapia asistida con perros para víctimas de violencia de género, se ha puesto en marcha en Zamora como una experiencia piloto que pretende extenderse posteriormente al resto de Castilla y León. Las psicólogas de la Asociación Zamorana Contra la Violencia (Azavi), Silvia Casaseca-Aliste y Mila Rueda, están buscando a una mujer víctima de violencia machista que pueda beneficiarse de este recurso. Los requisitos son tener una sentencia judicial y una orden de alejamiento en vigor y poder dar al animal los cuidados y las condiciones que precisa.

En la actualidad, hay 15 mujeres víctimas de violencia de género en toda España que tienen uno de estos perros.

El proyecto piloto, que cuenta con el apoyo de la Diputación Provincial de Zamora y la Obra Social La Caixa, pretende, con el apoyo del perro adiestrado, la recuperación psicológica integral y la prevención de agresiones psicológicas y físicas.

El objetivo es que el perro esté las 24 horas del día con la usuaria. Su función primordial es dar seguridad a la mujer para que pueda llevar una vida normalizada y disuadir cualquier tipo de agresión porque están entrenados para ladrar y golpear con el bozal de impacto que llevan en todo momento por la calle. «Lo ideal es que estén las 24 horas del día con la víctima para darle seguridad y que vaya con el perro a por el pan, a llevar a los niños al colegio o al trabajo, sin necesidad de que le acompañe otra persona», explica Raquel Esteban Calvo, directora del centro REC, donde se está formando a la perra Eva. Junto a Raquel Esteban, está su perra Sim, una pastor belga malinois adiestrada para trabajar con niños y que sigue los pasos de su dueña en todo momento.

Los perros de asistencia para víctimas de violencia de género están destinados a mujeres que necesitan al animal para poder salir de casa. La psicóloga de Azavi, Silvia Casaseca-Aliste, explica que normalmente las víctimas de violencia de género, sobre todo al principio, evitan muchas situaciones por el miedo que tienen de salir a la calle y porque están muy desmotivadas y sin ganas de hacer nada, sobre todo, a nivel de relaciones sociales y de actividades de ocio y tiempo libre. La sintomatología que presentan es baja autoestima, inseguridad y miedo, a lo que se unen en algunos casos síntomas depresivos y de ansiedad.

Sim, una perra adiestrada en el centro de formación REC.
Sim, una perra adiestrada en el centro de formación REC. / Mariam A. Montesinos

«El perro les va a ayudar a no evitar afrontar esas situaciones que son muy importantes a nivel de red social y de involucrarse en actividades gratificantes para ellas», explica la psicóloga, que se encargará, una vez que se seleccione a la usuaria, de hacer la terapia con ella.

Considera la experta que el Proyecto Escan es beneficioso porque en el proceso de recuperación de la víctima, el perro no solo ofrece seguridad, sino también compañía, apoyo emocional y la responsabilidad que supone para la mujer tener que ocuparse de él.

«Ese miedo inicial que tiene la víctima bloquea y si ya llevan tiempo sin poder hacer muchas cosas por el maltrato y más aisladas de la familia y de amigos, contar ahora con ese apoyo del perro es clave«, afirma la psicóloga de la Asociación Zamorana Contra la Violencia.

Una vez que se seleccione a la usuaria, se hará una valoración inicial y asistirá a sesiones individuales con la psicóloga. El objetivo será fortalecer la seguridad y la autoestima, así como la búsqueda de recursos personales que le permitan afrontar la nueva situación.

La perra Eva ya ha superado la primera fase del adiestramiento, que es la de obediencia y socialización, que permite que el animal responda a la llamada, sea sociable, no tire de la correa, esté tranquilo en la calle y que en casa no haga ruido ni rompa nada.

Después, se trabajará con la perra la parte de defensa, en la que se entrenarán aspectos como su activación, que ladre y que se sienta segura y tranquila con el bozal de impacto. Este bozal de impacto, que tiene la punta de hierro, es utilizado por el perro para golpear al agresor en el caso de que exista la necesidad de intervenir para darle tiempo a la víctima a que avise a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, pida ayuda o busque cobijo. En estos casos, el objetivo es que el perro sirva de pantalla de protección.

La psicóloga Silvia Casaseca-Aliste, la adiestradora Raquel Esteban, la psicóloga Mila Rueda y la perra Sim.
La psicóloga Silvia Casaseca-Aliste, la adiestradora Raquel Esteban, la psicóloga Mila Rueda y la perra Sim. / Mariam A. Montesinos

Habrá un momento en el proceso terapéutico en el que se unirá a la víctima con la perra y se trabajará con las dos juntas. «Tienen que hacer un tándem, que se hagan una», explica la adiestradora. También se practicará, con la presencia de la psicóloga, la parte del bozal de impacto, con simulaciones de acciones reales que podrían ocurrir en la calle.

No todos los perros valen para participar en este programa, se necesitan perros que se denominan coraje, es decir, que sean valientes. El perro se entrega a la usuaria de forma totalmente gratuita y el proyecto cubre los gastos de mantenimiento del animal.

La iniciativa está presente en Murcia, Valencia, Andalucía, Canarias, Castilla La Mancha, Extremadura, La Rioja, Aragón y Castilla y León con este proyecto piloto de Zamora, donde los responsables del proyecto mantienen contactos con las instituciones para buscar su colaboración en la divulgación del programa Escan y que más perros ayuden a otras víctimas de violencia de género.

 

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