Las matanzas domiciliarias disminuyeron en Zamora en la pasada campaña

Matanza tradicional. /
Matanza tradicional.

Los servicios veterinarios de la Junta y colaboradores analizaron más de 2.256 cerdos

Alicia Pérez
ALICIA PÉREZ

Las matanzas domiciliarias disminuyeron en la provincia de Zamora durante la pasada campaña, en la que los servicios veterinarios de la Junta de Castilla y León y colaboradores analizaron más de 2.256 cerdos.

La Junta, a través del Servicio Territorial de Sanidad en Zamora, está llevando a cabo la campaña de control sobre las matanzas domiciliarias de cerdos en la provincia, que comenzó el 26 de octubre y finalizará el 7 de abril de 2019.

El fin de semana del puente de la Constitución y el periodo navideño son las fechas en las que se intensifican las matanzas de cerdos en los domicilios particulares de los pueblos. La pasada campaña se alcanzó la cifra de 1.843 cerdos sacrificados, lo que supone una disminución de casi el 9% respecto a la campaña 2016/2017.

La normativa vigente regula el reconocimiento sanitario de cerdos sacrificados en domicilios particulares para autoconsumo y establece un sistema de identificación en el control sanitario en origen de los animales silvestres que, abatidos en actividades cinegéticas, se comercialicen para consumo humano. Con esta medida se pretende garantizar, fundamentalmente, un adecuado análisis micrográfico para evitar la aparición de casos clínicos de triquinelosis humana, según han informado desde la Delegación Territorial de la Junta.

Las tareas de control sanitario derivadas de estas matanzas son realizadas por veterinarios oficiales de la Administración y además se faculta la participación voluntaria de veterinarios colaboradores, previa solicitud al jefe del Servicio Territorial de Sanidad. En la campaña actual participan 25 veterinarios colaboradores.

Durante la pasada campaña 2017/2018, se reconocieron un total de 1.843 cerdos sacrificados en domicilios particulares, 48 por servicios veterinarios oficiales y 1.795 por los profesionales colaboradores que prestaron sus servicios. Esto supone una disminución de 413 animales respecto a la campaña anterior, en la que se analizaron 2.256 animales, 53 por servicios veterinarios oficiales y 2.203 por los veterinarios colaboradores.

Las tradicionales matanzas tienden a la baja y desde la campaña 1999/2000 el número de análisis realizados ha disminuido más de un 85%. Este descenso generalizado se debe fundamentalmente al cambio de los hábitos alimenticios de la población.

Desde la Junta recuerdan a la sociedad que la carne obtenida y sus correspondientes derivados solamente pueden destinarse al consumo familiar, estando prohibida su comercialización.

 

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