Cobadu ampliará sus instalaciones con un área comercial en la que invertirá 6 millones de euros

Instalaciones de Cobadu en Morales del Vino. /
Instalaciones de Cobadu en Morales del Vino.

La primera cooperativa de Castilla y León cierra el año 2016 con una facturación de 272 millones de euros, 10.000 socios y 5.000 clientes

ALICIA PÉREZZAMORA

Es la primera empresa de la provincia de Zamora y la primera cooperativa de Castilla y León en cuanto a facturación, pero la Sociedad Cooperativa Limitada Bajo Duero (Cobadu) no se conforma y sigue trabajando para ampliar su emporio, esta vez frente a las instalaciones de la sede central que tiene en la localidad zamorana de Moraleja del Vino.

La cooperativa agraria ha adquirido unas parcelas, con una superficie total de 5 hectáreas, en el término municipal de Arcenillas, al otro lado de la carretera de los servicios centrales. Es a principios de 2018, en el mes de febrero, cuando está previsto que arranquen las obras de construcción del área comercial de Cobadu, que se quiere finalizar a lo largo del próximo año y en la que se invertirán entre 5 y 6 millones de euros.

El Área Cobadu, como se llama el proyecto, contará con una gasolinera, un bar-restaurante, un salón de actos, un supermercado, una nave de 1.500 metros cuadrados para el suministro de sacos, semillas y otros productos a los socios, y una zona de aparcamiento para socios, transportistas y público en general.

Servirán las nuevas instalaciones, pendientes de la concesión de los permisos y licencias por parte del Ayuntamiento de Arcenillas, para descongestionar de tráfico la zona central de la fábrica, un aspecto muy importante en un espacio del que salen al día en camiones casi 2,5 millones de piensos por tres básculas y entran materias primas por otras dos. “Tenemos muy transitada la zona fabril con camiones y no queremos que entren coches de socios a buscar distintos productos como fitosanitarios, liquidaciones y otra serie de mercaderías que distorsionan el tráfico”, explicó el gerente de Cobadu, Rafael Sánchez Olea.

Ese tráfico de socios y de coches particulares se desviará a las nuevas instalaciones, que además se quieren comunicar con los servicios centrales a través de un paso subterráneo. “Va a quedar un área yo creo que muy digna”, considera sobre la próxima inversión el único gerente que ha tenido la cooperativa desde su creación en el año 1982.

A esta inversión se suma la ejecución en estos momentos de una instalación de 2.000 metros cuadrados en Manganeses de la Lampreana y otra infraestructura de la misma medida ya acabada y con gasocentro en San Cristóbal de Entreviñas. Prevé también la Cooperativa Bajo Duero hacer unas naves en Toro y está acondicionando una nave que ha alquilado en Plasencia, en Extremadura.

Entre los próximos proyectos también destaca la instalación de la segunda deshidratadora en la fábrica de Cobadu para contar con más alfalfa para hacer mezclas y piensos, y la reforma de la segunda fábrica de piensos compuestos, la F2, para dotarla de la misma tecnología “puntera” que a la F3, puesta en marcha recientemente y que es la de mayores dimensiones de España con una torre de 50 metros de altura.

“Seguimos en esa constante que la cooperativa viene haciendo en cuanto a inversiones, adaptación y mejora de sus instalaciones para cumplir mejor las necesidades de los socios”, destacó Rafael Sánchez Olea en la asamblea general celebrada ayer en Zamora. Durante el encuentro anual, se aprobaron los datos del ejercicio 2016, un año que el gerente calificó de estupendo, ya que se incrementó la actividad de una forma importante en las áreas de agricultura y ganadería, especialmente, en la venta de piensos, con un incremento de unos 26 millones de kilos más.

Además, alcanzó una facturación de 272 millones de euros, menor a un año antes por la disminución de precios, y unos beneficios de más de 4 millones de euros entre Cobadu y Fertiblend, dedicada ésta a la actividad de los gasóleos, a telefonía móvil y a exportaciones para el vecino Portugal.

Los recursos obtenidos en 2016 fueron de 6 millones de euros y se incorporaron 452 nuevos socios, hasta alcanzar los 9.793. Ese crecimiento en socios se mantiene de una forma “sostenida y permanente” año tras año y se está creciendo tanto en las zonas históricas en las que fue fundada la cooperativa como en otras nuevas.

En este sentido, hay que destacar que 6.500 socios son de la provincia de Zamora, 2.500 de Salamanca, 600 de Valladolid, 400 de Ávila y 200 de León, provincias muchas de ellas en las que se cree que hay capacidad de crecimiento. “Podemos crecer todavía en el entorno en el que estamos y también en zonas limítrofes como Portugal, Extremadura y la zona centro, es decir, la zona de Madrid y en Castilla-La Mancha en la zona de Talavera de la Reina”.

A estos casi 10.000 socios hay que sumar los 5.000 clientes con los que cuenta la entidad repartidos entre Portugal, con un total de 1.100, y el resto por Extremadura y la zona centro del país. “Es el mejor año que hemos hecho en la cooperativa desde su fundación por crecimiento de socios, hemos incrementado la actividad de una forma importante, sobre todo, en piensos, porque se recogieron muchos cereales. Es el año que más recursos hemos obtenido y también más beneficios, con lo cual ha sido el mejor año de la historia de Cobadu”, resumió el gerente.

Estos datos históricos año tras año son posibles, según aseguró, a que hacen las cosas bien. Y con este hacer las cosas bien se refiere Sánchez Olea a “trabajar con esfuerzo, con honradez, con seriedad y con transparencia”, unos valores que cree que son fundamentales en cualquier empresa y más, en una empresa cooperativa.

Destacó también durante la asamblea, la estabilidad “tremenda” tanto en la parte representativa de la entidad como en la ejecutiva. “Esa estabilidad da confianza y esa confianza se proyecta a empleados, socios, proveedores, entidades financieras y a todo el entorno en el que se mueve Cobadu”.

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