El Visualcar de la ORA registra 98.000 infracciones al mes por mal aparcamiento en Valladolid

Un Visualcar durante una de las rutas que realiza por la capital vallisoletana. /RODRIGO JIMÉNEZ
Un Visualcar durante una de las rutas que realiza por la capital vallisoletana. / RODRIGO JIMÉNEZ

Solamente el 2,65% de las mismas conllevan una sanción tras comprobarla el personal de Dornier

Jorge Moreno
JORGE MORENOVALLADOLID

Los dos nuevos equipos móviles que tiene la empresa Dornier, concesionaria del control del aparcamiento en la vía pública tiene, detectan una media de 98.850 «incumplimientos» al mes a la normativa que regula el estacionamiento en la capital.

Se trata de situaciones irregulares en materia de seguridad vial, como dejar el coche en la zona de la ORA sin tique, o con el fuera del tiempo abonado, aparcar en los vados, zonas de carga y descarga u otros espacios reservados para minusválidos, ambulancias o vehículos oficiales.

Pese a que esta cifra es muy elevada –supone una media de 4.600 infracciones al día– las sanciones reales que el Ayuntamiento materializa apenas llegan al 2,65% del total.

Así, son unas 315 multas al mes (alrededor de 15 al día) las que la empresa Dornier y los servicios municipales tramitan para su posterior cobro al infractor.

El equipo de control, denominado por el Ayuntamiento de Valladolid como Visualcar, «no Multacar, como erróneamente se le llama», explican fuentes de la Concejalía de Seguridad y Movilidad, sirve para que las cámaras colocadas en la parte superior de los dos turismos que recorren la ciudad, registren aquellos vehículos infractores.

El modo de trabajo se realiza por dos conductores vinculados a Dornier que, a una velocidad reducida, van captando todos los turismos y motocicletas que a ambos lados de la calle están estacionados.

Los datos con las matrículas afectadas son remitidos al controlador destinado en una de las zonas de control de la ORA. Éste dispone de unos 30 minutos para supervisar si los tiques de los conductores cumplen con el tiempo que han abonado y están en el área habilitada.

Una vez que se desplaza y certifica visualmente la infracción captada por el Visualcar, el controlador fotografía el vehículo y toma sus datos para expedir el boletín de denuncia. En la mayoría de las ocasiones, desde que se detecta la presunta infracción hasta que el controlador llega a ese punto el turismo ya no se encuentra en el mismo, o ha puesto el recibo que justifica haber pagado por estacionar en la vía pública destinada a la ORA.

Tipos de irregularidades

La mayoría de las infracciones que este personal registra son las marcadas en el contrato de la ORA que Dornier renovó el pasado año.

«Son solo infracciones de estacionamiento, en las que se incluyen también aparcar en un paso de peatones, vados privados o las dobles filas. Ni la velocidad, ni la conducción irregular, se utilizan como posible prueba para sancionar con este método tecnológico porque Dornier no tiene ese cometido», explican fuentes de la Concejalía que dirige el edil Luis Vélez.

En el caso de las motocicletas, la infracción se cometería si la misma está aparcada en una zona azul reservada a los turismos, y siempre y cuando exista espacio reservado a las motos en la misma zona.

Desde el Consistorio se insiste en que desde el Visualcar «no se denuncia, sino que se alerta al controlador que hay una infracción en una calle, y cuando éste pueda pasa a comprobarlo».

En los supuestos de utilización de las zonas de carga y descargas, el Visualcar detecta la matrícula del turismo y pide al controlador asignado a la misma que se aproxime para verificar si el conductor dispone de la tarjeta municipal que le habilita poder para aparcar allí. El sistema que utiliza Dornier no guarda las imágenes que capta.

Incluido los sábados

Los vehículos que emplea funcionan diariamente por toda la ciudad, pero dentro de la jornada que el contrato de la ORA marcó a la concesionaria. Es decir, en horario de matinal hasta las 14 horas y por la tarde desde las 16:30 hasta las 20 horas. Los sábados por la mañana las rutas de control también se realizan.

El controlador que sanciona debe de recoger en el boletín no solo la matrícula del turismo, sino otros datos como el color del mismo. Además, los números y letras de la matrícula deben de coincidir con el del coche estacionado, ya que de lo contrario se comete infracción.

Equipo para comprobar las imágenes desde el interior del Visualcar.
Equipo para comprobar las imágenes desde el interior del Visualcar. / . R. JIMÉNEZ

Los nuevos parquímetros instalados el pasado año ya recogen este requisito de la numeración de la matrícula, «por lo que cualquier error permite legalmente al controlador sancionar».

Fuentes sindicales con representación en el comité de empresa de Dornier recuerdan que en esta materia «somos flexibles cuando se comprueba que la equivocación de una matrícula ha sido involuntaria. Otra cosa es que en ocasiones algunos conductores metan textos intencionadamente cuando se paga».

Mejora de la oferta

El personal de la empresa Dornier que circula con los nuevos equipos dispone en el interior del vehículo de un monitor en color con el que comprueba cada ángulo del recorrido. El sistema, sin embargo, no graba las imágenes de los vehículos estacionados.

La tecnología que opera por la capital fue incluida como una de las mejoras que Dornier ofertó en el concurso convocado en 2016, para continuar con la concesión municipal. Con un tipo de licitación a la baja, Dornier formalizó una oferta cuyo importe asciendió a 34 millones de euros para diez años (2027).

El pliego de condiciones para la concesionaria de la ORA incluía, entre otras claúsulas, la posibilidad de ampliar las 8.322 plazas que había en 2016.

En el pliego para la concesión no era obligatorio aportar el Visualcar. «Sin embargo, la mayoría de las ocho empresas que optaron incluían esta posibilidad, puesto que es una tecnología que se está imponiendo en todas las ciudades. Es una herramienta más», recuerdan desde la Concejalía de Seguridad y Movilidad.