La Virgen surca el 'mar de Castilla'

La patera de la Virgen del Carmen, con su imagen en la proa, durante la procesión fluvial/Henar Sastre
La patera de la Virgen del Carmen, con su imagen en la proa, durante la procesión fluvial / Henar Sastre

El excronista de Valladolid, Teófanes Egido, alaba la relación de la capital con su río y apela a la misericordia de la patrona de los marineros en su vigésima procesión fluvial

J. Sanz
J. SANZValladolid

«No tenemos mar, pero sí un río estupendo y una pradera maravillosa en Las Moreras que fue adecuada por los vallisoletanos hace más de dos siglos para que hoy podamos estar aquí, celebrando esta misa en honor a una Virgen (la de El Carmen) tan venerada en nuestra ciudad y que no es sino una madre misericordiosa con su relación marinera con los peligros del agua», destacó el carmelita Teófanes Egido, excronista oficial de Valladolid, durante la misa en honor a la Virgen de El Carmen que precedió a una procesión fluvial que este domingo celebró su veinte aniversario. La imagen de la patrona de los marineros, de río en este caso, volvió a recorrer las aguas del Pisuerga anclada en la proa de la patera que lleva su nombre y que un año más, como viene ocurriendo desde aquel primer paseo por las aguas del 16 de julio del 2000, capitaneó el presidente de Los Amigos del Pisuerga, Luis Ángel Largo, promotor de esta iniciativa convertida ya en una cita fija del calendario religioso de la capital en el domingo más cercano al día de El Carmen (el próximo martes, día 16).

«Esta celebración nos permite estar cerca de nuestro río ante una Virgen tan querida y venerada a la que pedimos para que interceda por todos nosotros y a la que vamos a pasear por las aguas del Pisuerga como si fuese nuestro mar», destacó Teófanes Egido durante una eucaristía presidida por una imagen más pequeña de la Virgen, custodiada durante el año los Franciscanos, que fue llevaba en procesión hasta el antiguo embarcadero de Lucio, 'El Catarro' –fallecido el 25 de marzo de 2006–, otro de los promotores junto a Luis Ángel Largo de una procesión que cada año parte de su caseta.

La patera, ya con una imagen de mayor tamaño de la Virgen de El Carmen, anclada en la proa, inició el tradicional recorrido de ida y vuelta hasta la cruz del manantial de Olmos, situada justo antes del puente de Arturo Eyries, donde se realizó una ofrenda floral y una suelta de palomas procedentes del palomar del Espíritu Santo (situado en este caso bajo el puente de Isabel la Católica). La patera, con el concejal Luis Vélez a los remos, estuvo escoltada por otras pequeñas embarcaciones, varios piragüistas y la Leyenda del Pisuerga.