Vida después de la política en Valladolid

Alcaldes de las principales localidades vallisoletanas reflexionan sobre los resultados electorales, su retirada anunciada y el futuro aún por decidir que les espera

En la parte de arriba, Teresa López, José Manuel Barrio y Roberto Díez. Abajo, Mariano Suárez, Susana Suárez y Jesús Bazán. /El Norte
En la parte de arriba, Teresa López, José Manuel Barrio y Roberto Díez. Abajo, Mariano Suárez, Susana Suárez y Jesús Bazán. / El Norte
Eva Esteban
EVA ESTEBANValladolid

Un adiós anunciado y anticipado. El que fuera alcalde de La Cistérniga hasta el pasado viernes, el socialista Mariano Suárez Colomo, lo dejó «bien claro» desde el primer momento. «Como mucho», afirma, «me iba a presentar tres legislaturas». Ahora, nueve años después, cree que «era el momento de dejarlo, de cerrar una etapa y dejar paso a las nuevas generaciones», asegura el exregidor, visiblemente emocionado. La primera vez que cogió el bastón de mando fue un frío viernes de invierno. 5 de febrero, para más señas. Al filo del mediodía prosperó la moción de censura presentada por el PSOE y Candidatura Progresista (CPLC) contra el anterior alcalde, Dionisio García Arranz, del Partido Popular, que gobernaba en minoría desde los comicios de 2007. Suárez, por entonces con 56 años y una empresa de carpintería metálica en su propiedad –actividad a la que se había dedicado «toda la vida», reconoce– se convirtió en el segundo alcalde cirriense socialista de la democracia, tras el prolongado mandato de Fernando Peñas Nieto, que ostentó el poder entre 1979 y 2007.

El exalcalde reconoce que le está «costando» hacerse a la idea de «esta nueva vida», de no pisar cada mañana el ayuntamiento de la localidad. Ya jubilado y sin negocio alguno –«tuve que traspasarlo porque mis hijos tenían su vida y no querían continuar con él», dice–, de este periodo únicamente se lleva clavada una «espinita»:el centro de salud. «¡No puede ser, no puede ser!», exclama Suárez. No entiende cómo un municipio como La Cistérniga, «con más de 9.000 cartillas», no tiene un centro médico propio. «Siempre hay proyectos que no se terminan, como éste, pero afortunadamente hay otros que siguen su cauce y están en marcha, como es el caso de la residencia, que estaba paralizada», asevera.

Después de más de tres semanas de digestión de los resultados electorales, la que fuera alcaldesa de Zaratán desde 2013, Susana Suárez, lo tiene claro: no guarda ningún tipo de «rencor» y desea, sobre todo, lo «mejor» para la localidad vallisoletana. «Todavía es pronto», dice en referencia a su futuro profesional. Cuatro meses después de anunciar su abandono del Partido Popular, aún no sabe si seguirá vinculada a la política o si, por el contrario, regresará a la empresa privada, un puesto que compatibilizó con la alcaldía «al principio, luego no porque me di cuenta de que un ayuntamiento como Zaratán debía tener una persona que estuviera las 24 horas pendiente».

«Clavado» en el despacho

«Primero», insiste, hay que «dejar pasar el verano» y, por ende, «recuperar» su vida personal. «Cuando eres alcaldesa dejas un poco todo de lado, te vas bastante menos de vacaciones, cuando te pones mala sigues siendo alcaldesa...», matiza. Su «compromiso» con los zarataneros fue tal que, según sostiene, no descansaba «ni en Navidad». «Nada, nada. No es que eche de menos no haber tenido más vacaciones, sino que tu compromiso no te permite desatender tus responsabilidades», continúa.

Tras las elecciones municipales del pasado 26 de mayo, hasta 48 alcaldes en la provincia han pasado a la historia. Llevaban al menos ocho años en el cargo y, bien sea porque dieron un paso a un lado y decidieron no presentarse a la reelección o porque no fueron respaldados en las urnas, no continuarán al frente de sus respectivos consistorios. De hecho, cuatro de las cinco localidades con más población en la provincia han cambiado de bastón de mando. Solo Román Rodríguez (IL) capitaneará cuatro años más el barco de Laguna de Duero. En el caso de Tordesillas, el anterior regidor, José Antonio González Poncela, al igual que su homólogo en La Cistérniga, decidió no presentar su candidatura después de dos legislaturas.

Teresa López, alcaldesa de Medina del Campo desde 2011, recibió un gran «palo» en las urnas. Aún a día de hoy reconoce sentir una «sensación de vacío» por no acudir «cada mañana» a su despacho del consistorio medinense. Sin embargo, prefiere «ver lo bueno». Durante la próxima legislatura continuará como concejal en la oposición y tiene la intención de continuar como portavoz socialista en la Diputación provincial. Asimismo, y aunque «no es seguro», no descarta pedir la compatibilidad para «poder hacer alguna cosa en materia de despacho».

Los protagonistas
«Me quedo con la espinita del centro de salud; no puede ser que con 9.000 cartillas no tengamos uno»

«Me quedo con la espinita del centro de salud; no puede ser que con 9.000 cartillas no tengamos uno» mariano suárez, exalcalde de la cistérniga

«Compatibilizar la vida pública y privada es posible por invertir menos tiempo en la familia»

«Compatibilizar la vida pública y privada es posible por invertir menos tiempo en la familia» roberto díez, exalcalde de peñafiel

«No te das cuenta, no ves lo que dejas a un lado hasta que no dejas de ser alcaldesa»

«No te das cuenta, no ves lo que dejas a un lado hasta que no dejas de ser alcaldesa» teresa lópez, exalcaldesa de medina del campo

«Después de verano decidiré si continúo en política o vuelvo a la empresa privada»

«Después de verano decidiré si continúo en política o vuelvo a la empresa privada» susana suárez, exalcaldesa de zaratán

«Me dedicaré más a mí, a visitar a mi familia y a retomar la investigación y la escritura de dos libros»

«Me dedicaré más a mí, a visitar a mi familia y a retomar la investigación y la escritura de dos libros» josé manuel barrio, exalcalde de arroyo

«Haré oposición estos años y luego ya veremos, pero lo que sí que sé es que moriré siendo socialista»

«Haré oposición estos años y luego ya veremos, pero lo que sí que sé es que moriré siendo socialista» jesús bazán, exalcalde de traspinedo

Para la también secretaria provincial del PSOE, la alcaldía se convirtió en el «centro» de su vida. Todo lo demás quedó relegado a un «segundo plano» porque, tal y como afirma, el servicio público requiere «muchísimo esfuerzo, trabajo y dedicación». «No ves ni te das cuenta de lo que dejas a un lado hasta que un día no eres alcaldesa, pero también era muy apasionante», prosigue. Ahora, López puede hacer actividades «tan simples» como sacar de paseo a sus mascotas o desayunar con su hijo. «Es una enorme satisfacción. Esos quince minutos de mi tiempo antes no les tenía», señala.

José Manuel Barrio fue la gran apuesta del Partido Popular para conquistar la alcaldía de Arroyo de la Encomienda. No ganaron y el que fuera regidor desde finales de 2014 renunció a su acta porque, según cuenta, acabó «un poco quemado». Después de doce años vinculado a la política local, «clavado» el ayuntamiento arroyano, ha decidido retirarse. Su «prioridad», dice, es viajar, dedicarse más a él y a su familia, a la que no ve desde Navidad. «Ahora lo que quiero es escribir. Tengo dos libros empezados, que a ver si los remato, y recuperar mi labor investigadora, que también la tenía abandonada», argumenta Barrio. También continuará con su trabajo como profesor de Filología Inglesa en la Universidad de Valladolid, un puesto que nunca ha «dejado». «Llevo 32 años aquí –en referencia a la UVA–. Soy el más viejo del departamento», reitera.

Fiestas «sin preocupaciones»

Un acuerdo entre PSOE, Peñafiel Futuro, Ciudadanos y la candidatura independiente privó a Roberto Díez (PP) de continuar otros cuatro años más –llegó en 2011– como máximo responsable del Ayuntamiento de Peñafiel. No obstante, y aunque el exalcalde apuesta por «luchar» desde la oposición porque salgan adelante medidas como la rehabilitación del castillo, sostiene que en la actualidad, además de dedicarse a su trabajo «de siempre», el de agricultor, destinará más tiempo a su familia e hijos. «Haber podido compatibilizar la actividad pública y privada es a base de reducir tiempo de otro sitio, en este caso en el ámbito familiar», indica.

«Familia, amigos y mi negocio de toda la vida». Esa es la premisa de Jesús Bazán, alcalde de Traspinedo desde 2002. Todo el tiempo que hasta el pasado viernes destinaba al municipio, ahora lo invertirá en su tienda de alimentación.«Todo el tiempo que quitas del tuyo para dedicarselo a los demás, ahora es entero para mi negocio», apunta. Además, con las fiestas patronales a la vuelta de la esquina, tiene claro que este año las disfrutará «como nunca». «Hace muchísimos años que no vivo las fiestas sin preocupaciones, como un vecino más», concluye.