Los viajes en autocaravana tienen parada en Valladolid

Aspecto del aparcamiento ayer al mediodía, con cerca de una docena de autocaravanas. / A.G.E.

La creciente demanda ha obligado al aparcamiento de la Feria de Muestras a ampliar sus plazas a un total de 38

MIRIAM CONDEValladolid

El pasado mes de mayo, la Feria de Valladolid amplió su aparcamiento de autocaravanas de doce a un total de 38 plazas. El Ayuntamiento se vio en la necesidad de ampliar este espacio ante la creciente demanda de los turistas, «sobre todo en los periodos de ferias y grandes acontecimientos como Semana Santa», precisa el concejal Luis Vélez.

Las 38 plazas han sido repintadas y se encuentran agrupadas en un mismo espacio en el que disponen de carga y descarga de agua gratuitamente y cuyo precio de estacionamiento es de cinco euros al día, que podrán abonar en el parquímetro que se encuentra a la entrada del parking o a través de la aplicación móvil Telpark.

Entre las mejoras se encuentran un sistema inteligente de barreras para controlar el acceso de las autocaravanas, así como una señalización donde se especifica la restricción de otros vehículos. La empresa Dornier es quien regula el tiempo de estacionamiento de estos vehículos, que no puede ser superior a 48 horas. De esta manera, se pretende que el sea un lugar de paso, no de acampada.

Este es el único espacio en la ciudad en el que se puede disfrutar de este exclusivo servicio. Una de sus grandes ventajas es su céntrico emplazamiento. Gracias a ello, los turistas pueden desplazarse con gran comodidad por todo el casco histórico de la ciudad. Los datos de pernoctaciones son muy superiores los fines de semana en los primeros seis meses del año. Frente a una media diaria de lunes a jueves de 6 caravanas, con un pico de 9 en abril por Semana Santa, los fines de semana se alcanzaron las 19 en abril, 17 en mayo y 12 en el mes de junio. En abril se dispensaron 390 tickets, el récord del año, por 337 de mayo.

Una aventura en familia dentro de veinte metros cuadrados

Esta familia portuguesa formada por cuatro miembros es una habitual en los viajes en autocaravana. Tras la inversión inicial, han decidido recorrer cientos de kilómetros en una «casa con ruedas». «Valladolid es un punto de visita fundamental», afirma José, quien conduce la autocaravana habitualmente.

Aunque su parada es breve, únicamente 24 horas, les ha dado tiempo a visitar la ciudad. «Lo que más nos ha gustado es la cantidad de parques para los niños en el centro de la ciudad», explica Marcia mientras llena el depósito de agua.

«Para nosotros viajar en caravana es un gran placer y en todas las ciudades nos dan muchas facilidades», cuentan. El concepto de viajar libres se consolida cada vez más en la sociedad. José explica que «prefiere hacer una inversión de 30.000 euros y poder ser libre a depender de unos horarios, como sucede en los hoteles».

Con cuatro bicicletas en la baca, la familia al completo disfruta de los viajes paseando también sobre dos ruedas. Todavía les esperan unos días más en España. La próxima parada prevista en su itinerario: las playas de San Sebastián.

«Nos gustaría que hubiese toma de electricidad en el 'parking'»

Los franceses Maurice y Nicole han decidido adentrarse en la aventura de viajar de autocaravana por la Península Ibérica. Tras visitar la Costa Brava y las algunas ciudades de Portugal como Oporto, Coimbra o Nazaré, toca hacer parada en el centro peninsular, concretamente en Valladolid.

«Vamos a pasar en Valladolid el día y después pondremos rumbo a Burdeos», comenta Nicole Rezohier. Una de las propuestas del matrimonio para el Ayuntamiento y la empresa concesionaria es «colocar una toma de electricidad para mejorar la estancia, sobre todo por la noche». Tras un paseo por la ciudad, la pareja visitó los principales lugares turísticos. Aseguran que «es una ciudad preciosa», aunque el día de su visita hacía «mucho calor».

Una de las cosas que más les ha llamado la atención es la gran seguridad que hay en el aparcamiento: «nos encanta que todo esté tan bien organizado y controlado», afirman, pero «hay algunos aparcamientos en los que no hay que pagar, aquí hay que abonar una cuota de cinco euros si se quiere hacer noche». Su viaje finaliza en Valladolid para poner rumbo a su ciudad natal después de haber disfrutado de los paisajes de España y Portugal.

La vida en autocaravana: una pasión que une a tres generaciones

María Luisa Navarro y su marido han comenzado un nuevo viaje por España lejos de Almería y su familia. Sus dos hijos también comparten la pasión por viajar en caravana. «Mi hijo viajó por primera vez con un mes de vida. Nos encanta esta forma de vivir», afirma María Luisa. Los abuelos también son unos habituales en los viajes en caravana. «Ahora mismo uno de nuestros hijos está con ellos en la autocaravana en un campamento en Murcia», explica la almeriense. Tras el corto paso de un día por Valladolid, la pareja va a acompañar al resto de la familia al campamento de Murcia. «Tenemos muchos amigos allí y los niños se lo pasan fenomenal».

La buena situación del 'parking' ha sorprendido a la almeriense. «Normalmente los aparcamientos están a las afueras, nos gusta que esté emplazado en un sitio tan céntrico». «Mi hijo mayor ahora trábaja de socorrista, nos da rabia que no pueda estar con nosotros», comenta. Es una pasión que comparten las tres generaciones de la familia y que levanta pasiones allá por donde viajan. «Tenemos pensado visitar hoy Valladolid y emprender el camino de vuelta para ver al resto de la familia», explica.