Los vecinos de la Cañada Real de Valladolid tiran de escoba para limpiar las aceras de hojas

Una mujer retira las hojas de la acera que ayer cubrían los accesos a los garajes y a las viviendas de la Cañada Real. /J. S.
Una mujer retira las hojas de la acera que ayer cubrían los accesos a los garajes y a las viviendas de la Cañada Real. / J. S.

«Nos encontramos con montañas que cubren las puertas a diario», afirman antes de pedir más presencia de los operarios municipales

J. Sanz
J. SANZValladolid

«Esto es el pan nuestro de cada día», reconocía ayer escobón en mano una mujer mientras retiraba una montonera de hojas que cubrían literalmente la acera y complicaban, incluso, el acceso a una fila de adosados de la Cañada Real, entre las calles Realengo y Vega de Valdetronco. «Aquí nos encontramos con montañas de hoja que cubren las puertas a diario», reconocía unos metros más adelante otro vecino después de retirar otra montonera de la entrada a su domicilio, situado entre las calles Miguel Delibes y Antonio Machado. Los residentes coinciden en señalar que la situación «se viene repitiendo cada otoño» y reclaman una mayor presencia de los operarios de Limpieza para despejar las aceras.

«Nos pasamos la vida llamando al 010 para pedir que acudan a limpiar nuestras calles y apenas vemos pasar las máquinas por aquí», lamenta otra residente, en este caso de un bloque de pisos, quien reconoce que un grupo de vecinos se está planteando, incluso, «organizar batidas de limpieza para despejar las aceras y evitar así las escenas que se repiten a diario de vecinos, muchos de ellos mayores, que se ven obligados a salir con sus cepillos a retirar hojas». Esta medida es, por ahora, solo una propuesta, aunque lo cierto es que la queja sobre la acumulación excesiva de hojas a lo largo y ancho de la Cañada Real está más que extendida. «Ya hemos visto algunas caídas de personas mayores que se resbalan con las hojas en cuanto caen cuatro gotas», lamenta otro vecino.

El vendaval de la jornada del jueves, cuando las rachas de viento superaron los sesenta kilómetros por hora, dejó literalmente intransitables algunas aceras de esta vía, en el tramo comprendido entre el Paseo de Zorrilla y la intersección con la ronda exterior. Tanto es así que los viandantes evitan las montañas de hojas esquivándolas bien por la misma acera, cuando el ancho lo permite, bien por los carriles de servicio frecuentados por vehículos y ciclistas.

Limpieza retira 316 toneladas a la semana de las vías públicas

El Ayuntamiento, ante las quejas al respecto reiteradas en las últimas semanas por PP y Ciudadanos, informó el lunes de que mantiene un dispositivo especial destinado a despejar las calles de hojas que «recoge cada semana 316 toneladas –a una media de 45 diarias–» y que está integrado por once barredoras (ocho grandes y tres pequeñas), al margen del personal de a pie.

Las quejas y peticiones de intervención dirigidas al Servicio de Limpieza, añadieron, «han bajado notablemente este año hasta las 436 frente a las 803 del mismo periodo del año pasado».

«Es verdad que el jueves vinieron a limpiar un lado de la acera después de llamar un montón de veces, pero dejaron la otra tal cual y las montoneras de hojas no solo las tenemos cuando sopla el viento como ese día», reiteran algunos de los vecinos.

El grueso de las viviendas de este tramo inicial de la Cañada Real, situado entre Parque Alameda y Covaresa, son molineras o adosados y por eso los residentes lamentan que «cada día» se ven obligados a retirar las hojas «para poder salir de casa y evitar que se metan dentro».