Los vallisoletanos le sacan partido a las deducciones autonómicas del Impuesto sobre la Renta

Las familias numerosas tienen bonificación fiscal./EL NORTE
Las familias numerosas tienen bonificación fiscal. / EL NORTE

La cantidad media que se desgravan los contribuyentes supera en casi el 80% la media nacional

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONA

Sin ser la comunidad autónoma con mayor número de deducciones propias en el impuesto sobre la renta, los contribuyentes castellanos y leoneses saben aprovecharlas y se aplican más desgravaciones por cabeza que en el conjunto de españoles, algo a lo que no es ajeno el menor nivel de renta de los declarantes de la región. En el caso de Valladolid, cada uno de los contribuyentes con derecho a beneficiarse de alguna de las deducciones autonómicas se redujo en torno a 420 euros de media, casi doscientos más que la media nacional. Además, los casi 23.000 vallisoletanos con derecho a esta reducción suponen el 8,36% del total de declarantes de la comunidad, frente a una cuota nacional del 7,75%.

En la declaración del IRPF del ejercicio de 2018, cuya campaña se lleva a cabo en estos días, en Castilla y León solo hay una deducción fiscal nueva, la relativa a las cantidades destinadas a comprar un turismo que tenga la consideración de vehículo eléctrico puro o con autonomía extendida, o bien se trate de un híbrido enchufable con autonomía en modo eléctrico de más de 40 kilómetros. El importe máximo de la deducción no puede superar los 4.000 euros.

La Agencia Tributaria acaba de estrenar en su web una aplicación que permite definir y construir tablas comparativas y analizar los datos fiscales de los contribuyentes por comunidades autónomas en los ejercicios de 2013 a 2016. Según los del último de ellos, de las 274.137 declaraciones de la renta presentadas en la provincia, fueron casi tres mil menos que un año antes, pero los 22.920 con derecho a alguna deducción fueron 162 más. Los 9,6 millones a los que ascendió el total de desgravaciones autonómicas dan un resultado medio de 419 euros por cabeza, casi seis más que en el ejercicio previo. En el conjunto de España, la deducción media fue de 233,76 euros, de manera que la de los vallisoletanos fue el 79% superior.

En ese año, en las nueve provincias de Castilla y León las desgravaciones autonómicas beneficiaron a 84.353 contribuyentes, de los que el 28% fueron de Valladolid.

Hasta el 26 de junio

Según explican desde el Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), entre las modificaciones normativas que son novedad para 2019 en el IRPF (en Castilla y León sólo figura la referida al vehículo eléctrico) destacan las tarifas algo más bajas que tendrán en Canarias, Madrid y Murcia. Las principales, así pues, son de carácter estatal, como el incremento de la reducción por obtención de rendimientos del trabajo; la deducción por inversión en empresas de nueva creación (del 20% al 30%); o la de gastos en guardería o centros de educación infantil autorizados (1.000 euros para madres trabajadoras). En cuanto a los gastos deducibles en actividades económicas están los suministros de vivienda parcialmente afecta a la actividad económica; o los gastos de manutención incurridos en el desarrollo de la actividad económica.

Por otro lado, no están obligados a declarar quienes hayan percibido 12.643 euros o menos (antes eran 12.000); quedan exentas las prestaciones por maternidad o paternidad y el importe exento de los premios en determinadas loterías sube de 2.500 a 10.000 euros.

La delegación autonómica de la Agencia Tributaria detalla que en Valladolid está previsto este año que la presentación de declaraciones de la renta se incremente el 1,4%, hasta las 275.743. La campaña del IRPF correspondiente al ejercicio de 2018 arrancó el pasado 2 de abril y se prolongará hasta el 1 de julio. Desde el 9 de mayo se podrá solicitar cita previa para atención presencial en las oficinas de la Agencia Tributaria, y el 14 de mayo comenzará a realizarse esa atención presencial. El 26 de junio es la fecha límite para presentar las declaraciones a ingresar.

Los economistas aconsejan revisar el borrador para no pagar de más

Las facilidades, a veces, pueden salir caras. Limitarse a confirmar el borrador que envía la Agencia Tributaria quizás ahorra quebraderos de cabeza a corto plazo, pero también puede, a largo, acarrear otro tipo de quebradores o, incluso, costar dinero. El Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF) recomienda de cara a la campaña del IRPF «hacer un mínimo ejercicio de contraste de los datos fiscales y del borrador antes de presentar la declaración porque seguro que nos ahorraremos problemas y, quizás, dinero». «Hay que advertir que el borrador se pone a disposición de los contribuyentes a efectos meramente informativos y que puede contener datos erróneos o no contemplar determinadas rentas. En principio, la omisión de rentas no recogidas en el borrador no exime al contribuyente de responsabilidad». Los economistas recomiendan pues, «revisar el borrador y los datos fiscales para no tributar por rentas que no sean suyas y que no se le olvide tributar por otras que sí lo sean y de las cuales no tenga constancia la Administración».

En cuanto a las deducciones autonómicas más utilizadas por los vallisoletanos, en primer lugar se sitúa la relativa al cuidado de hijos menores (con un importe medio de 778 euros, en toda Castilla y León); seguida de la del alquiler de vivienda habitual para contribuyentes menores de 36 años (400 euros); y la desgravación para contribuyentes afectados por discapacidad (389 euros). Las que tienen menor casuística son la deducción para el fomento del emprendimiento (1.452 euros de media) y la de gastos de adopción (1.765).