Valladolid se reivindica como referente de la gastronomía española de calidad

Pepe Ribagorda modera a Agustín Alonso, Enrique Pascual y Miguel Sanz, durante la presentación oficial de los vinos blancos de la variedad albillo real de la Ribera del Duero. /Sara Santos
Pepe Ribagorda modera a Agustín Alonso, Enrique Pascual y Miguel Sanz, durante la presentación oficial de los vinos blancos de la variedad albillo real de la Ribera del Duero. / Sara Santos

«La Ribera Blanca ya es oficial, un hito histórico», afirma Pepe Ribargorda durante su presentación en San Sebastián

Nieves Caballero
NIEVES CABALLERO

El Palacio de Congresos del Kursaal de San Sebastián ya rezuma agradables olores, infinitos sabores y sorprententes texturas gracias a los representantes de la alta cocina nacional e internacional. Con su presencia en la XXI edición de San Sebastián Gastronómika-Euskadi Basque Country, Valladoloid reivindica su papel como referente dentro de la gastronomía española de calidad, tanto por sus productos, entre ellos, los vinos, como por su cocina, con cada vez mejores chefs.

Las actividades en el expositor en el que Valladolid promociona su gastronomía y su turismo comenzaron por la mañana con una degustación de alimentos gourmet, en concreto, de cardo rojo y piñones con pan de Valladolid. Poco después salieron a la barra –que es el formato que tiene el estand–, los pinchos preparados por los restaurantes Suite 22 y Puerto Chico.

Durante su vivita al expositor de Valladolid, el alcalde, Óscar Puente, aseguró que acudir a San Sebastián Gastronomika es «una buena oportunidad para dar visibilidad a la calidad de la cocina y los vinos de Valladolid». El alcalde insistió en la necesidad de asistir a certámenes como este porque «probablemente sea el más importante de España desde el punto de vista gastronómico». Además, afirmó que «es necesario que Valladolid luzca porque tenemos muy buen producto y buenas elaboraciones, cada vez mejores chef y también mejores vinos». Son tiempos «para sacar el paño del arca y vendernos bien», añadió.

Puente destacó «lo importante es el trabajo que se viene haciendo desde hace muchos años y que va dando sus frutos poco a poco. Aun así, reiteró que «no hay que dormirse en los laureles porque hay muchas otras ciudades que se plantean convocar concursos e iniciativas como las que se vienen desarrollando en Valladolid desde hace 15 años».

Por primera vez en su historia, el XV Concurso Nacional de Pinchos y el III Campeonato Mundial de Tapas, que se celebrarán en Valladolid en noviembre, tendrán como presidentes a una mujer (María José Meda) y a un jefe de cocina (Carles Abellán), respectivamente. Algo que se va a repetir en sucesivas ediciones.

Por su parte, la presidenta de la Asociación de Hostelería de Valladolid, María José Hernández, también subrayó la importancia de que «la ciudad tenga visibilidad de cara al turismo enogastronómico, y encima en San Sebastián, que es un referente en pinchos y tapas».

Y hablando de tapas, ayer, hicieron las delicias del público profesional y de los congresistas con sus creaciones Emilio Martín y Sheila García, del restaurante Suite 22, que elaboraron el Pincho de Oro 2019, llamado 'Contradición', un buñuelo colombiano de sopas de ajo; mientras que las cocineras Iasbel González y Tertesa Cordero, del Puerto Chico, cuyas prepararon 'Mullus', un guiso tradicional con toques exóticos con el que se alzaron con el Pincho de Plata. Las degustaciones se armonizaron con vinos de las cinco denominaciones de origen de Valladolid.

Se reivindica la Ribera Blanca

Hoy tambiénha sido un día clave para la Ribera del Duero, que presentó a los asistentes al congreso sus vinos blancos de la variedad albillo mayor. «La Ribera Blanca ya es oficial. Un hito histórico, nuevo capítulo en la historia de esta Denominación de Origen». Así concluyó el presentador y periodista gastronómico Pepe Ribagorda la puesta de largo de los primeros vinos blancos de la historia de Ribera del Duero ante un nutrido número de congresistas. Una casta que fue definidda como «la uva de mayor carácter castellano, sobria, ruda, honesta, cercana y versátil», según los responsables de la DO.

Intervinieron en el Auditorio, el presidente del Consejo Regulador, Enrique Pascual; el director general, Miguel Sanz, y el director técnico, Agustín Alonso. Además, en los vídeos que se fueron pasando, el público pudo escuchar a algunas de las bodegueras y bodegueros que ya elaboran blancos con esta casta autóctona. Pascual explicó que «ha llevado años y ha exigido rigurosos estudios, informes y auditorías externas», pero por fin las primeras botellas de vino blanco con contraetiqueta de Ribera del Duero serán una realidad en breve. Todas de una uva «de la que tenemos referencias en la zona desde la Edad Media, aunque hasta ahora solo se había utilizado para dar estructura a tintos y rosados».

Agustín Alonso recordó que la albillo mayor es «nuestra uva blanca de consumo en el hogar, la que se degusta durante las doce campanadas». También explicó que «hay que remontarse a décadas atrás para encontrar las primeras experimentaciones con albillo mayor para la elaboración de vinos blancos». De hecho, los primeros salieron al mercado hace dieciocho años, aunque no con la contraetiqueta de Ribera del Duero.

Treinta bodegas

En la actualidad, apuntó también, «hay treinta bodegas elaborando blancos que en el futuro más cercado van a estar bajo el marchamo de nuestra marca de calidad. Hay treinta y tres marcas, aunque pueden ser más porque en estos momentos las bodegas están elaborando vinos de guarda. Es una variedad especial, histórica y querida. Veamos un video donde nuestros enólogos nos lo cuentan». Por su parte, Miguel Sanz anunció que, con su publicación definitiva en el Bocyl, se podrán entregar contraetiquetas a aquellos vinos blancos elaborados con albillo mayor que cumplan con este nuevo Pliego de Condiciones.

Por la tarde, Agustín Alonso y el sumiller segoviano Rubén Arranz dirigieron la primera cata oficial de vinos blancos de albillo real de Ribera del Duero. Poco antes, le tocó el turno al chef Luis Alberto Lera de Castroverde de Campos (Zamora), quien elaboró un gran plato con pichones de Tierra de Campos. Un producto que apoya la marca de calidad de Castilla y León Tierra de Sabor.

Carme Ruscalleda, la cocinera con más estrellas Michelin del mundo y que cerró su restaurante Sant Pau el año pasado, fue la gran protagonista de la jornada matinal. Recibió el Premio Homenaje del congreso, y el auditorio se rompió varias veces en aplausos. También el comité técnico del congreso subió al escenario para rendirse ante «una mujer de la que todos hemos aprendido». Eran las palabras de Pedro Subijana en nombre de Andoni Luis Aduriz, Josean Alija, Hilario Arbelaitz, Juan Mari Arzak, Eneko Atxa, Martín Berasategui o Roser Torras, Joan Roca y Ramón Roteta, quienes acompañaban a la gran cocinera catalana en su gran momento.