«Valladolid es una ciudad con mucho potencial por descubrir»

María del Queralt con la acreditación de guía. /Henar Sastre
María del Queralt con la acreditación de guía. / Henar Sastre

María del Queralt, guía oficial de la capital castellanoleonesa, defiende su patrimonio y gastronomía

IRIS SIMÓN ASTUDILLOValladolid

Cada vez hay más interés por el turismo de interior, pues «permite viajar durante todo el año y evita las masificaciones típicas de las zonas de costa», afirma María del Queralt, integrante de la Asociación de Guías Turísticos Oficiales de Valladolid. «Nuestra localización en el centro de la meseta norte permite que los turistas puedan estar en la mayor parte de las ciudades castellanoleonesas en una hora», además de que Valladolid es «una ciudad a descubrir» dado que dispone de increíbles monumentos, una rica gastronomía y un fuerte turismo enológico.

El potencial de esta ciudad es muy grande, pues aparte del patrimonio y la comida, sus eventos culturales atraen a numerosos visitantes. Las épocas en las que hay festividades especiales repuntan el número de turistas, pues según datos de 2012, el último año del que se tienen, Valladolid acogió a 8.678 visitantes en la Seminci, 6.309 en la Semana Santa y 5.575 con el Concurso Nacional de Pinchos.

«La oferta vallisoletana permite contentar a todos», sostiene María del Queralt, aunque un tercio de los turistas se mueve en el rango de los 45 y los 54 años. Le sigue los viajeros de entre 35 y 44 con un 23,3%, y la tabla la cierran los jóvenes de entre 16 y 24 con un 9%. «Cada turista es diferente y cada uno busca cosas diversas en la ciudad», y este es precisamente uno de los puntos fuertes de Valladolid. «El objetivo es conseguir que vuelvan a la ciudad y continúen descubriéndola», lo que ocurre bastante a menudo.

El beneficio del turismo no es solo económico, también se protege el patrimonio de la región

El ocio encabeza el ránking de motivos del turismo de Valladolid con un 54,7%, seguido de la asistencia a eventos culturales o deportivos (32,2%) y la visita a amigos y familiares con un 10,4%. Según datos del Observatorio urbano del Ayuntamiento, los viajeros no pasaron más de dos días en los hoteles de la ciudad castellanoleonesa, con un pico en el mes de enero (1,88 días) y menos afluencia en agosto (1,60). María del Queralt afirma que es más común visitar Valladolid «en primavera y en otoño», pues ya se conoce que esta ciudad tiene temperaturas extremas en verano e invierno, lo que no facilita el turismo de interior.

Asimismo, asegura que los beneficios del turismo «no son solo económicos, hay otro menos tangible: el redescubrimiento del patrimonio de la región». Esto ayuda a que si sabes que un monumento va a atraer turistas y, por tanto, dinero, se va a proteger y a cuidar, así que ese patrimonio no se perderá. Respecto a la masificación del turismo en otras ciudades, María del Queralt piensa que «Valladolid está muy lejos de tener esos problemas», aunque sentencia que «el crecimiento del turismo tiene que venir acompañado de políticas activas para evitarlo en un futuro».