Tres barrios de Valladolid participan en un proyecto del Ministerio de Migraciones

Intersección entre las calles Villabáñez y Cigüeña en el barrio de Pajarillos./H. S.
Intersección entre las calles Villabáñez y Cigüeña en el barrio de Pajarillos. / H. S.

Kermés se desarrolla en Vadillo-Circular, Pajarillos Bajos y Pilarica

El Norte
EL NORTEValladolid

Los barrios de Vadillos-Circular, Pajarillos Bajos y Pilarica de Valladolid participan en el Proyecto Kermés destinado a la apuesta por el diálogo y la convivencia intercultural en zonas urbanas en las que viven un número significativo de personas de otros países, en una iniciativa que cuenta con el respaldo del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social

Convivencia, diversidad e igualdad es el punto de partida del Proyecto Kermés en el que ha comenzado a trabajar la Asociación Progestión en tres barrios de Valladolid, según informó en un comunicado esta asociación.

En tal sentido, explica que con este proyecto, que también se impulsa en el Distrito Latina de Madrid, la Asociación Progestión quiere llamar la atención sobre la importancia de la diversidad cultural como riqueza y como el valor que tiene en la vida de los barrios frente a quienes aprovechan esto como elemento xenófobo y promoviendo actitudes racistas.

Kermés trabaja con la idea de la sensibilización intercultural, con actividades que quieren dar respuesta a las necesidades sociales de la población extracomunitaria, sensibilizar a la sociedad en general para poner en valor la diversidad cultural de estos barrios, al tiempo que previene la aparición de discursos y actitudes racistas y discriminatorias.

Para ello, se actuará en diferentes líneas, desde la intervención socioeducativa en centros escolares, las acciones comunitarias de convivencia intercultural y participación democrática, acciones con enfoque de género y empoderamiento femenino y trabajo en red con otras entidades sociales y administraciones.

«Un ámbito central de nuestro proyecto es la educación. Entendemos que la escuela es un espacio de aprendizaje, convivencia e integración esencial. Niñas, niños y adolescentes aprenden no sólo los contenidos curriculares sino las actitudes y normas de convivencia, desarrollan su personalidad en interrelación con las demás y para el alumnado de familias extranjeras o en exclusión social, puede suponer la principal herramienta para mejorar sus oportunidades», destacan desde la coordinación del proyecto.