Una de cada tres ayudas municipales a la creación de empleo en Valladolid es para el comercio

Zona comercial de la calle Mantería, el viernes pasado./Gabriel Villamil
Zona comercial de la calle Mantería, el viernes pasado. / Gabriel Villamil

El sector acaparó 58 de las 163 subvenciones concedidas a la contratación en la última convocatoria de 2017, con una aportación directa del Ayuntamiento de 240.000 euros

Lorena Sancho Yuste
LORENA SANCHO YUSTEValladolid

Otoño, periodo que en el sector comercial sitúan entre las rebajas de verano y la campaña de Navidad. Tres meses en los que los negocios miran a la innovación y promoción para incrementar ventas en la balanza de un ejercicio en el que los sistemas 'on-line' y la meteorología vienen desde hace unos meses condicionando los resultados. Busca el tendero de Valladolid un método que contribuya a la mejora de los negocios que apuestan por continuar en el casco urbano. Y con ese ánimo, el de promocionar este sector, tanto las asociaciones, como la Cámara de Comercio y el Ayuntamiento acaban de rubricar un nuevo convenio de colaboración que relance los pequeños establecimientos y contribuya a mejorar el empleo.

Valladolid es industria, pero también comercio. El eslogan lo lanza el concejal de Hacienda Función Pública y Promoción Económica, Antonio Gato. Le avala los datos que resultan del último Plan de Empleo, el de 2017 –el actual aún está abierto–. En esa convocatoria, una de cada tres subvenciones concedidas para la creación de empleo fue a parar al comercio. Esto es, traducido en datos, que 58 de los 163 puestos de trabajo subvencionados (el 36%) pertenecían al sector comercial. «Un tercio de las ayudas concedidas, una de cada tres, con una cuantía total de 240.000 euros», resume Gato, quien incide en la importancia de los establecimientos de venta de productos en la ciudad dentro de la economía local.

A priori puede parecer que no son muchos. Máxime cuando el número de autónomos se reduce de forma paulatina en los servicios. Pero desde el Ayuntamiento lo ven como una muestra más de la importancia que el pequeño comercio mantiene en la economía local. De hecho, a tenor de los datos que maneja el área que dirige Antonio Gato, los establecimientos comerciales siguen cobrando peso, puesto en 2017, y según las cifras facilitadas por Conferco, se incorporaron 800 asalariados más a un sector que emplea a 23.000 trabajadores en Valladolid, de los cuales, 6.200 se corresponderían con centros comerciales y grandes superficies. «Hablamos siempre de una ciudad industrial, pero el comercio tiene una representación importante en Valladolid, que es una ciudad de servicios, con tiendas de calidad, atención personalizada, accesible y amable», resume Antonio Gato.

Hay otra cifra más que se desprende del Plan de Empleo. Es la referente a la línea de ayudas destinadas a las empresas de nueva creación, con 110 puestos de trabajo creados de un total de 291 subvencionados. Un porcentaje similar (38%) con respecto al total.

Por encima de la media

Valladolid cuenta, según los datos municipales, con más de 4.000 tiendas, que representan entre 13 y 14 por cada mil habitantes, ligeramente superior a la media nacional, situada en diez. Para apoyar su crecimiento, tanto el Ayuntamiento como las asociaciones Fecosva y Avadeco trabajan en un plan integral dirigido a las tiendas más próximas al ciudadano y encaminado a un modelo de 'smart city'. Se trata de plantar cara a los desafíos de las plataformas 'on-line' y de encaminar los esfuerzos hacia la mejora de la competitividad y el incremento de la actividad comercial minorista que evite un vaciamiento del centro urbano.

Luciano García, de la tienda Calzados Antonio, en Rioseco, atiende a una clienta. / Miguel García Marbán
El 75% de los vecinos del medio rural disponen de tienda en su pueblo

ueden parecer pocas, pero su ubicación responde de forma estratégica al lugar de residencia del grueso de habitantes de la provincia a los que abastecen. Los establecimientos comerciales, las tiendas de mostrador y balanza, subsisten en 119 de los 222 municipios de menos de 20.000 habitantes del medio rural vallisoletano y nutren de productos básicos o de primera necesidad a una población superior a 166.000 residentes. Esto quiere decir que el 75% de los vecinos del medio rural tienen en su pueblo acceso a una tienda o establecimiento comercial, que algo más de siete de cada diez empadronados en los pueblos de Valladolid –la mayoría superan los 300 habitantes– no tienen que salir de su lugar de residencia para poder realizar la compra. Y el resto, los que tienen que desplazarse a otra localidad para adquirir productos básicos, lo hacen a menos de diez kilómetros en el 47% de los casos. En esos municipios el desplazamiento se realiza en vehículos particulares o a través del transporte a la demanda.

La radiografía del comercio vallisoletano la saca a la luz la Diputación en un estudio que ha elaborado a petición de la Junta de Castilla y León para conocer la realidad de los pueblos, de sus servicios, apuntar a la diana de las necesidades reales del comercio rural o de proximidad, y fijar las próximas o futuras acciones a desempeñar para promocionar la venta de productos en estas tiendas de pueblo.

De este informe, en el que la institución provincial ha trabajado durante seis meses 'in situ' y en contacto con alcaldes, representantes municipales y vecinos, se extrae así la cifra de esos 103 pueblos que carecen de cualquier tienda o comercio y que se ven obligados a abastecerse a través de la venta ambulante. Y pese a que representan el 46% de las poblaciones que se sitúan en el territorio vallisoletano, apenas albergan a 11.000 vecinos de los 221.000 que eligen el medio rural para residir –el 91,2% de los pueblos sin tienda no llegan a 200 habitantes–.

En el informe quedan descartados tanto Medina del Campo como Laguna de Duero por superar los 20.000 habitantes –la cifra de vecinos con tienda en su pueblo sería superior si se tuvieran en cuenta estas poblaciones–. Son, en total, 1.504 los establecimientos que se reparten así a lo largo de estos 119 pueblos, que aún desafían a la despoblación con la prestación de este tipo de servicios (están contrastados 1.197 y posibles 307 más en Aldeamayor, Montemayor, Simancas, La Cistérniga y Arroyo).

Lidera el número de establecimientos Arroyo de la Encomienda, con 170; seguido de Tordesillas, con 114; Íscar con 92; Peñafiel (87), Medina de Rioseco (84) y Tudela de Duero y La Cistérniga, ambos con 62 negocios.

Por tipo de establecimiento, el más habitual es el ultramarinos polivalente, que conserva 346 en el medio rural (23% del total), las carnicerías (139) y las panaderías y pastelerías (136). A partir de esta última cifra, el resto cae, en algunos casos a números muy escasos, como son las pescaderías, con solo 45; las fruterías (57), los estancos (59) o las zapaterías (11).

Con las conclusiones de este estudio en las manos, la Diputación de Valladolid tiene la primera radiografía completa de la situación del comercio en el medio rural, que según avanza el diputado de Desarrolo Económico, Víctor Alonso Monge, les permitirá «avanzar en las tomas de decisiones futuras vinculadas con la promoción de las tiendas situadas en los pueblos de Valladolid».

No hay una cifra específica de empleo reflejada en el informe, pero sí estima que el 94% de los establecimientos generan entre 1 y 10 empleos, mientras que solo un 1,9% sería pequeña empresa y tendría por tanto contratados entre 10 y 50 trabajadores.

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