Toma la Palabra pidió más protagonismo para los trabajadores de Renault en la entrega de la Medalla de Oro

Asistentes al acto de entrega de la Medalla de Oro de la ciudad a Renault. /ICAL
Asistentes al acto de entrega de la Medalla de Oro de la ciudad a Renault. / ICAL

La formación considera que «hubiera sido deseable» la intervención del Comité de Empresa de la factoría en Valladolid

EL NORTE VALLADOLID

La formación de izquierdas Toma la Palabra ha echado en falta este sábado más protagonismo para los trabajadores de la compañía en el acto de entrega de la Medalla de Oro de la Ciudad a Renault, que ha tenido lugar en el teatro Calderón.

«La historia de FASA es, sin duda, la de sus directivos, pero en igual o mayor medida la de los miles de trabajadores y trabajadoras que por allí han pasado. Y es la de sus logros y la de los proyectos de vida que se han podido materializar gracias al jornal recibido, pero también la de los conflictos laborales y las luchas obreras. Sin ir más lejos, Tomás Rodríguez Bolaños, ex alcalde e hijo predilecto de esta ciudad, fue despedido de la factoría por participar como sindicalista en las huelgas de 1974 y 1975 y solo fue readmitido cuando la empresa se vio obligada por la amnistía laboral de 1977», recuerdan desde Toma la Palabra.

«Cualquier empresa es un lugar donde se desarrolla el lógico conflicto de intereses entre quienes la dirigen y quienes trabajan para ella. Poner el foco exclusivamente en la propiedad o la dirección de la empresa es una visión demasiado simple y muy poco justa de la economía, por eso propusimos una enmienda en el pleno para que la medalla fuera a los trabajadores y trabajadores», explica el concejal y teniente de alcalde, Manuel Saravia, quien subió al escenario en el acto de entrega de la Medalla de Oro a Renault, pero no en la entrega del reconocimiento como hijo predilecto a su presidente en España, el vallisoletano José Vicente de los Mozos.

«Sin duda Valladolid le debe mucho a FASA-Renault, pero tanto o más le debe la empresa a las miles de personas que allí han trabajado mañana, tarde y noche desde hace décadas. Nuestro grupo no duda que el señor De los Mozos tuviera un papel esencial en la permanencia de la factoría en Valladolid. Pero si queremos actuar con justicia habrá que tener en cuenta otros factores que han sido decisivos para ello. Cuando estaba en vilo la continuidad de FASA, su plantilla ha aceptado importantes recortes en sus condiciones laborales. Y las administraciones públicas inyectaron dinero público abundante para evitar que se marcharan a lugares donde la producción salía más rentable, fundamentalmente por ofrecer mano de obra más barata», añaden desde Toma la Palabra.

«Agradecemos que esta mañana el reconocimiento público fuera también a las miles y miles de personas y familias vallisoletanas que han entregado su vida, y en muchos casos su salud, trabajando en esa factoría», concluye la formación.