Siro se da un año de plazo para vender su negocio de pan y bollería

Instalaciones de Grupo Siro en Medina del Campo. /P. G.
Instalaciones de Grupo Siro en Medina del Campo. / P. G.

El nuevo grupo creado con Cerealto continuará con las fábricas si en este tiempo no encuentra inversor

Patricia González
PATRICIA GONZÁLEZMedina del Campo

La nueva Cerealto Siro Food, creada hace varias semanas tras la fusión entre el grupo Siro y Cerealto, ha confirmado a los representantes del sindicato Comisiones Obreras, con quien mantuvo una reunión en Valladolid, que la intención de la nueva compañía es la de encontrar «el mejor inversor para vender sus seis plantas (tres en Castilla y León, dos en Valencia y una en Andalucía) en un plazo máximo de un año, es decir hasta el 31 de diciembre de 2019». Asimismo y según explicó el responsable de CC OO en Medina del Campo, Isidoro Hernández, «si durante ese tiempo no se hubiera encontrado un inversor y no se hubiera llegada a ningún acuerdo con cualquier comprador el nuevo grupo mantendría la titularidad de las fábricas».

Además de arrojar un poco de luz a la incertidumbre que tienen las centenares de familias que dependen de las distintas plantas que Cerealto Siro Food tienen diseminadas por la geografía nacional, los miembros del área de recursos humanos del grupo aseveraron a los representantes de Comisiones Obreras que «los puestos de trabajos no corren peligro y se mantendrán, ya que la idea es vender las fábricas dentro del plazo de tiempo establecido pero mantener los puestos de trabajo».

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Este mismo mensaje de «tranquilidad» es el que la dirección de Siro explicó a la alcaldesa de Medina del Campo, Teresa López, el mismo día por la tarde que se rubricó la fusión. En la villa de las ferias más de 200 personas trabajan desde hace años en diferentes turnos para elaborar todos los productos de bollería y pan que venden a multitud de establecimientos y a Mercadona, principal cliente del grupo industrial. «La dirección de Siro me asegura que los puestos de trabajo no corren riego y si no se encontrara un comprador, la dirección de Siro se quedarían con la planta» aseguró López el pasado mes de noviembre, para a continuación agregar que «según me confirman desde la dirección de la empresa ni los empleos ni la producción peligran y que esta operación corresponde a una decisión empresarial ya que quieren relanzar las líneas de producción de pan y bollería».

Al parecer y según comentan desde Comisiones Obreras, la nueva estrategia de Cerealto Siro Food sería la de centrar su producción industrial en las referencias de larga durabilidad, es decir en cereales, galletas y pasta. «La intención que tienen es la de desprenderse del negocio del pan y la bollería como hicieron hace pocos años con la sección de pastelería» concretó Hernández, que señaló que «en la reunión no nos comentaron nada sobre ningún posible inversor, pero pensamos que el inverso tendría que ser un grupo fuerte ya que son seis fábricas que tienen una capacidad de producción elevadísima y cercana a las 300.000 toneladas y en las que Siro invirtió mucho dinero durante los últimos años para contar con la mejor maquinaria y tecnología».

Información permanente

Según CC OO, la dirección de la empresa no informó de más novedades de las ya transmitidas el pasado día 15 de noviembre. «Sus dirigentes nos trasladaron un mensaje de optimismo con relación a la operación gestada y que, según sus palabras, será bueno para todas las partes». Asimismo, los representantes de este sindicato que acudieron a la reunión solicitaron estar informados en todo momento de todas las nuevas medidas que se tomen, así como realizar una próxima reunión con representantes de todos los centros productivos existentes en la comunidad, de cara a continuar recibiendo información del desarrollo de esta operación. «Desde CC OO pretendemos absoluta transparencia de cara a eliminar la incertidumbre que en estos momentos tienen todas las personas que trabajan en el grupo Siro. Y por lo que nos han comentado, todo apunta en esa dirección».

La nueva mercantil pondrá en venta las actividades de pan y bollería industrial de las fábricas ubicadas en Briviesca-Burgos (unos 400 empleados), El Espinar-Segovia (200), Medina del Campo-Valladolid (200) y parte de la producción de Aguilar de Campoo-Palencia (150). En total, estos movimientos afectan a unas 900 personas. De ahí la intranquilidad en este colectivo y en el tejido laboral y económico de las localidades y comarcas donde se encuentran estos centros productivos.

Vigilancia del proceso

Desde CC OO se transmitió a los responsables de recursos humamos de la nueva compañía (Cerealto Siro Food), que su misión será la de estar vigilantes en el proceso de venta para que tenga las garantías suficientes de ser un proyecto viable y de futuro, con el objetivo de que se mantengan en todas las plantas el empleo, las condiciones de trabajo y la carga de trabajo suficiente que garantice el futuro de todas las personas afectadas por esta operación. «Nosotros tenemos la misión de velar por el futuro de todos los puestos de trabajo del Grupo en Castilla y León, de las condiciones laborales actuales y de la continuidad de las cargas de trabajo, tanto de los negocios que van a dejar de formar parte de Siro, como de los que continúen en él», afirma este sindicato.

 

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