Los sindicatos piden a Renault un mayor control de las horas extras para preservar el empleo

Una imagen de la firma del último plan industrial de Renault España, en 2016./G. VILLAMIL
Una imagen de la firma del último plan industrial de Renault España, en 2016. / G. VILLAMIL

Reclaman que apure los contratos eventuales, reubique a los indefinidos y gestione mejor la fabricación tras el anuncio de que suprimirá 450 puestos en Palencia y 50 en Valladolid

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONA

La dirección de Renault confirmó a los sindicatos que a partir del 30 de noviembre reducirá la producción de la factoría de Villamuriel de Cerrato, lo que supondrá prescindir de 450 trabajadores de las instalaciones palentinas de y de otros 50 de las líneas concatenadas de Carrocerías en Valladolid. Tras la reunión del comité intercentros, los representantes sindicales reclamaron al fabricante información sobre las horas extras y las prolongaciones de jornada que se están realizando; le exigieron que no rescinda ningún contrato eventual antes de su finalización y que reubique a los trabajadores indefinidos; y que gestione mejor las cadencias de fabricación.

Desde UGT, mayoritario en el comité, exigieron a Renault España «que organice los contratos eventuales de la mejor manera posible para que los trabajadores puedan estar un año activos y así generen derecho a la prestación por desempleo». Laura de Ser demandó a la empresa «la reubicación de los trabajadores fijos que estaban en el turno de noche dentro de los dos turnos de trabajo rotativos (mañana y tarde)» y que se haga un control exhaustivo de las horas extras y las prolongaciones de jornada, ya que en ningún caso deben de suplirse puestos de trabajo» con estas herramientas.

«En UGT Renault lamentamos que una vez más, seamos los trabajadores los que tengamos que pagar las consecuencias de los vaivenes del mercado», añadió.

Para solucionar la situación, provocada por la caída de las ventas, Comisiones Obreras cree que Renault debe de tomar «las medidas correctoras necesarias», como «incentivar la venta de los modelos fabricados en España», señaló Rubén González, quien sostiene que «no están gestionando bien las fabricaciones». »Se vuelve a planificar y concentrar en cortos periodos de tiempo y luego bajar esa producción el resto del año, con el consiguiente perjuicio para el empleo y trastorno para el resto de plantilla que ven como le cambian su vida cada seis meses», añadió.

El representante de CGT denunció una casi sistemática utilización de las horas extras y bolsas de horas que no se corresponde con la medida de recorte ahora anunciada. «Lo hemos visto en Palencia y a nadie le puede resultar extraño que vuelva a suceder», aseguró Unai Hernández, que criticó que la empresa «priorice la lógica de los mercado antes que la lógica de las personas». CGT auguró que «los empleos que se van a evaporar llegarán a 700» si se cuentan la planta de Motores y la de Sevilla.

A partir del 2 de diciembre, Palencia pasará a fabricar 920 vehículos al día, lo que supondrá, según las cifras que facilitó la empresa, bajar de 5.500 a 4.500 coches a la semana. La dirección aseguró a los representantes de los trabajadores que de no adoptar la medida que propone tendría que aplicar descanso dos turnos semanales hasta agotar la flexibilidad y después presentar un ERE en Palencia.

El turno parcial que será eliminado a final de año arrancó el 29 de abril destinado a intensificar la producción del Kadjar, que entonces acababa de ser renovado, así como para hacer frente al aumento de ventas del Megane. El súbito enfriamiento de la economía europea ha provocado un descenso de ventas y por ende de producción, al que tampoco son ajenos los anuncios y previsiones de restricciones a la circulación de automóviles de combustión.