Simancas celebra su patrón 'El Salvador' con el tradicional requerimiento de las siete doncellas

Proclamación de las doncellas de Simancas./M. M.
Proclamación de las doncellas de Simancas. / M. M.

El alcalde del municipio, Plaza Martín, destacó la importancia de mantener «viva la tradición» y «traerla al siglo XXI»

M. M. SIMANCAS

El municipio de Simancas se vistió de nuevo con sus mejores galas para celebrar el día de su patrón 'El Salvador'. La jornada arrancó con la segunda edición del concurso de pintura rápida, en la que han participado 30 artistas, y con el tradicional requerimiento de las doncellas. A las 10:38 horas, la Plaza Mayor reunió a la comitiva municipal para dar comienzo a esta tradición que cuenta con 30 años.

La primera parada fue en los aledaños del ágora simanquina, en el número 4 de la calle Salvador donde el alcalde Alberto Plaza Martín, junto a la mantenedora de este año, Pilar Ponce, asesora del anterior ministro de Justicia, requirió a la primera joven vestida de naranja Paula Belloso. «Buenos días, ¿vive aquí Paula, ha sido requerida como doncella para este año 2018, me acompaña?». La joven fue la primera en unirse a la comitiva y al grupo de paloteo 'Sietemancas', que recibió a la primera doncella con una de las primeras danzas del recorrido.

El grupo continúo hasta unos metros más adelante, en el número 11 de la misma calle. En la casa engalanada de azul, aguardaba vestida con el mismo color, Valeria. El primer edil repitió las palabras de requerimiento y Valeria se unió al séquito.

La siguiente parada fue en la calle Alicia B. Gould, también en el número 11 y ornamentada de azul, algo más claro, añil, donde esperaba la llegada del alcalde, Lucía Ballester. Lucía se unió al cortejo, acompañados por la música del grupo de dulzainas 'Alameda' de Valladolid. Tras recorrer la calle de las Escuelas, la siguiente parada fue en el número 17 de la calle Esperanza, donde Carla de la Torre vestida de violeta salió a la llamada para unirse junto a sus compañeras.

Apenas unos pasos más adelante, en el número 25, esperaba Aurora Martín, que vestida de rojo, se reunió con el resto de doncellas simanquinas. La última calle del requerimiento fue la del Arrabal, una de las más engalanadas para la ocasión. En el número 26, el primer edil requirió a Carmen Rodríguez, que con el traje verde, salió a la llamada de la comitiva. Por último, el alcalde llamó en el número 9. En la casa, adornada de amarillo, permanecía dentro Aída Cordero, que reconoció momentos antes del requerimiento que había pasado algo de nervios durante la noche aunque menos de los que esperaba.

Con el arco iris de doncellas ya formado, la comitiva al completo recorrió las calles simanquinas, ante la atenta mirada de vecinos, algo menos que en otras ocasiones, al coincidir la festividad con un día laborable. Las siete niñas descansaron diez minutos en el salón de actos del Ayuntamiento para después acudir a la tradicional misa castellana en la Iglesia de El Salvador donde el grupo 'Simancas Folk' interpretó el romance de las 'Siete doncellas'. Más tarde a las 12:45 horas, en el centro cultural 'La Vaguada' el alcalde proclamó las doncellas tras la típica imposición de bandas. Plaza Martín destacó la importancia de mantener «viva la tradición» y «traerla al siglo XXI».

Balance «muy positivo»

«Con este acto, revivimos también los valores de siete mujeres que se rebelaron contra lo establecido», recordó el alcalde, quien realizó un balance «muy positivo» de la semana cultural que se ha celebrado. «Agradezco la participación de los vecinos y su aportación incondicional una vez más», transmitió.

La lucha de las doncellas contra el orden establecido que menoscaba la dignidad femenina sigue hoy vigente, tal y como recordó la mantenedora durante su discurso en el centro cultural. «Juntas conformáis el arco iris que hoy también es emblema de diversidad y ejemplo de una sociedad abierta y plural que en el siglo XXI sigue luchando contra nuevas formas de esclavitud y violencia», resaltó. Ponce recordó la importancia de conocer la historia y mantener la «tradición», que es la misma función que tiene el archivo. «Conserva para generaciones futuras lo mejor de nuestro presente y nuestro pasado y así aprender de ello para poder mejorar generación tras generación», ensalzó.

Para la mantenedora, «Simancas ha sabido mantener viva la tradición de las doncellas y recordar así que aún queda mucho camino por andar, porque después de 12 siglos la historia de las Siete Mancas sigue siendo de actualidad, y es necesario recordarla para evitar que se repita en cualquier formato», subrayó.

 

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