Ritual gastronómico en el Valle del Cuco para festejar su unidad

Jornada de la matanza y vino de la Ribera del Duero el Cuco. /A. O.
Jornada de la matanza y vino de la Ribera del Duero el Cuco. / A. O.

Curiel de Duero acogió este sábado una multitudinaria XI Jornada de la Matanza y Vino de Ribera de Duero

Agapito Ojosnegros Lázaro
AGAPITO OJOSNEGROS LÁZAROCuriel de Duero

Al contrario que sucediera en ocasiones anteriores, cuando se agradecía el calor de la hoguera con la que se chamusca la piel del cerdo, este año, la buena temperatura que imperó durante toda la mañana de este sábado en Curiel de Duero hizo que los asistentes se distanciaran considerablemente del lugar donde se llevó a cabo el ritual de la matanza del cerdo. Aun así, entre los numerosos asistentes que una vez más participaron en este festejo, no fueron pocos los que hicieron acopio de imágenes y vídeos de esta parte tan espectacular del rito matancero. El esta ocasión, varios voluntarios fueron los encargados de realizarlo, aplicando el fuego sobre el animal –tendido muerto sobre un lecho de paja- con gavillas de ramas y hierbas secas para cubrirle.

Como no podría ser de otra forma, la Jornada de la Matanza y el Vino de Ribera de Duero que desde hace once años organiza la Asociación para el Desarrollo Rural del Valle del Cuco, integrada por los municipios vallisoletanos de Curiel de Duero, Bocos de Duero, Corrales de Duero y San Llorente del Valle alcanzó un éxito absoluto. Una de las principales características de esta fiesta gastronómica es que son los propios vecinos los grandes protagonistas. Un año más, la Plaza de la Constitución de Curiel de Duero se convirtió en un escenario idílico para esta actividad, un inmejorable espacio enmarcado por la fachada principal del castillo palacio de los Zúñiga, por la cabecera de la iglesia de Santa María y por el Ayuntamiento del siglo XIX. Y, además, en lo alto de un cerro el castillo rehabilitado y reconvertido en hotel.

Un pequeño mercado de productos tradicionales acompañó las distintas actividades organizadas

El enclave convocó a numerosos asistentes, tanto de la comarca como de fuera de ella. Todos pudieron seguir el ritual al completo –excepto el sacrificio-¡ de la matanza, al mismo tiempo que pudieron degustar diferentes viandas tales como picadillo, sopas de ajo y pastas tradicionales. Todo ello, maridado con el otro elemento esencial del cartel: el vino de la Ribera del Duero que aportaron varias bodegas de la zona. Quien lo deseó, pudo rematar la mañana con una comida organizada dentro de la jornada para 150 personas.

Un pequeño mercado de productos tradicionales acompañó las distintas actividades. Además, los más pequeños pudieron disfrutar de una amplia programación dirigida hacia ellos. Como es costumbre, antes de comenzar con esta propuesta, se llevó a cabo el pregón. Este año, la encargada de dar el pistoletazo de salida al festejo fue la periodista Carolina Becoechea Rojo. Antes de dirigirse al respetable, la presidenta de la asociación organizadora, Elisa Bombín, impuso a Becoecha la boina, el pañuelo y la insignia que la reconoce como pregonera de este evento, consolidado en la comarca peñafielense y del que se manifestaba muy satisfecha Elisa Bombín por la gran respuesta de asistentes.

También en Sardón

En el entorno de Peñafiel, en Sardón de Duero, también celebraron su particular fiesta de la matanza. En este caso, la celebración tuvo un carácter solidario, ya que la recaudación obtenida, que esta vez ascendió a cerca de 500 euros, fue destinada para la ONG ACCES de Luz (Catarata Congénita de España). Organizada por el Ayuntamiento del municipio vallisoletano, contó con la colaboración de la Diputación provincial y de la asociación cultural local 'Las Encinas'. Asimismo, esta edición logró congregar a medio millar de asistentes, que tuvieron la oportunidad de contribuir con un euro a la causa. A cambio, recibieron un plato preparado con productos de la matanza acompañado por un vino de la Ribera del Duero.