Los relojes de Recoletos vuelven a dar la hora

Los operarios reparan los cronógrafos de la plaza de Colón y el digital del edificio de Cajamar después de más de dos meses parados

El reloj floral de Colón (2015) vuelve a marcar la hora una vez repuestas las agujas./J. Sanz
El reloj floral de Colón (2015) vuelve a marcar la hora una vez repuestas las agujas. / J. Sanz
J. Sanz
J. SANZValladolid

Los populares relojes situados en los extremos de la Acera de Recoletos, en los jardines de la plaza de Colón y en lo alto del edificio de Cajamar (antigua Caja Rural), en Zorrilla, han vuelto a marcar la hora después de más de dos meses parados. Los operarios municipales repararon hace justo una semana el cronógrafo floral de Colón, inaugurado en 2015 y que sucumbió de nuevo al vandalismo. Los gamberros rompieron las agujas y tuvieron que ser repuestas con un coste de 1.600 euros.

No fue el vandalismo, sino el paso del tiempo, el que mantuvo apagado el reloj digital del edificio bancario de la antigua Caja Rural. Allí faltaban unas piezas de una fábrica inglesa, que llegaron finalmente el miércoles por la tarde, cuando los técnicos pudieron volver a encender el dispositivo instalado en 1980 y que desde ayer mismo vuelve a dar la hora y la temperatura (con dígitos mucho más claros) al entorno de la plaza y el paseo de Zorrilla y Recoletos. La restauración de este reloj urbano, que comenzó en abril (entonces no se pudo poner en marcha por las citadas piezas), ha costado 4.000 euros.

A la derecha, debajo, los operarios reparan el miércoles el reloj digital del edificio de Cajamar (1980), que este jueves a vuelto a dar la hora y la temperatura. / J. S. y H. Sastre

De manera que los relojes de Colón y Zorrilla vuelven a marcar la hora una vez superadas las distintas vicisitudes que los llevaron a estar parados. La intervención en el reloj floral, un dispositivo inaugurado el 23 de marzo de 2015 gracias a la donación de un particular (Fernando Mozo Grau), se ha limitado a la reposición de las agujas por tercera vez desde su puesta en marcha hace cuatro años. Y eso a pesar de contar con una cámara de videovigilancia que apunta a una esfera en la que se mantienen los motivos, alusivos a actos celebrados en la ciudad (Pingüinos, Concurso Mundial de Bruselas, bicentenario del nacimiento de José Zorrilla y el logo turístico de la ciudad: VA!), que fueron colocados en 2017.

El dispositivo de Zorrilla, inaugurado en 1980, cuenta ahora con 8.000 nuevas bombillas

Los técnicos de Tremiño han sido los encargados de la rehabilitación del reloj de Cajamar, que ahora luce con 8.000 diodos (bombillas) nuevos que proyectan una imagen mucho más clara de la hora y la temperatura.