Una reforma integral permitirá eliminar los riesgos del carril bici hacia La Cistérniga

Un ciclista bordea a un camión en el tramo desdibujado del carril bici situado en el acceso a las instalaciones del centro logístico de Arcese./G- V.
Un ciclista bordea a un camión en el tramo desdibujado del carril bici situado en el acceso a las instalaciones del centro logístico de Arcese. / G- V.

La actual senda se corta antes del viaducto de la ronda exterior y atraviesa la entrada a un nuevo centro logístico, que recibe a doscientos camiones diarios

J. Sanz
J. SANZValladolid

La apertura de la ronda exterior sur hace ocho años, cuyo viaducto sobrevuela la carretera de Soria, cortó en seco la transición del carril bici que une la capital y La Cistérniga; el paso del tiempo fue borrando la pintura de verde y la señalización horizontal en algunos tramos, y la reciente apertura de un centro logístico en las naves de la antigua Cerámica han convertido el tránsito para peatones y ciclistas por los cuatro kilómetros de esta vía en un deporte de riesgo que el Ayuntamiento tiene previsto eliminar con una reforma integral de este sendero, que comenzará esta primavera y en la que invertirán más de cincuenta mil euros.

El principal punto negro de este ciclocarril que recorre la carretera de Soria, desde la salida de San Isidro hasta la entrada a la vecina localidad por la travesía de la Nacional 122, se encuentra en la actualidad al final del trayecto, aún dentro del término municipal de la capital, a las puertas de las instalaciones del nuevo centro logístico de la empresa Arcese, que da servicio a Renault desde finales del año pasado en las viejas naves de La Cerámica.

Por las remozadas naves de la desaparecida fábrica de gres (una marca fundada en 1884 y que cerró sus puertas allí hace casi diez años) pasan ahora a diario «más de doscientos camiones» para recoger las piezas de la firma del rombo que luego trasladan a países de medio mundo. Y lo hacen por una entrada, situada al borde de la tienda de Porcelanosa, que coincide precisamente con un tramo desdibujado del carril bici (apenas se intuye su trazado) que carece, además, de paso de cebra para conectar la acera que también se corta a su paso por la vieja Cerámica.

Los transportistas, además, esperan su turno a las puertas del centro logístico de Arcese invadiendo, en ocasiones, «el espacio para ciclistas y peatones o amontonados en una pequeña explanada de tierra», explican los testigos del caos circulatorio que se produce en este pequeño espacio triangular, encajonado contra los pilares del viaducto de la ronda exterior. «Hemos recibido muchas quejas de los usuarios en los últimos meses y hemos acudido en diversas ocasiones y denunciado a algunos transportistas si ocupaban el espacio reservado para ciclistas», confirman fuentes de la Policía Local.

Sin conexión desde 2010

A este punto más que conflictivo tanto para peatones como para ciclistas se suma la ausencia de una conexión entre el tramo del carril bici que discurre por la margen izquierda de la carretera de Soria (en sentido a La Cistérniga) y su prolongación por la derecha debido a la presencia de los pilares del viaducto de la ronda exterior y a una de las dos peligrosas rotondas que regulan la circulación, cuya construcción interrumpió el ciclocarril desde su puesta en servicio en 2010.

A todo ello se suma la presencia de bolardos en algunos puntos del carril bici y el deficiente estado de conservación tanto de su firme como de la señalización fruto del paso del tiempo en un trazado habilitado hace más de dos decenios y frecuentado a diario por decenas de usuarios.

«Somos conscientes de los problemas que presenta este carril bici y por eso tenemos ya elaborado, a falta de su aprobación definitiva y del inminente inicio de las obras, un proyecto de remodelación integral de este vial que incluirá también una actuación en la parcela anexa al nuevo centro logístico para facilitar tanto los accesos como los estacionamientos de los camiones», anticipa el jefe del área municipal de Parques y Jardines, Ángel Asensio, quien confirma que «los trabajos comenzarán de inmediato, en cuanto recibamos el visto bueno».

Regulado por semáforos

El proyecto, en el que trabajan Medio Ambiente y Movilidad, incluye de entrada una «mejora sustancial de la señalización vertical y horizontal», además de la mejora del firme en los puntos que sea necesario. El punto más crítico de la intervención, como es la ausencia de una conexión de izquierda a derecha (siempre en sentido a La Cistérniga), se solventará «habilitando un paso para ciclistas a la altura del segundo semáforo del cruce con la calle Aluminio (la glorieta de entrada al polígono de San Cristóbal), en paralelo al paso de peatones, y se construirá un nuevo sendero ciclista de tierra compactada a través del pequeño jardín que discurre entre la propia carretera de Soria y las naves del polígono».

El nuevo vial, ya siempre por la margen derecha, conectará más adelante con el carril bici que bordea la primera rotonda de la carretera de Soria bajo la ronda para dar precisamente al siguiente punto negro, como es la entrada al centro logístico de Arcese y la posterior a Porcelanosa.

«Lo primero en este tramo va a ser realizar una reordenación del tráfico para facilitar las entradas y salidas de los camiones a las propias instalaciones» y desde y hacia la rotonda de la carretera de Soria que les da salida hacia la autovía (A-11) o la ronda exterior (VA-30). Para ello se «mejorará la señalización tanto para los vehículos pesados (cedas) como para ciclistas y peatones (repintado del carril bici y del paso de cebra)», resume Ángel Asensio.

El proyecto, en paralelo, incluye la apertura de un «espacio seguro» para que los camiones puedan estacionar junto al centro logístico. Allí se nivelará el terreno con zahorra para que la espera sea ordenada y evite los «caos circulatorios» que se producen en las horas punta de entradas y salidas de los transportistas.

Propuestas alternativas

Los vecinos de las instalaciones de Arcese van más allá y proponen estudiar «la posibilidad de habilitar la entrada o salida de los camiones a través de la calle Oro, por un puente abierto en el terraplen de la ronda, dentro del polígono industrial». Una propuesta que, por ahora, no está sobre la mesa y que depende también de la empresa de transportes.

«La idea es comenzar las obras este mismo mes de marzo para regular, acondicionar y conectar los distintos tramos del carril bici en todo su trazado hasta La Cistérniga y tenerlo listo, en principio, antes del verano», concluye el responsable del Servicio de Parques y Jardines.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos