El delegado de Defensa acude a Canalejas para cerrar la crisis por la jura de bandera

De izquierda a derecha: Teófilo de la Fuente, Vicente González y Pedro Antona/ Agapito Ojosnegros
De izquierda a derecha: Teófilo de la Fuente, Vicente González y Pedro Antona / Agapito Ojosnegros

El pequeño municipio había solicitado acoger la celebración del acto, que finalmente tuvo lugar en Peñafiel, lo que provocó el desencuentro

Agapito Ojosnegros Lázaro
AGAPITO OJOSNEGROS LÁZARO

Ayer se ponía feliz punto final, con un apretón de manos, a una situación, que generó disgusto y desagrado en el municipio de Canalejas de Peñafiel, y un rifirrafe entre uno de sus concejales –Pedro Antona, también exprocurador en las Cortes regionales y exgerente Provincial del Servicio Público de Salud– y el delegado de Defensa en Castilla y León, el coronel Vicente González.

El desencuentro se desencadenó cuando desde la Delegación de Defensa de Castilla y León se decidió que Peñafiel acogiera una jura de bandera civil que solicitó Canalejas, localidad de la comarca peñafielense que tramitó la petición y puso en marcha y cumplimentó los trámites requeridos. No obstante este pequeño municipio no fue el escenario de la jura, sino la cabecera de comarca. Al mediodía recibía cordialmente el alcalde de Canalejas, Teófilo de la Fuente, al coronel, en las puertas del Ayuntamiento donde, ya en su interior, tuvo lugar una reunión entre el regidor, González y Antona, que discurrió en un ambiente cordial, obviándose los elementos de fricción.

A la salida del encuentro, el alcalde reconoció sentirse «muy satisfecho» por la definitiva solución de este asunto, recalcando «que nunca ha habido malas intenciones por parte de nadie».

Las disculpas

El concejal, por su parte, explicó que «el coronel actuó siempre y en todo momento de buena fe sin ánimo de ofensa, intentado que el acto se celebrase en un lugar lo más próximo a Canalejas, ya que aquí parece que había dificultades de espacio para que la fuerza militar maniobrara... y entonces buscó la alternativa de Peñafiel. Esta decisión no nos gustó, las cosas como son, nos dimos un poco por ofendidos», apuntó Antona, quien no obstante subrayó que «todo se hizo de buena fe. El coronel nos ha dicho que si alguien se ha sentido ofendido le pide disculpas y, por tanto, este asunto queda absolutamente zanjado, y además bien», sentenció el edil.

El coronel González corroboró las palabras de Antona, explicando a su vez que nunca fue su intención ofender al municipio de Canalejas de Peñafiel: «Nada más lejos de mi intención», subrayó. Es más, su propósito ha sido «honrarlo por haber sido el impulsor de la jura de bandera que tuvimos que llevar a Peñafiel buscando un espacio adecuado, porque necesitábamos uno más grande y una zona cubierta como alternativa en caso de lluvia, pensando especialmente en los jurandos. Hoy se trataba de aclarar malos entendidos porque estábamos cruzando cartas, documentos, acuerdos del Ayuntamiento y demás, siempre por escrito», entendiendo que «cara a cara se aclaran las cosas y afortunadamente ya lo están», dijo mostrándose «encantado de estar en Canalejas».

El relato se remonta a primeros de 2017, cuando a petición de Pedro Antona, en un pleno municipal, se aprobó por unanimidad promover una jura de bandera civil en el municipio. El acta plenaria se envió a la Delegación de Defensa de Castilla y León para poner en marcha los trámites. Que no se comunicase nada en contra y que a seis meses de la jura personal la citada Delegación visitase el municipio para ver el espacio donde hacer la jura, además de contar con las firmas requeridas, alimentó las esperanzas del Consistorio canalejano y de muchos de sus vecinos.

Fue a mediados de julio de 2018 cuando las esperanzas se desvanecen al comunicarse al alcalde de Canalejas, desde la Delegación de Defensa, que la jura no se celebraría en su municipio, sino en Peñafiel. A partir de ahí se sucede lo ya narrado: intercambio de cartas, documentos y acuerdos plenarios, como el que se adoptó en el pasado octubre en el Consistorio canalejano para no asistir oficialmente a la jura en Peñafiel. Una misiva a la sección de Cartas al Director de este periódico, remitida por Pedro Antona, mostrando su malestar y disconformidad con la decisión de la Delegación, y dos cartas más –de vuelta– por parte del coronel enconaron las posiciones.

La última misiva la remitió en febrero el concejal a la ministra de Defensa, Margarita Robles, explicando la situación y adjuntando los diferentes documentos que se cruzaron ambas partes. Tras esta apelación es cuando se escribe el epílogo de este viernes, que pone fin a este desencuentro reconociéndose unos a otros que todos actuaron con la mejor de las intenciones.

Es a mediados de julio de 2018 cuando las esperanzas se desvanecen al comunicarse, desde la Delegación de Defensa al alcalde de Canalejas, que la jura no se celebraría en su municipio, sino en Peñafiel. A partir de ahí se sucede lo ya comentado: intercambio de cartas, documentos y acuerdos plenarios, como el que se adoptó en el pasado octubre en el Consistorio canalejano para no asistir oficialmente a la jura en Peñafiel.

Una misiva a la sección de Cartas al Director de este periódico, remitida por Pedro Antona mostrando su malestar y disconformidad con la decisión de la Delegación, y dos cartas más –de vuelta- por parte del coronel enconaron las posiciones. La última misiva la remitió en febrero el concejal canalejano a la ministra de Defensa, Margarita Robles, explicando la situación y adjuntado los diferentes documentos que se cruzaron ambas partes. Tras esta apelación es cuando se escribe el epílogo de este viernes, que pone fin a este desencuentro reconociéndose unos a otros que todos actuaron con la mejor de las intenciones.