Un ramo de flores para la Virgen de El Henar

Relevo de una edición anterior. /El Norte
Relevo de una edición anterior. / El Norte

Los participantes recorren los 48 kilómetros que separan Valladolid del santuario cada 12 de octubre

A. G. BARRIADAValladolid

Corría el 12 de octubre de 1959 cuando un pequeño grupo de jóvenes conocidos como los 'Kostkas', de la Congregación Mariana de San Estanislao e integrantes del Club de Atletismo de los jesuitas iniciaron una marcha de relevos para llevar un ramo de flores desde su sede en Valladolid, frente al colegio de Santa Cruz, hasta el Santuario de la Virgen de El Henar, a pocos kilómetros de la segoviana Cuéllar.

Sesenta años después, la tradición sigue vigente y un nuevo 12 de octubre los corredores, que por entonces no eran más que siete jóvenes y ahora superan la cuarentena, recorrerán los 48 kilómetros que separan ambas localidades con «la misma ilusión y entusiasmo juvenil que en aquel lejano 12 de octubre de 1959», recuerda José Ramón Santos, organizador de la carrera y uno de los pioneros.

La idea surgió una tarde en la que seis amigos 'Kostkas', de entre 14 y 17 años corrían por el Campo Grande acompañados de su entrenador, Ángel Fernández, solo unos años mayor. «En medio de la ruta nos propuso ir hasta la Virgen de El Henar a dejar un ramo de flores. Nos pareció una locura, pero cuando surgió la idea de hacerlo por relevos nos dimos cuenta de que podíamos hacerlo», recuerda con cariño José Ramón.

Año tras año Ángel, que por entonces entrenaba a otros clubes del colegio San José o La Milagrosa, iba incorporando sabia nueva a la carrera, que ha ido creciendo hasta contar en la actualidad con 43 corredores. «Nuestros hijos y nietos corren con nosotros, nos hemos estructurado en familias y ya es algo que pasa de generación en generación», comenta José Ramón, que señala que este año el participante más joven será su nieto de cuatro años.

Las condiciones

El recorrido, aunque largo, no es muy exigente, ya que los relevos permiten que cada participante corra de media unos dos kilómetros, aunque, como señalan los organizadores, los más jóvenes llegan a hacer seis. «Las condiciones han mejorado mucho, no es nada comparado con las primeras ediciones, en las que los siete debíamos cubrir los casi 50 kilómetros por una carretera en mal estado, sin arcén, sin señalización y sin seguridad», apunta José Ramón, que sonríe al recordar anécdotas de aquellos primeros años en los que no tenían dinero para costear el viaje de vuelta y debían alquilar «como buenamente podíamos» furgonetas o hacer tratos con asociaciones moteras para «ir de paquete» en los vehículos.

«Todo vale la pena para llevar el ramo a la Virgen», asevera José Ramón, que asegura que en estos sesenta años de carrera han tenido que hacer frente a la lluvia, el frío e incluso a la nieve, algo poco común en el mes de octubre, pero a la que han tenido que hacer frente. «La Virgen de El Henar tiene mucha devoción en Valladolid porque se encuentra a poco más de un kilómetro de la frontera con Segovia. El cariño que le tenemos unido a que la distancia es propicia para los relevos la convirtieron en la motivación perfecta para los siete jóvenes que empezamos en todo esto», explica Santos.

La salida está prevista para las 9.00 horas de la mañana desde la parroquia de La Milagrosa, en la calle Algeciras esquina Huelva, y se prevé que la llegada del ramo de flores en honor a la Virgen llegue al Santuario de El Henar sobre la una del mediodía. 48 kilómetros en los que el entusiasmo, la devoción y el deporte se dan la mano en una cita única que goza de buena salud sesenta años después de su primera edición.