PSOE, PP, Cs y Podemos quieren más industria y menos precariedad pero tienen diferentes recetas

De izquierda a derecha, onzalo González, alumno de Económicas; el portavoz de Economía de Podemos Nacho Álvarez; la ministra de Industria, Reyes Maroto; el decano de la Facultad de Económicas, José Antonio Sanz Gómez; la candidata a la Alcaldía de Valladolid y consejera de Hacienda Pilar del Olmo, y el candidato a las elecciones europeas de Ciudadanos, Luis Garicano./M. CHACÓN-ICAL
De izquierda a derecha, onzalo González, alumno de Económicas; el portavoz de Economía de Podemos Nacho Álvarez; la ministra de Industria, Reyes Maroto; el decano de la Facultad de Económicas, José Antonio Sanz Gómez; la candidata a la Alcaldía de Valladolid y consejera de Hacienda Pilar del Olmo, y el candidato a las elecciones europeas de Ciudadanos, Luis Garicano. / M. CHACÓN-ICAL

Reyes Maroto, Pilar del Olmo, Luis Garicano y Nacho Álvarez debaten en la Universidad de Valladolid sobre el nuevo modelo productivo que España necesita

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONA

Ha sido Luis Garicano, en el día de su 52 cumpleaños, quien ha encendido el debate económico / electoral que ha tenido lugar a mediodía de hoy en la Facultad de Económicas de la Universidad de Valladolid. Después, en lo que a las respectivas propuestas se refiere, a cada cual le habrán gustado más o menos los participantes en función de las afinidades políticas. Lo innegable es que hubo nivel y también entretenimiento. Pilar del Olmo, consejera de Economía y Hacienda y candidata del PP a la Alcaldía de Valladolid el 26 de mayo; Reyes Maroto, ministra socialista de Industria, Comercio y Turismo y sexta al Congreso por Madrid en las generales del 28 de abril, Nacho Álvarez, secretario de Economía de Podemos y antiguo profesor en el campus segoviano de la UVA y el propio Garicano, candidato de Ciudadanos a la elecciones europeas, han mantenido un debate con el cambio de modelo productivo como tema de fondo ante una abarrotada aula Enrique Fuentes Quintana.

Los cuatro participantes han coincidido en la defensa de la industria como sector por el que se debe apostar para pavimentar un futuro boyante tanto en España como en Castilla y León y también en la necesidad de combatir la precariedad laboral para que el deseado bienestar no solo sea macroeconómico, sino que incluya a las personas. Después, cada cual ha expuesto sus recetas, muy diferentes de acuerdo con su ubicación en el espectro ideológico.

Para Del Olmo, España no está suficientemente industrializada y para llegar al 20% del VAB. En este sentido hay que apostar por la digitalización, tanto de las grandes como de las pequeñas empresas. «Sin ello no hay competitividad ni supervivencia», ha dicho. Un sector maduro como el del automóvil «ha de virar hacia lo eléctrico sin sobresaltos», mientras que «en la agroalimentación es preciso ir hacia una producción ecológica de calidad». También se ha referido a las energías renovables y a la economía circular, que prima la reducción de residuos mediante su valorización. Además ha pronunciado un 'no' rotundo a elevar el gasto público por encima de los ingresos «o ello lastrará el crecimiento futuro y el mantenimiento del estado del bienestar, como sucedió con Zapatero en 2009», ha dicho. Sí es partidaria, sin embargo, de incentivar la contratación de jóvenes y el autoempleo mediante ayudas fiscales y en las cotizaciones porque la tasa de paro juvenil y de ni-nis está muy por encima de los parámetros europeos.

Según la ministra Reyes Maroto el nuevo modelo productivo deseable «ha de aunar crecimiento y redistribución, porque es necesario corregir desequilibrios». En su opinión, «España tiene un problema con el talento para ocupar los nuevos puestos que se van a generar» porque «ha habido ausencia de política en este sentido durante la etapa de Rajoy». «No se hablaba de industria y tanto España como Castilla y León tienen potencial para crecer en este sector», que «genera empleo de calidad, invierte, innova y tiene herramientas para impulsar otras actividades, como el turismo». Maroto ha señalado que el plan del trabajo digno y la subida de SMI del Gobierno del PSOE «van en el sentido de luchar contra la precariedad» y ha defendido que «una temporalidad ordenada, diez puntos menor de la que tenemos ahora, es necesaria».

Nacho Álvarez no ha estado en absoluto de acuerdo con esta afirmación. «Lo que tenemos es una precariedad que se utiliza de forma fraudulenta», ha sostenido. «Tenemos hospitales con tasas de temporalidad de más del 50%, que no se corresponde con las necesidades de nuestra economía, ni con el talento que aquí tenemos». Según el representante de Podemos, «estamos llamando indefinidos a contratos que no duran ni un año» y «es urgente definir mucho mejor la causalidad del despido». Ha abogado por «una transición a las renovables y al coche eléctrico que garantice nuevos empleos de calidad» y ha defendido que esto «puede hacerse sin disparar el déficit». Según Álvarez, «hoy tenemos miles de ingenieros de gran cualificación en Fráncfort y en París, mientras que las plazas que ahora quedan aquí vacantes no ofrecen condiciones salariales atractivas». «¿Cuánto pagáis?, preguntan, para concluir: Estoy bien en Cardiff».

Réplicas y contrarréplicas

Luis Garicano, exalumno de la facultad anfitriona como Del Olmo y Maroto, ha aprovechado prácticamente todos sus turnos de palabra para 'pinchar' a derecha e izquierda, pese a ocupar un lugar en el extremo de la mesa. Tras reclamar «un pacto generacional que sitúe la educación y formación en el centro de todo» y «un contrato único», el representante de Ciudadanos ha manifestado su rechazo a «la política sectorial según la cual desde los ministerios se dicta qué industria tiene que ponerse aquí o allí». «En Castilla y León ha habido un escándalo de corrupción con las renovables, con selección de empresarios campeones que engrasaban al político de turno», ha lanzado. En su réplica Del Olmo le ha afeado que opine «sobre hechos aún no juzgados». Y ha seguido: «El PSOE habla de política industrial transversal, pero Amazon invierte 23.000 millones en I+D y España entera, administraciones y empresas, 13.000 millones. Si queremos competir, entonces admitamos que los políticos y técnicos de los ministerio no saben nada de eso». Le ha tocado entonces responder a Maroto: «No es verdad». Pero él ha insistido: «¿Hay que dejar que decida el político cuál es la empresa del futuro?». «Le falta a usted experiencia en la administración», ha reprochado la ministra a Garicano, que tampoco se ha olvidado del representante de Podemos. «Desde Ciudadanos hemos puesto sobre la mesa los permisos de paternidad, ya en 2015, y gracias a ello Pablo Iglesias ha tenido el suyo». Y Álvarez ha recogido el guante: «El diablo está en los detalles. Es obvio que España tiene un problema de conciliación, pero mientras Ciudadanos defiende la transferibilidad de permisos de paternidad y maternidad, nosotros no. Tampoco la de las vacaciones. Os imagináis?»