Un proyecto de compostaje gana el Premio de Ecología de la Diputación de Valladolid

Entrega de los Premios de Ecología 2018 de la Diputación de Valladolid. /Henar Sastre
Entrega de los Premios de Ecología 2018 de la Diputación de Valladolid. / Henar Sastre

La asociación Oliduero se impuso en la modalidad juvenil con un plan de acciones ambientales realizado en Olivares de Duero

eva esteban
EVA ESTEBANValladolid

La conservación del medio ambiente y la inserción laboral tienen premio en Valladolid. Así lo decidió la Diputación provincial hace ahora diecinueve años y, a día de hoy, ese «compromiso» sigue estando presente a través de los Premios de Ecología. Cada año es «más difícil» decantarse por un ganador dado el nivel y la variedad de proyectos que presentan tanto ayuntamientos, movimientos asociativos municipales como empresas privadas y particulares, pero en esta ocasión el jurado calificador, reunido el pasado 26 de diciembre, lo tuvo claro: había que premiar la apuesta por lo novedoso y «todo» lo que llevaba consigo cada iniciativa.

En la modalidad general, el Centro Especial de Empleo de Aspaym en Castilla y León (CETEO S.L.), asentado en Boecillo, se alzó con el galardón, dotado con 3.500 euros, por ser un programa «doblemente atractivo». Bajo el título 'Compostaje con generación de empleo para trabajadores con discapacidad en Boecillo', se trata de un proyecto «experimental» que ha servido, según dictaminó el comité, de «introducción a la problemática de residuos vegetales» vinculado a una práctica «fundamental» como es emplear a personas discapacitadas. «Es importante destacar el asociacionismo y voluntariado en todo lo relativo a la implicación con el medio ambiente, como también lo es llevar a cabo acciones medioambientales de conservación e integrar a las personas con capacidades distintas, y este proyecto tiene todo», afirmó el diputado del Ciclo Integral del Agua y Medio Ambiente, Alberto Magdaleno.

El objetivo, llevarlo todos los pueblos de Castilla y León

El trabajo del Centro Especial de Empleo de Aspaym en la comunidad lleva tras de sí un doble premio. Además de los 3.500 euros que les ha concedido la Diputación de Valladolid, las expectativas en torno a este proyecto «pionero» son tales que la intención es que se aplique en todos los pueblos de Castilla y León en el menor tiempo posible. Nadie duda de sus ventajas y, según indicó el diputado del Ciclo Integral del Área y Medio Ambiente, Alberto Magdaleno, es la «solución más efectiva para reciclar materia orgánica».

Por el momento, en Valladolid, el autocompostaje, es decir, el aprovechamiento en el propio hogar de restos orgánicos para generar un abono natural aplicable a plantas y jardines, está en pleno desarrollo, y a pesar de que se ha avanzado «mucho» en los últimos años, el proceso aún se llega por la segunda fase. Así, en la actualidad, este método llega a 28 municipios, los «más grandes de la provincia.

A pesar del ahorro económico por los costes logísticos y de alquiler de contenedores o los beneficios medioambientales y su correspondiente impacto positivo sobre el conjunto de la sociedad, la principal seña de identidad de este plan es su «clara apuesta» por la inserción laboral de personas que padecen algún tipo de discapacidad. De hecho, durante seis meses y medio, un trabajador con invalidez residente en la zona se encargó de recoger y transformar «todo tipo de residuos vegetales» de las zonas verdes de Boecillo evitando «quemas, vertidos incontrolados o traslados a vertederos lejanos».

Una técnica antigua

El jurado lo consideró como una fórmula «novedosa», pero lo cierto es que no lo era. Tan solo había caído en el olvido. Al menos así lo argumentó el «alma máter» del programa, Ignacio Yagüe, al mismo tiempo que recordó a sus antepasados «por todo lo que nos aportaron». «Esto no es algo que hayamos inventado, solo se había olvidado. Es algo que ya hacían nuestros abuelos», subrayó.

Lo cierto es que la realidad avala el éxito del proyecto «a pesar de que a veces, cuando planteas un proyecto con discapacitados, ponen muchas trabas». Como prueba de ello, el Ayuntamiento de Boecillo no solo estudia mantener el proyecto, sino que pretende extenderlo a través de un servicio de recogida a particulares y enlazarlo con talleres de educación y sensibilización ambiental. «Es una iniciativa muy técnica, bonita, ambiciosa y económica y en la que nos hemos implicado al máximo para la recogida de residuos vegetales tanto del ayuntamiento como de particulares», apuntó.

Futuras participaciones

La amplia demanda llevó a la Diputación de Valladolid a incorporar, en 2014, una nueva modalidad en estos premios: la juvenil. En aquellas ocasiones, los proyectos ganadores se concentraban en la zona de Portillo y Arrabal. Esta vez, el premio ha viajado 37 kilómetros hacia el noreste de la provincia, hasta llegar al pequeño municipio de Olivares de Duero (313 habitantes en 2016, según el INE). La asociación juvenil Oliduero, con 'Nuestro Entorno Olivares de Duero, nuestro futuro', se llevó los 1.500 euros de premio por un proyecto que describe numerosas acciones medioambientales llevadas a cabo en la localidad, tales como la celebración del día del árbol, la realización de un inventario y recuperación de fuentes y abrevaderos, la limpieza exterior de la zona de bodegas y la realización de actividades de voluntariado medioambiental con plantación de aromáticas para insectos polinizadores.

No es la primera vez que esta agrupación lleva a cabo actividades en defensa del medio ambiente y la naturaleza, pero sí es la primera en la que recibe un galardón por su labor altruista. En cierta manera, este reconocimiento ha motivado a los miembros de la agrupación y, tal y como afirmaron sus representantes durante la entrega de premios, su intención es presentarse en futuras ediciones. «Estamos muy agradecidos por la oportunidad de participar en este proyecto, pero queremos más. Queremos participar en más proyectos y seguir ayudando y contribuyendo a mantener la naturaleza», indicó durante su intervención una de las portavoces, que prefirió no desvelar su identidad.