Un servicio integral y 4.0 para los profesionales del campo

Ramón Puga y Alejandra Iglesas delante del taller que han abierto en Medina de Rioseco./fernando fradejas
Ramón Puga y Alejandra Iglesas delante del taller que han abierto en Medina de Rioseco. / fernando fradejas
Ramón Puga y Alejandra Iglesias. Talleres Agrorioseco SLL
Laura Negro
LAURA NEGROValladolid

Ramón Puga llevaba 19 años trabajando como jefe de taller en un importante concesionario agrícola. Hace unos meses decidió volcar esa experiencia en montar junto a su mujer, Alejandra Iglesias, su propio taller especializado en maquinaria agrícola con un elemento diferenciador, la tecnología 4.0. Agrorioseco es un proyecto que les ha devuelto a ambos la ilusión por el trabajo y les ha permitido conciliar vida laboral y familiar.

A los 14 años, Ramón ya dedicaba todo su tiempo libre a echar una mano en el taller de maquinaria agrícola que su padre regentaba en Toral de los Guzmanes (León). Le gustaba mancharse la ropa de grasa entre tractores y empacadoras. Enseguida le picó el gusanillo de la mecánica y aprendió muy pronto a soldar. Estudió el Grado de Técnico Especialista en Mecánica y Electricidad del Automóvil y al acabar sus prácticas le contrataron en un taller mecánico. Los siguientes tres años los pasó en el pueblo, ayudando a su padre, hasta que se trasladó a Rioseco para trabajar en el concesionario la marca John Deere, donde ocupó puestos de responsabilidad.

«La concesión se fue haciendo más y más grande, con nuevos puntos de venta. Yo me encargaba de la electricidad, electrónica y garantías de todas las concesiones de la empresa, desde Salamanca hasta Cantabria. Estaba muy contento, pero sentía que debía desarrollar mi propio proyecto. Me animó mucho el hecho de que mi mujer estuviera en paro. Así, los empleos de ambos los tendríamos en casa», cuenta este mecánico.

Alejandra empezó a estudiar Empresariales, una carrera que le apasionaba pero que, por motivos personales, tuvo que abandonar para hacerse cargo del restaurante que su familia tenía en Toral de los Guzmanes. Años después encontró trabajo de auxiliar administrativo en una asesoría, hasta que la conciliación le resultó tan complicada que tuvo que dejarlo. Después ha trabajado como teleoperadora y operaria en una fábrica. «En septiembre de 2018 me quedé en paro. Vimos que, por nuestra edad, era el momento idóneo para poner en marcha nuestro sueño. Era ahora o nunca. Queríamos montar un taller para ser nuestros propios jefes aprovechando nuestras respectivas experiencias profesionales. Eso nos permitiría, además, que la conciliación familiar nos resultara mucho más sencilla», dice ella.

De cerca

Emprendedores:
Ramón Puga Carnicero (44), técnico especialista en mecánica y electricidad del automóvil, y Alejandra Iglesias Martín (42), auxiliar administrativa
Inicio de la actividad:
marzo de 2019
Contacto:
C/ Estación de Arriba, 12. Polígono Alto San Juan de Medina de Rioseco. Telfs.: 606 860 203 y 665 500 484

Acudieron al Colectivo para el Desarrollo Rural de Tierra de Campos, donde recibieron asesoramiento y apoyo personalizado sobre los trámites burocráticos para poner en marcha su taller agrícola y darse de alta como autónomos. También fueron asesorados por los técnicos del Área de Orientación Laboral del Servicio Público de Empleo de Castilla y León sobre la forma jurídica más adecuada para su empresa. Allí les ayudaron también con la capitalización del paro y la solicitud de varias subvenciones. Les han concedido una ayuda del ICE de 41.054 euros, y están a la espera de la resolución de dos subvenciones de la Diputación Provincial y una de 5.500 euros por la incorporación de socios a la SLL. «Ha sido complicado poner en marcha el taller. La normativa que hay que cumplir para el desarrollo de esta actividad es muy exhaustiva. Para el trámite de la licencia ambiental hemos tenido que realizar distintos proyectos: acústico, de gestión de residuos, eléctrico, de humos e incendios, además del proyecto de viabilidad económica», explica este matrimonio de emprendedores.

Encontraron el lugar idóneo para emprender «En unos meses lo tuvimos listo. Esperábamos abrir antes, pero el alta del suministro de la luz se retrasó bastante. Ese fue un gran inconveniente», recuerda Alejandra.

Agrorioseco es un taller especializado en reparación de maquinaria agrícola, como tractores, cosechadoras, empacadoras y todo tipo de aperos como pulverizadores, abonadoras, segadoras y carros de mezclas para animales. Los años de experiencia de Ramón en el sector le avalan como experto en nuevas tecnologías ligadas al campo. Él es un firme convencido de que la agricultura 4.0 es una gran oportunidad para los productores agropecuarios y ganaderos. Así, ofrece servicio técnico, asesoramiento y formación sobre equipos de guiado, de control de siembra, documentación y prescripciones de la marca Trimple. «Los clientes cada vez demandan más las nuevas tecnologías. Sin embargo, es un sector todavía muy desconocido y necesitan del apoyo de expertos que les asesoren», informa.

Concesionario distribuidor

Agrorioseco es, además, concesionario distribuidor de maquinaria de la firma Kuhn. «Es una marca premium en el sector. Damos apoyo técnico y formación a los clientes, algo que ellos valoran mucho y a nosotros nos parece fundamental», indican Alejandra y Ramón, que próximamente llevarán también la distribución de una importante firma de tractores. No se cierran a nada y están dispuestos a ofrecer soluciones integrales a los agricultores de Rioseco y de la comarca. Así, también han montado una sala de comercialización de repuestos y ofrecen un servicio de venta de maquinaria usada. «Ayudo a aquellos clientes que desean jubilarse o vender sus máquinas. Yo me encargo de ponerlas a punto, las expongo y publicito hasta que las vendo. Es un servicio muy demandado y que al cliente le resulta muy cómodo. Ahora mismo tengo cuatro aperos a la venta y estoy en contacto con posibles compradores», anuncia.

La acogida ha sido excelente y tienen pensado ampliar el equipo. «Nos hemos visto desbordados de trabajo», admite Ramón que, para dar un mayor servicio a su clientela, ha comprado una furgoneta que ha equipado como taller móvil para realizar reparaciones a domicilio. «Siempre que se puede, arreglo la avería in situ. Si no, me encargo de trasladar la máquina al taller», añade.