El primer encierro de San Antolín, en Medina del Campo, consigue llevar hasta el coso del Arrabal a los seis morlacos

Encierro de Medina del Campo, esta mañana. /P. G.
Encierro de Medina del Campo, esta mañana. / P. G.

La suelta de carácter mixto (campo-urbe) finalizó tras casi una hora y media de duración sin incidentes

Patricia González
PATRICIA GONZÁLEZ

El primer encierro de las Fiestas Patronales de San Antolín en Medina del Campo consiguió finalizar con los seis morlacos desencajonados en el coso del Arrabal. La suelta que tuvo una duración cercana a la hora y media finalizó sin incidentes y con un multitudinario público, que fiel a las tradiciones de la villa, celebró el día gran de la localidad acudiendo a esta suelta que fue calificada por muchos de los entendidos taurinos de la localidad como «una de las mejores de los últimos años».

La suelta arrancó a las nueve de la mañana de los corrales ubicados en el término municipal de El Campillo. Desde este punto las reses, recorrieron el itinerario de manera pausada, ya que en diversos puntos del recorrido realizaron paradas para descansar, algo que propició que los aficionados pudieran disfrutar de las míticas estampas de estas sueltas, declaradas como Fiesta de Interés Turístico Nacional.

En esta nueva edición de los sanantolines, los encierros estrenaron nuevo recorrido ya que este se alarga en algo más de un kilómetro y un descansadero en la calle Ciudad Real, que despertó la curiosidad de muchos medinenses que decidieron apostarse en las talanqueras próximas a la zona para ver como «por fin podemos ver a los seis toros todos juntos por las calles». Con este nuevo sistema, los vecinos y visitantes pudieron disfrutar de dos encierros diferenciados y muchos de los establecimientos hosteleros de la Avenida Portugal colgaron el cartel de 'aforo completo' ante la avalancha de aficionados.

No se registró ningun incidente durante el encierro y el alcalde de la localidad, Guzmán Gómez Alonso, destacó y agradeció la labor realizada por todos los miembros que conforman el equipo de las sueltas. Asimismo, desde la organización del encierro destacaron la labor realizada por los caballistas para posibilitar que los seis morlacos de la ganadería Brazuelas pudieran llegar a las calles y al coso del municipio.