La presencia de un alga enturbia el agua de Medina, aunque es apta para el consumo

Una persona se lava las manos en un domicilio medinense./P.G.
Una persona se lava las manos en un domicilio medinense. / P.G.

El Ayuntamiento emite un bando en el que explica el problema y las medidas que adopta

Patricia González
PATRICIA GONZÁLEZ

El Ayuntamiento de Medina del Campo informó de que los problemas de turbiedad del agua corriente que sufren los vecinos del municipio quedarán solventados esta misma semana por la empresa adjudicataria del servicio, Aqualia. Según el concejal delegado de Medio Ambiente, Borja del Barrio Casado, esta situación obedece a «causas naturales», por el aumento de microorganismos que liberan algas y otras bacterias que se encuentran en el suelo, en este caso, en el río Adaja, del que se abastece la localidad a través de la Mancomunidad Tierras del Adaja.

Al parecer, el olor a hierro y el sabor extraño que desde el pasado fin de semana se detecta en el agua corriente del municipio se debe a las geosminas y metilisoborneol, «sustancias que no tienen afecciones sobre la salud del consumidor», según informó Aqualia a la Concejalía de Medio Ambiente. El desarrollo de estas algas productoras de compuestos odoríferos se deben a las altas temperaturas y a la elevada radiación solar y, sobre todo, al bajo nivel de agua embalsada en la presa de Las Cogotas (Ávila) y al circulante por el río Adaja. Ante esta circunstancia, el Ayuntamiento ha llevado a cabo varias modificaciones en el tratamiento que se realiza del agua en la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de la Mancomunidad Tierras del Adaja.

La primera de las medidas es la captación desde un pozo tipo Ranney, es decir que al agua se captará a unos cinco metros de profundidad, por lo que estará filtrada por un lecho arenoso del cauce del río. Esta captación se encuentra ubicada aguas abajo del azud (pequeña presa) del río Adaja por lo que la calidad será mejor.

Asimismo, en la ETAP se ha regulado la dosificación de reactivos oxidantes (algas y otros patógenos que hacen que el agua tenga color marrón y olor a hierro) con el uso de permanganato potásico y dióxido de cloro, lo que reducirá las materias orgánicas y se evitará la formación de trihalometanos.

El Ayuntamiento de la localidad ha emitido un bando, que se distribuirá por el municipio, en el que explica las medidas adoptadas, al tiempo que informa a los vecinos de que el agua es apta para el consumo y que tanto el olor como el sabor se pueden eliminar si se refrigera el agua en el frigorífico, ya que desaparecen estos compuestos volátiles . Por su parte, el grupo mayoritario en la oposición, el PSOE, a través de un comunicado de prensa, reconoce que el problema del agua se arrastra desde el año 2000, por lo que ha registrado en el Ayuntamiento una serie de preguntas, para que responda el alcalde, Guzmán Gómez Alonso, y que hacen referencia a las circunstancias que presenta el agua y sobre las reuniones con Aqualia, que se están manteniendo desde que la empresa adjudicataria informara de los bajos niveles en los que se encuentra el embalse de Las Cogotas, que suministra el municipio.

Restricciones

A este hecho puntual hay que añadir que la semana pasada algunos de los alcaldes de los municipios de la Mancomunidad Tierras del Adaja mostraron su preocupación al conocer que el embalse abulense de Las Cogotas (del que se nutren más de diez municipios de la Comarca Tierras de Medina) muestra unos niveles muy por debajo de la media de los últimos diez años, cuando se encontraba al 74% de su capacidad durante la época estival. En estos momentos tiene un volumen embalsado de 17 hectómetros cúbicos de los 59 que posee, lo que supone el 30% de su capacidad, muy inferior a la registrada el pasado año, en el mismo periodo, cuando el porcentaje escalaba hasta el 90%.

Desde el Ayuntamiento, y a través del bando municipal emitido, se hace un llamamiento a la ciudadanía hacer un consumo responsable y moderado del agua. Asimismo se recomienda la disminución del riego en huertas y jardines y que éste se realice a primera hora de la mañana o a última hora del día.

También se apunta a que el lavado de coches, llenado de piscinas y estanques y riego de aceras y terrazas se deberá realizar de un modo diligente en el que se evite el derroche de agua. La finalidad, según apunta el Ayuntamiento medinense, es evitar tomar medidas restrictivas, que podrían efectuarse en otoño si no llueve y la situación prolongada de sequía se mantiene durante toda la época estival.

Alerta por el aumento de los niveles de ozono

Al margen de estos problemas con el agua, el grupo municipal de Gana Medina informa a los vecinos del municipio que, como consecuencia de las elevadas temperaturas registradas a lo largo de este mes de julio, la localidad está registrado una importante cantidad de ozono en la atmósfera que da lugar a valores que superan todos los umbrales establecidos, tanto en las normas reguladoras, como en lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud.

El pasado 1 de julio se superó el valor de 100 microgramos por metro cúbico durante cinco horas; y entre el 2 y el 11 de julio se llegó al nivel 1, al superar el valor de la media durante un periodo superior a las ocho horas, «lo que supone un riesgo para la salud». «La tendencia de estos datos demuestra que el valor se superará de nuevo en esta semana como consecuencia de la persistencia de temperaturas elevadas y el pronóstico de la AEMET de que estas temperaturas pueden llegar a superar los 33 grados».

Para evitar estos niveles de contaminación, Gana Medina recomienda que los desplazamientos en vehículos por el primer anillo del municipio se eviten lo máximo posible y aconseja que los niños y personas de la tercera edad no realicen ninguna actividad entre las 11 de la mañana y las 7 de la tarde.