La plaza del Coso baja el telón

Multitudinario chúndara infantil en la última jornada de las fiestas de Peñafiel /A. O. -EL NORTE
Multitudinario chúndara infantil en la última jornada de las fiestas de Peñafiel / A. O. -EL NORTE

Peñafiel cierra unas fiestas multitudinarias y analizará de cara al próximo año qué aspectos de seguridad se pueden pulir en el chúndara del día 15

AGAPITO OJOSNEGROSValladolid

Peñafiel despidió ayer cinco intensos días de fiestas patronales con varios festejos taurinos, tanto en el calle como en su peculiar coso, y un chúndara destinado esta vez a los más pequeños, para inculcar la tradición. Arrancó la jornada con un encierro matinal que discurrió sin incidentes, rápido, con absoluto protagonismo de los novillos soltados de los corrales del Valdobar, ya que cuatro de ellos alcanzaron la plaza del Coso en solitario, hermanados, lo que facilitó el lucimiento de los corredores.

Los cuatro novillos alcanzaron el callejón de la plaza del Coso en tan solo dos minutos y cuarenta y cuatro segundos después de dejar atrás 1.100 metros, que es la longitud del recorrido del encierro. Poco después, a apenas 13 segundos, llegaban los dos novillos restantes, arropados por dos mansos, mientras que acto seguillo llegaron el resto de bueyes.

La capea posterior se desarrolló con normalidad, con la tradicional suelta de toros por dentro y por fuera del ruedo, concluyendo con la suelta de vaquillas. Solo un joven tuvo que ser atendido en la enfermería por un golpe en la rodilla, que se dio él mismo contra las tablas de ruedo.

Finalizada la capea se realizó un reconocimiento a los cuatro directores de lidia que están trabajado de forma intensa estos días sobre la plaza del coso, así como a aquellos voluntarios que hacen la función de pastores en los encierros. De esa labor destaca el quite que uno de los directores de lidia realizó durante la capea de la tarde del día 17, cuando con su capote evitó una posible cogida a un peñafielense que se trastabilló y cayó en el suelo, quedando a merced de un toro soltado por fuera del ruedo.

Por la tarde se corrió el último encierro, tras la celebración del chúndara infantil, donde numerosos jóvenes fueron entrenando en esta tradición, una de las más conocidas ya en todo el país. Fue antes de la capea vespertina cuando numerosos vecinos mostraron una protesta por el retraso en la A-11.

Balance positivo

Todavía con algún fleco festivo por rematar, ya que el programa se ha prolongado hasta la madrugada de este lunes, el alcalde de Peñafiel, Elías Arranz, se mostraba muy satisfecho por el discurrir de las fiestas. Buena meteorología, elevada concurrencia, sin incidentes reseñables ni en los toros ni de orden público, son los mejores ingredientes para los festejos populares, según destacaba. «El balance en general es muy bueno. Los festejos han transcurrido tranquilos», destacaba Arranz, quien añadía que «el tiempo ha acompañado muchísimo también. En general es lo que cualquier alcalde desea».

Las fiestas han sido tranquilas pese a la gran concentración de visitantes del 15 de agosto. En este sentido, el regidor avanzó que tras las fiestas se analizará qué detalles de seguridad se pueden pulir en el chúndara del citado 15 de agosto, que «se está convirtiendo en un evento de masas». «Minimizar riesgos», es el objetivo.

Otro de los aciertos en materia de seguridad ha sido contar con cuatro directores de lidia. Así lo explicaba el alcalde, anotando que esto «ha quedado de manifiesto este año» en algunos momentos donde su intervención ha evitado percances. «Desde el primer momento hemos insistido en la seguridad», señalaba el regidor, con medidas como la finalización de las capeas vespertinas antes, por la insuficiente luz de la plaza del Coso.