Peñafiel vibra en su día grande

Segúndo chúndara en Peñafiel. /A. Ojosnegros
Segúndo chúndara en Peñafiel. / A. Ojosnegros

La tradicional procesión en honor a San Roque, el chúndara vespertino y los encierros ocuparon la jornada

Agapito Ojosnegros Lázaro
AGAPITO OJOSNEGROS LÁZARO

Repique de campanas para anunciar la salida en procesión de San Roque, patrón de las fiestas de Peñafiel. Alegre volteo de las campanas de la parroquia de San Miguel de Reoyo para, tras celebrarse la solemne misa –durante la cual sonó el órgano del templo a manos de Gema Martínez Ojosnegros–, dar comienzo a la procesión que recorrió el centro urbano durante una hora, 60 minutos de intenso calor en los que los cofrades del santo le acompañaron y, también, un buen grupo de integrantes de la hermandad le honró bailando jotas castellanas delante de sus andas.

Las jotas las sirvieron el grupo vallisoletano de dulzaineros Villa Olid, un clásico ya de este acto religioso y también de carácter oficial, al cual acudió la corporación municipal presidida por el alcalde de Peñafiel, Elías Arranz, quién se ánimo, al llegar a la Plaza de España la comitiva, a sumarse a los danzantes y junto a otros miembros del equipo de gobierno se arrancó y bailó una jota. Este no fue el único baile del regidor durante la jornada, aunque los dos que disfrutó lo hizo con mesura. Por la tarde también bailó unos compases del chúndara en su epicentro, con el resto de participantes.

Esa parte de la procesión, la que recorre el corazón de la villa, entre la calle Derecha al Salvador, Plaza de España y el arranque de Derecha al Coso, es en la que más público contempla el paso de la procesión ya que coincide la celebración de la hora del vino y del tapeo que este viernes de nuevo fue multitudinario.

Antes de llegar a este céntrico punto –donde un niño puso un pañuelo de las fiestas al patrono–, el santo recibió el cariñoso recibimiento de los vecinos de la plaza del Salvador.

La comitiva estuvo este año un poco más animada y concurrida que en anteriores ocasiones, reduciéndose los asistentes a partir del centro de la localidad, desde el que se enfila a la plaza del Coso –donde se pide al santo protección para los festejos taurinos que en él se celebran–. Desde el coso se emprendió camino a San Miguel de Reoyo donde se despidió al santo bailando a sus pies. Mientras la imagen de San Roque era introducida en el templo sonó el himno nacional interpretado por las dulzainas de Villa Olid.

La procesión de San Roque en Peñafiel es un acto que se ha tornado íntimo, recoleto, en el que participan principalmente sus cofrades, los cuales continúan manteniendo antiguas tradiciones, como la de la figura del mayordomo, el cual se tiene que hacer cargo de distintas responsabilidades con la hermandad el año que le toca, por turno.

Ya por la tarde fue el momento de que el segundo chúndara de las patronales se pusiese en marcha desde la Plaza de España a la del Coso, para la celebración de los festejos taurinos de la tarde; ayer, un concurso de cortes y la posterior capea vespertina.

El chúndara de ayer despegó del adoquinado donde arranca la calle Derecha al coso con la siguiente dedicatoria en su adoquinado, donde comienza el pasacalle: «De todos. Va por ti, Kepa». Se trataba de un emocionado homenaje a un joven bilbaíno que falleció este año en accidente de tráfico, un asiduo a las fiestas peñafielenses compartiéndolas con sus camaradas de peña, la Xenox, quienes fueron los que le rindieron este homenaje al que asistió la mujer de Kepa.

Así, con los sentimientos a flor de piel y el recuerdo de un querido amigo, comenzaron las primeras notas del chúndara, mucho menos numeroso que el del día 15, pero todavía con un buen número de participantes, los cuales demostraron las mismas ganas de pasarlo bien que los que formaron la multitud del día anterior. Esa menor afluencia se hizo notar en la duración del pasacalles, pues el de este viernes tardó en recorrer los 400 metros de su trayecto una hora y cuarenta minutos, 100 minutos horneados por los 35 grados que bullían por la tarde. Para aliviar el rigor meteorológico el agua fue servida generosamente desde los balcones de los edificios del recorrido.

Cortes

Fran Pisador 'Leguiche' se proclamó ganador del concurso de cortes, celebrado en la plaza del Coso de la localidad. El de Medina del Campo, muy querido en la localidad ribereña, considerado como un vecino más, se proclamó ganador del concurso de recortes, quiebros y saltos tras ejecutar todas las tres disciplinas, y con nota. Segundo fue el segoviano Javier Manso 'Ballotelli', tercero el iscariense Oliver García y en cuarta posición quedó Cristian Peña, de Zaratán.

Gran final, con un novillo perfecto, un estupendo broche de oro para un buen concurso en el que tanto recortadores como los novillos seleccionados se prestaron a ello.