«Parece que el toro no le hace nada, pero tiene un hematoma en el hígado y tres costillas rotas»

Momento en el que el toro embiste contra la talanquera donde estaba situado Santiago. / El Norte

El astado embistió en cuatro ocasiones contra la talanquera en la que Santiago, un vecino de Carpio de 46 años, veía el encierro de Villaverde de Medina

Eva Esteban
EVA ESTEBANVillaverde de Medina

El susto fue «grandísimo». Al principio no se lo querían creer. No «podía ser» que a Santiago, un vecino de Carpio de 46 años, le hubiera pillado el toro. «Él va a todos los encierros pero nunca se mete, suele verlos desde la barrera», asegura Judith, su hija. Era sábado, 13 de julio. Siete y media de la tarde. Mientras Marisol, su esposa, y su hija estaban «haciendo la compra», Santiago se fue con su yerno a Villaverde de Medina a ver el primer Toro del Cajón. El astado salió puntual de los toriles, pero a los pocos metros se dio media vuelta y embistió hasta en cuatro ocasiones contra una pequeña talanquera que protegía las carreteras de una vivienda. Al otro lado estaba Santiago. Cruzó la calle y «se metió ahí» porque, según cuenta su hija, tenía la «intención de subirse a la chapa» de los corrales habilitados para la ocasión.

Intentó protegerse entre la talanquera y la lámina rojiza que ejercía como muro. Pero Santiago «no supo reaccionar». «No se lo esperaba, le vio tan de cerca que no supo que hacer», asegura Judith. «Parece que no le hace nada», reconoce su hija, pero lo cierto es que le trasladaron al Hospital Comarcal de Medina del Campo, donde aún permanece ingresado, con tres costillas rotas y un hematoma en el hígado. «Tiene muchos dolores, pero va mejorando a base de calmantes», continúa.

Permanecerá ingresado en el Hospital Comarcal de Medina hasta que la contusión «mejore»

De hecho, Santiago salió de la esquina y cruzó el recorrido por su propio pie. Él «ya se notaba algo» y, apresurado y con su mano izquierda sobre el costado, salió en busca de ayuda. Su yerno fue el encargado de dar a Judith la noticia. Su balbuceo fue determinante, lo que hizo que ella dejara de pensar en que había sido una «broma de mal gusto». «No me lo creía, pero al ver que tartamudeaba de los nervios y que le costaba hablar pues ya nos lo tuvimos que creer», recuerda.

Estado de nervios

Fueron «corriendo» al Hospital de Medina. No sabían «muy bien» la gravedad del alcance, de ahí que tuvieran un «estado de nervios increíble». Desde entonces, dice su hija, no se han «separado» de su lado. Al otro lado del teléfono, Judith habla muy bajito, casi susurrando. Está en uno de los pasillos del centro hospitalario y, cuenta, «no quiere levantar mucho la voz». A escasos metros, al otro lado de la puerta, está su padre, «tranquilo». Permanecerá ingresado hasta que la contusión del hígado mejore. «No tienen que operarle; ahora tenemos que esperar a que el hematoma mejore. Nos han dicho que se tiene que curar solo a base de reposo», añade.

Del tema han hablado «lo justo». Para saber lo que había pasado «y poco más». Lo que sí ha comunicado Santiago a sus seres queridos es que es el primer incidente que sufre, pero también el último. «Dice que después de este susto no va a volver a salir», subraya Judith.

Desde que ocurriera el incidente, la alcaldesa de Villaverde de Medina, Patricia Hernández (Ciudadanos) ha mantenido un contacto continuo con Santiago y su familia. «He podido hablar con él y está bien. Lo importante es que se recupere y que todo ha quedado en un susto», apunta la regidora.