Dos mujeres heridas en el último encierro de Íscar tras romper el toro la talanquera

El toro arrolla a la mujer que resultó peor parada./CRUZ CATALINA
El toro arrolla a la mujer que resultó peor parada. / CRUZ CATALINA

El morlaco desató el pánico en el cierre de los festejos taurinos

Cruz Catalina
CRUZ CATALINA

Íscar finalizaba este lunes, fiesta local, de forma accidentada las fiestas que en honor a su patrón San Miguel Arcángel ha disfrutado desde la tarde-noche del pasado viernes. Fue en el transcurso del último festejo taurino programado, un encierro urbano que dio comienzo a las 12:30 horas, en el que se pretendía sacar a la calle la totalidad de las reses bravas dispuestas para los cuatro festejos que han tenido lugar de los cuales, pero que resulto infructuosa al negarse a salir del coso.

Un toro castaño, tras pararse primeramente en el centro del paso de peatones que sirve de comunicación entre los dos grupos de aulas del colegio Alvar Fáñez, situadas frente por frente a ambos lados de la calle, lejos de seguir a un compañero de manada, se dirigió hacia las talanqueras embistiendo con fuerza contra ellas. Rompió una de las tablas de madera reforzadas con una pletina metálica y se coló en el callejón formado por dicha talanquera y la fachada del colegio, lo que desató el pánico entre las personas, por suerte no muchas en ese tramo, que allí presenciaban el festejo y que trataban como mejor podían de ponerse a salvo corriendo y saltando.

En la huida, el toro arrolló a varias personas que no tuvieron capacidad para reaccionar a tiempo. La peor parada fue una mujer de 59 años de edad, P. V. S. natural y residente en Íscar, que ha sufrido un fuerte golpe en la cabeza que le produjo una severa brecha por la que sangró, así como diversos golpes y contusiones por todo el cuerpo. Fue atendida inicialmente por los servicios médicos y de urgencia para después ser derivada hacia el hospital comarcal de Medina del Campo para una exploración más exhaustiva. Otra mujer propietaria titular de una guardería infantil de la villa carpintera, curiosamente esposa de un primo carnal de la anterior, también resultó lesionada. Tras recibir asistencia no fue traslada a ningún centro hospitalario.

La suerte quiso que el morlaco en su recorrido por el doble vallado tomara la dirección hacia la plaza de toros. Si lo hubiera hecho en sentido contrario, habría sido peor, ya que unos metros más arriba, a la altura del edificio de Telefónica, se agolpaba a la sombra mucho mas gentío y además no hay salida. Los servicios municipales que se encontraban cerca consiguieron sacarlo del doble vallado, con la dificultad y riesgo que entrañaba, gracias a la apertura de una valla-puerta metálica situada junto al portón grande del coso.

Como consecuencia del incidente, había cuenta que el tramo de talanquera donde acometió quedó inservible y hubo que desmontar otras partes del vallado para que pudieran acceder los servicios médicos y de urgencia, desde la Alcaldía se determinó la finalización del festejo.