Medina de Rioseco estudia recuperar la recreación de la batalla de El Moclín

Artemio Domínguez, Juan Luis Rodríguez, David Esteban, José Carlos Lobo, Monserrat Valdés y Juan Carlos Fraile, durante la ofrenda floral/F. F.
Artemio Domínguez, Juan Luis Rodríguez, David Esteban, José Carlos Lobo, Monserrat Valdés y Juan Carlos Fraile, durante la ofrenda floral / F. F.

La localidad recuerda con una ofrenda floral a las víctimas de la contienda contra los franceses del 14 de julio de 1808

Miguel García Marbán
MIGUEL GARCÍA MARBÁNMedina de Rioseco

El sol se levanta en la lejana madrugada del 14 de julio de 1808. Los ejércitos francés y español se enfrentan en las inmediaciones de Medina de Rioseco, en el lugar conocido como el alto del Moclín, en una de las confrontaciones que habrían de tener una gran repercusión sobre la suerte que correría el resto de España. El empuje francés acusa al principio la desventaja de recibir el fuego desde lo alto, pero ya mediada la mañana la superioridad de su caballería logra remontar las cuestas del páramo y apoderarse de la altura. Desde allí su avance es ya inevitable. Hacia las dos de la tarde los franceses llegan a la puerta de Ajújar. Es el final de la primera gran batalla de la Guerra de la Independencia. La ciudad es sometida a una feroz represión: se incendian muchas casas, se saquean las iglesias, la capilla de los Benavente es convertida en una cocina de campaña y se cometen toda clase de ultrajes.

Este 14 de julio de 2019, 211 años después de la contienda, Medina de Rioseco conmemoró aquel acontecimiento histórico en un acto que se inició con la oración que dirigió el párroco, Juan Carlos Fraile, «en memoria de las personas que perdieron la vida en la batalla por la libertad». A continuación, el alcalde riosecano, David Esteban, ayudado por el concejal Juan Luis Rodríguez, realizó una ofrenda floral en el monumento en homenaje a los caídos en la batalla, en el que se encuentra la escultura realizada por el escultor riosecano Aurelio Rodríguez-Vicente Carretero, que se inauguró en 1908, con motivo del primer centenario de la batalla. Este bronce se incorporó al monumento en 1990 junto a una escultura en piedra del también escultor riosecano Miguel Ángel Jiménez.

Tras guardarse un emotivo minuto de silencio, el regidor expresó que «algunas veces es bueno recordar episodios de nuestra historia para que no se vuelvan a repetir». En este sentido, señaló el cartel que, muy cerca del lugar donde se estaba celebrando la conmemoración, indica en la carretera Nacional 601, a la entrada de Medina de Rioseco, los municipios europeos con los que está hermanada la Ciudad de los Almirantes, haciendo ver que «es la mejor muestra de aquel episodio bélico está superado para vivir en una Europa sin fronteras». David Esteban se comprometió a que en años venideros se seguiría celebrando la conmemoración, porque «no hay actos grandes ni actos pequeños, porque lo que hay son actos con resonancia, y el de hoy es una cita para recordar». No obstante, el alcalde riosecano señaló la posibilidad de que se pudiera realizar una recreación de la batalla como las que se llevaron a cabo los años 2003, 2006 y 2008 con cientos de actores, vestidos y equipados de época, llegados de las más diversas partes de España, pero también de otros países europeos, en especial de Francia. Una iniciativa que en cada recreación conllevó la afluencia a la ciudad de miles de turistas, que disfrutaron con los desfiles por las calles riosecanas al son de tambores y trompetas y de las confrontaciones de los ejércitos. En 2012, la Junta declaró Bien de Interés Cultural con categoría de Sitio Histórico el paraje donde tuvo lugar la contienda.

En el acto, además de numerosos vecinos, estuvieron presentes también el exalcalde, Artemio Domínguez; los concejales Monserrat Valdés y José Carlos Lobo, y el escultor riosecano Ángel Martín, autor del relieve en bronce, situado desde 2014 junto al monumento de los caídos, en el que se describen los movimientos de los ejércitos de aquel lejano 14 de julio de 1808.

Noche de musas a la luz de las velas en San Francisco

Rioseco acogido el sábado la celebración de la Noche de las Musas a la Luz de Velas, que respondió a las expectativas creadas resultando todo un éxito con más de medio millar de personas que participaron del singular concierto, ofrecido por la banda municipal en el Museo de San Francisco, donde se trasladó la actividad desde el cercano claustro del antiguo convento franciscano ante la amenaza de tormenta.

La mortecina luz de cientos de velas por la calle Mayor creó el ambiente necesario como preludio del concierto, con un atractivo programa de pop y rock, en el que no faltaron temas de Queen, Michael Jackson, Miguel Ríos o Europe, con una iluminación acorde a la ocasión y proyecciones.