207 kilómetros contra el ELA

Toño Hernández, en una ruta de senderismo en Gredos./M. G. M.
Toño Hernández, en una ruta de senderismo en Gredos. / M. G. M.

Un vecino de Cabreros completará este fin de semana el recorrido del Canal de Castilla en su lucha para frenar esta enfermedad

Miguel García Marbán
MIGUEL GARCÍA MARBÁNRioseco

Realizar corriendo y andando los 207 kilómetros del Canal de Castilla en 36 horas es el reto que el vecino de Cabreros del Monte Toño Hernández Martín se ha propuesto llevar a cabo este fin de semana a favor de la Asociación Española de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (AdEla). Un reto solidario que comenzará mañana, a las 5:00 horas, desde la localidad palentina de Alar del Rey, donde se encuentra el nacimiento del Canal de Castilla en el río Pisuerga.

Tras correr 100 kilómetros, continuará el trayecto andando hasta llegar a la dársena del Canal de Castilla de Medina de Rioseco, donde pretende llegar sobre las 3:00 horas del domingo. Con los ramales Norte y de Campos recorridos y 153 kilómetros en las piernas, Toño se subirá en una furgoneta que le llevará hasta El Serrón, en Grijota. Desde allí realizará el ramal del Sur, que transcurre hasta Valladolid, con 54 kilómetros, donde el corredor de Cabreros del Monte finalizará la hazaña sobre las 17:00 horas del domingo, aproximadamente.

Toño Hernández, de 43 años, realizará este importante reto de forma desinteresada para ayudar a la Asociación Española de la Esclerosis Lateral Amiotrófica, dar visibilidad a esta enfermedad y, en especial, conseguir donaciones. En este sentido el corredor destacó la gran necesidad de «lograr fondos para mejorar los tratamientos y llevar a cabo proyectos de investigación». La iniciativa «surgió hace tiempo gracias a una compañera de trabajo, que me habló de esta asociación», explicó Toño Hernández, quien asegura que hace dos meses comenzó a preparar la prueba.

El de Cabreros del Monte no estará solo en este duro reto, ya que su hermano Goyo le acompañará en furgoneta para asistirle en todo lo necesario, pero también a todos los que quieran unirse a acompañar en algún tramo al corredor, pues «solo se pasa muy mal». De ahí que algunos amigos ya se hayan comprometido a realizar algún tramo con él, pero siempre sin olvidar que «lo más importante es la ayuda económica». Por eso se pueden comprar los kilómetros que Toño va a recorrer, a 10 euros cada uno, para lo que hay que contactar con la Asociación Española de la Esclerosis Lateral Amiotrófica a través del correo gerencia@adelaweb.com, o haciendo una donación a la asociación (IBAN ES09 2038 1923 1562 0000 3135). Una ayuda que también podría venir de los ayuntamientos de los municipios ribereños por los que voy a pasar corriendo, entre los que se encuentran Herrera de Pisuerga, Frómista, Osorno, Paredes de Nava, Medina de Rioseco, Palencia, Dueñas o Valladolid, entre otras, según expresó el corredor solidario.

Para hacer posible el reto, Hernández tiene en su palmarés el haber terminados distintas maratones y carreras populares, pero también el haber corrido en el año 2017 cien kilómetros del Camino de Santiago entre Rueda y Benavente en un reto personal que realizó en nueve horas con la ayuda de tres amigos, uno en una furgoneta, otro en bicicleta y el restante corriendo con él a partir del kilómetro 55.

Tampoco le será nuevo el Canal de Castilla, ya que hace años lo realizó en caballo junto a su hermano, aunque en sentido inverso, desde Medina de Rioseco a Alar del Rey. Quizás este espíritu entre aventurero y solidario es el que también le llevó, en el año 2016, a realizar un viaje solidario a los campamentos saharauis en una visita en la que, además de llevar todo tipo de ayuda, en especial material escolar, corrió una maratón.

Toño tiene claro que la experiencia que tiene es la de correr 100 kilómetros, que luego tendrá que andar y, que «si me encuentro bien, podré trotar en el último tramo hasta Valladolid».

La Asociación AdEla es una organización sin ánimo de lucro, fundada en 1990, declarada de utilidad pública, que extiende su actividad a todo el territorio español. Su misión principal es mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por la ELA u otras enfermedades de la motoneurona.