Valladolid
José Ignacio Foces ensalza «la inquietud permanente» de Villalán de CamposEl que fuera subdirector de El Norte de Castilla pregona las fiestas patronales del terracampino pueblo en honor a Santa Cecilia
Villalán de Campos es el perfecto ejemplo de que el tamaño no importa. A la vista está: lleváis muchísimos años demostrando que no es el ... tamaño del padrón de habitantes el que determina la proyección de un pueblo, sino el hacer de sus gentes. Es la tesis que este sábado afirmó el periodista José Ignacio Foces en el pregón de las fiestas patronales de Villalán de Campos en honor a Santa Cecilia, en un acto que contó con la presencia de numerosos vecinos e invitados.
El que fuera subdirector de El Norte de Castilla hasta hace unos meses, empezó por confesar que, a pesar de se había cortado la coleta y quitado el traje de luces de pregonero antes de la pandemia, había aceptado serlo una vez más por el hecho sentimental de que desde hace muchos años acompañaba a su madre, Soledad Gil, a la procesión y la misa de Santa Cecilia, algo que este año no podrá hacer tras su fallecimiento el pasado mes de febrero.
Foces dedicó buena parte de su pregón a justificar su tesis con distintos argumentos, como trayendo al presente un buen número de conocidos alanos a los que había conocido en su niñez en su Villavicencio natal, en especial en la tienda de su abuelo Pepe, primero, y después de su madre, Sole, pero también a otros que pasaron por la Residencia de Santo Domingo y Santa Eloísa, «ya para siempre vinculados a ese especial trato entre Villalán y Villavicencio».
También hizo relación de distintos hechos sucedidos en Villalán que «han caminado parejos en buena medida a acontecimientos de la historia reciente de España», recordando a vecinos como Gaudencio y su sobrino Antonio, conductores de la Casa Real durante muchos años; como Cándido Abril, uno de los grandes artífices de la Universidad Popular de Palencia; como Satur Merino, en el cuadro de honor de Fundación Personas en el servicio de atención a personas discapacitadas; como Belén Merino, a quien confiaron la comunicación del proyecto pionero de la Fundación Ciudad de la Energía de Ponferrada por la que recibió premio Juan José Almagro; o o como Ignacio Sánchez, el alcalde, que lleva media vida dedicado a recorrer medio mundo en su empresa. También tuvo un recuerdo para Ramiro Merino, quien «tiene el incuestionable honor de haberse pasado la vida al volante de su taxi por todo el país», o José María Vázquez, que «deja esfuerzos y sudores en la promoción y organización de la Semana Santa de Cuenca de Campos».
Además, el pregonero destacó el impulso de Villalán «para estar siempre en vanguardia de muchos de los avances que se han ido dando en España», como la puesta en marcha de Radio Coruja; el concierto de rock, que «camina al medio siglo de vida sin paragón en Tierra de Campos»; o la torre de la iglesia convertida en alojamiento rural habiéndose propuesto su diseño al arquitecto del Museo Guggenheim de Bilbao, Frank Gehry, aunque no llegara a contestar. Todo ello sin olvidar la inquietud permanente para la organización de las ferias de la cerveza o del vino; el aprovechamiento de construcciones populares del pueblo para crear desde la iniciativa privada un palomar de congresos y otro de exposiciones; la organización del Festival Rural de Cine Insostenible; el Encuentro Poético Anual, la fiesta de las Ánimas o el Día Internacional de la Gaseosa. Todo ello para que Foces expresara, una y otra vez, un «¡Ole, ole y ole Villalán de Campos!».
Tras demostrar su tesis con una gran variedad de argumentos, el pregonero manifestó que «si de algo está bien dotado Villalán es de iniciativa personal y colectiva para decir al mundo que quien no se mueve es porque no quiere», dejando para el final el recuerdo de la presencia de la talla de la patrona de Villalán, Santa Cecilia, en la tercera edición de la exposición de Las Edades del Hombre, dedicada a la música en la catedral de León en 1991.
El final llegó cuando, a modo de los antiguos pregoneros, Foces anunció las distintas actividades del pregón, sin que faltase el brindis con el vino de unas botellas que él mismo había llevado usando «una fórmula importada desde el mismísimo corazón de Italia», con los consiguientes vivas. Tras el refresco, se inició el recorrido de peñas con Los Cañis y se prendió la tradicional hoguera con música popular junto a la iglesia, dando paso por la noche a los ritmos bailables del el grupo de rock y pop Wateke y a la discomovida de Dj Jefe. Este domingo se celebrará la procesión en honor a la patrona, tras la que tendrá lugar la misa. A continuación, tendrá lugar el vermú musical con Dj Pedro León, sin que falten hinchables y juegos como los de la rana o la diana. La tarde será animada por la actuación de la cantante Soledad Luna. El lunes habrá un vermú ofrecido por el bar de pueblo.
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