Gran Prix de peñas para animar las fiestas pedrajeras

Una de las pruebas del Gran Prix de en Pedrajas. /C. Catalina
Una de las pruebas del Gran Prix de en Pedrajas. / C. Catalina

La suelta de reses bravas y el concurso de bebedores de bota contó con una alta participación en el tercer día de los festejos patronales

Cruz Catalina
CRUZ CATALINA

Pedrajas de San Esteban continúa sus fiestas patronales en honor a San Agustín. Tercer día con los toros como principal protagonista, pero también con otras propuestas no menos interesantes y divertidas. A las nueve de la mañana en los aledaños de la plaza de toros la jornada comenzaba con una chorizada. Pasadas las once de la mañana tres cohetes anunciaban el inicio del tercer encierro de reses bravas por el recorrido que va de la plaza de toros al toril de la calle Ronda Santa Ana.

El festejo taurino se prolongó por espacio de 40 minutos y se saldó sin ningún incidente reseñable, en el que se soltaron cuatro novillos, tres de ellos de pelaje negro y uno ensabanado, que ofrecieron un desigual juego tanto en carrera como en su lidia a cuerpo limpio por parte de los aficionados.

Media hora después del mediodía, en la Plaza Mayor daba comienzo una nueva edición del concurso de bebedores en bota, en el que participaron tres mujeres y siete hombres, en esta ocasión todos ellos residentes en la villa piñonera, que demostraron ante el numeroso público su habilidad para beber el contenido de las botas de cuero, tinto de verano, de 8 litros de capacidad con la que concursaron los hombres y de 5 litros las mujeres con los brazos en alto durante el mayor tiempo posible.

En el concurso se impuso, en la categoría mujeres, la vigente campeona y también campeona del concurso celebrado en la cercana localidad segoviana de Cuéllar unos días antes, Yolanda Pérez Álvarez, marcando un tiempo de 3 minutos y 37 segundos que le valió como premio un jamón de bodega de manos de la edil responsable del área de Cultura, Turismo y Educación. La marca queda lejos del récord del concurso que ella misma hizo el pasado año (5:50). Tras ella, en segunda y tercera posición, María del Rosario Rodríguez, que marcó un tiempo de 3:13 y Nati Trigos, que anotó un crono de 1:32, que recibieron como premio una caña de lomo de cerdo y una caja de bollos empiñonados, respectivamente.

En la que categoría masculina se impuso el que fuera campeón de la cuarta, quinta y sexta edición y el pasado año quedó segundo, David Gamarra Sanz, al anotar un tiempo de 4:12 que recibió como premio un jamón de manos del regidor pedrajero. Registro, al igual que pasó en la categoría de mujeres, que se quedó lejos del récord que él mismo ostenta (6:17) conseguido en 2017. Por detrás, en segunda posición quedo el ganado del pasado año, Carlos Salamanca, que anotó un tiempo de 4:00.

Vaquillas

Finalizado el concurso, la charanga local La Gaveta amenizó musicalmente la hora del vermú en las terrazas de los establecimientos hosteleros de la zona centro con una variada selección de temas de ayer, hoy y siempre con el toque de humor y marcha que caracteriza a esta formación musical.

Tras el almuerzo, la Plaza Mayor fue de nuevo escenario de una de la que sin duda es una de las actividades más genuinas de las fiestas pedrajeras, la sesión de café-concierto que tuvo como protagonista al grupo de versiones Cover Club, animando a los presentes hasta la hora de comienzo, a las 18:00 horas, del Gran Prix, en el que participaron cuatro peñas que se sometieron a seis pruebas de habilidad y rapidez, tres de ellas con una vaquilla brava para complicar un poco más la obtención del triunfo, brindando un divertido espectáculo al público que llenaba la mitad del aforo de la plaza. Triunfo que fue para la peña La Polla, seguida en segunda posición de Xkapada, El Resacón en tercera posición y en último lugar El Desfase.

Antes de que el sol se pusiera, la Plaza Mayor se llenó de chiquillos que durante más de una hora se divirtieron sin parar con la sesión de baile con disco-móvil.

El broche a la jornada ya bien caída la noche, con gran animación en las calles y la Plaza Mayor, lo puso la suelta de un toro desde un cajón desde la calle Ronda de Santa Ana, que sirvió para dar comienzo al cuarto encierro urbano al estilo de la villa piñonera, en el que se soltaron varios novillos.