La Feria del Pincho de Lechazo llena Traspinedo y rubrica su atractivo

Uno de los encargados de las brasas prepara los pinchos en la parrilla. /S. F.
Uno de los encargados de las brasas prepara los pinchos en la parrilla. / S. F.

La marca de garantía de este manjar típico de la localidad cumple cinco años y permite certificar su calidad y protegerlo

S. FERNÁNDEZTraspinedo

La XIII Feria del Pincho de Lechazo y la Artesanía ha comenzado hoy en la localidad de Traspinedo para demostrar un año más que su producto estrella está más de moda que nunca. Miles de personas se han acercado para degustar este manjar que ha logrado situar a esta pequeña localidad vallisoletana en el mapa gastronómico nacional. Durante la inauguración de esta importante cita culinaria que lleva por lema 'El Sabor de la Tierra', tanto el alcalde de la localidad, Javier Fernández, como el presidente de la Diputación, Conrado Íscar y el subdelegado de Gobierno, Emilio Álvarez, han coincidido en el esfuerzo y el tesón de los hosteleros de la zona como ejemplo de evolución en la provincia, clave del éxito y fama adquirida de los famosos pinchos de lechazo a la brasa de sarmiento.

Por este motivo, este año qué mejor que el reconocimiento a la Asociación de Asadores de la localidad, que consiguió hace cinco años que este producto quedara protegido bajo la Marca de Garantía que avala su autenticidad. Su presidente, Julio César García, ha agradecido la mención y ha reconocido que en el caso de Traspinedo «la unión hace la fuerza y los objetivos de potenciar el turismo en la localidad, ensalzar la imagen del producto y dinamizar el empleo en el municipio se han conseguido tras años de trabajo».

Presentes en ferias de Segovia, eventos de Mayorga, Barcelona o Madrid entre otros lugares, este manjar traspasa fronteras. «Este es un evento que conoce todo el mundo y tras años de saber hacer ahora todo el mundo quiere venir a probar el pincho, este es un gran ejemplo a seguir para muchos municipios de la provincia a la hora de potenciar sus productos», ha subrayado el subdelegado de Gobierno, Emilio Álvarez.

«La unión hace la fuerza», reconoció Julio César García, portavoz de los Asadores locales

Así, con buena temperatura, el apoyo de localidades cercanas y arropados por los vecinos del municipio, la XIII edición de esta famosa feria ha dado comienzo con la actuación a ritmo de caja y dulzaina del grupo de danzas tradicionales Mies y Barro, que ha servido como vistoso reclamo para que cientos de personas se fueran reuniendo durante el mediodía para saborear una feria que trata además de hacer partícipe al visitante con talleres demostrativos de oficios artísticos de Foacal, con actuaciones musicales –donde se ha tenido muy en cuenta el valor de las tradiciones potenciando el folclore popular– y actividades infantiles que han completado el agradable paseo por los casi treinta expositores de artesanía que se han ido llenando de ambiente durante la tarde.

La plaza del Rollo ha servido como epicentro de actividades familiares como los hinchables, los talleres de alfarería, pan y pintacaras, los juegos autóctonos o el teatro de títeres en el que mayores y pequeños han disfrutado de una jornada festiva que ha ido avanzando hasta dar lugar al espectáculo de fuego que ha tenido gran expectación ya en la noche.

Así, durante todo el fin de semana los hosteleros, además de ofrecer un menú especial, participan en el concurso gastronómico popular en el que mañana a las 20:00 horas se dará a conocer la tapa ganadora de esta edición. Para ello, los asistentes podrán votar entre las ocho elaboraciones que se presentan este año a concurso.

Con unas ochenta personas dedicándose en panaderías, carnicerías, trabajos de ganadería y mesones es innegable el trabajo colectivo que hace que el pincho de lechazo sea el producto por el cual Traspinedo es el referente gastronómico de moda y con la visita de miles de personas llenando a localidad, no faltan evidencias que demuestren que la Feria del Pincho y la Artesanía tiene cuerda para rato.