Eduardo Alsasua gana el concurso de pintura rápida 'Pinta mi pueblo'

Eduardo Alsasua posa junto a su obra ganadora. /J. N.
Eduardo Alsasua posa junto a su obra ganadora. / J. N.

El pintor alavés, que ya ganó en 2016, quería pintar la calle Caballeros, «por la luz tan especial, los toldos, la gente…»

JESÚS NIETOLaguna de Duero

«Tenía muy claro desde que me presenté por primera vez en 2016 que quería pintar la calle Caballeros porque me gusta esa luz, el movimiento de los toldos, la gente… sobre todo ese movimiento que hay en esa zona del pueblo», declaró Eduardo Alsasua tras obtener el galardón de manos del alcalde Román Rodríguez. Eduardo Alsasua es licenciado en Bellas Artes y reside en Vitoria. «Allí desarrollo mi pintura, pero también me gusta presentarme a los concurso de pintura rápida».

Por su parte, Isabel Pérez fue la ganadora local. Con más de un centenar de premios de pintura en su currículum en certámenes de toda España, Isabel quiso pintar un rincón muy cercano al del ganador, la confluencia de las calles Caballeros y Hernán Cortés. «Siempre me ha llamado la atención este lugar, con la iglesia al fondo. Me gusta mucho la lejanía, dar sensación de profundidad, que se vea la torre, pero al mismo tiempo que se vean coches, personajes, dar sensación de movimiento».

El certamen de pintura rápida estaba abierta a todos los pintores interesados, que podían optar al premio presentando una sola obra y que mostrara paisajes y rincones típicos de Laguna de Duero. La técnica, completamente libre y el soporte de las obras debían ajustarse a un mínimo de 50 centímetros de lado y no sobrepasar el metro.

Los pintores más madrugadores comenzaron sus obras pasadas las ocho y media de la mañana y tenían como hora tope para presentar sus creaciones las seis y media de la tarde. Una vez terminado el concurso las obras se expusieron en el umbráculo del paseo del lago, como cada año, a la espera de conocer el fallo del jurado para lograr unos premios de 1200 y 600 euros para el primero y segundo respectivamente y un premio para el mejor pintor local de 300 euros.

En la misma entrega de premios, recibió también su galardón la ganadora del concurso de carteles de fiestas Claudia Sobradillo, con una creación muy minimalista. «Como soy diseñadora gráfica cuanto más minimalista, mejor. Seleccioné lo más representativo de Laguna, como la subida a la ermita, el lago y la palabra 'Villar' en grande con esos elementos dentro». La idea le costó poco, pero elaborarlo le llevó más tiempo, «una semanita retocando siempre algo».

En el entorno del lago, lugar donde se entregaron los premios, también podía verse una exposición de doce esculturas flotantes de siete autores. Este certamen de esculturas flotantes parte de un concurso que tuvo lugar hasta el año 2010. Se trata de una exposición que tiene la peculiaridad de que las obras se encuentran expuestas sobre la superficie del lago, bien flotando por sí mismas, lo que se conoce como escultura autoflotante, o bien como escultura definitiva que flota con ayuda de unas bases o plataformas polietileno expandido.