El aumento de la presencia policial extingue las carreras ilegales en Valladolid
La Guardia Civil y la Policía Municipal, tras continuas visitas a las zonas de competición, obligan a los organizadores de estos eventos a suspender la actividad
Se acabó. O eso parece. No habrá más concentraciones de carreras ilegales en los polígonos de la provincia vallisoletana. Así lo han informado los ... organizadores de estos eventos que aglutinaban a centenares de coches y personas cada viernes en ubicaciones que uno solo podía conocer si preguntaba por mensajes privados en determinados perfiles de redes sociales.
Y todo ello, según detallan en un comunicado interno, gracias a la continua presencia de la Guardia Civil y la Policía Municipal de Valladolid cada vez que se iniciaba la 'improvisada' concentración. «Por el momento no se realizarán más quedadas. Estaremos un tiempo sin hacer ninguna hasta la Guerra de Clubs, que será totalmente legal. Últimamente, las quedadas se han convertido en esperar a que la policía aparezca a los diez minutos y acabe denunciando o citando incluso a personas que no han hecho nada. Hasta que podamos garantizar que eso no vuelva a ocurrir y contemos con un entorno seguro para todos, donde podamos pasar un buen rato sin problemas, no habrá más quedadas por ahora en Valladolid», reza el mensaje colgado en redes sociales.
Esa máxima lo confirman tanto fuentes de la Policía Municipal como de la Guardia Civil, que en las últimas semanas acudían cada viernes al encuentro de esa práctica, tildada en muchas ocasiones de peligrosas por los acelerones que se veían en las largas rectas, para disuadir el encuentro. Conocedores de los puntos exactos, varias patrullas se personaban con la intención de disuadir, si bien en las últimas veces se sancionaba a los presentes. No solo por posibles delitos contra la seguridad vial, sino también por otro tipo de infracciones ya sea, por ejemplo, tener la ITV caducada.
Precisamente, esa ha sido la estrategia para desmontar las denominadas quedadas en las que unos pocos, no todos, se enfrascaban en una especie de competición para ver quién completaba antes un recorrido compuesto únicamente de una recta. A eso se añadían otro tipo de exhibiciones como trompos.
La Policía Municipal ha llegado a desplegar drones para controlar este tipo de eventos en los polígonos de la capital
La vertiente de los últimos viernes ha sido la de concentrarse en el espacio preferido por los aficionados a estas prácticas: el polígono industrial de El Brizo en Aldeamayor de San Martín. Era el elegido, en la mayoría de los casos, cada viernes, lo que propiciaba que la propia Guardia Civil tuviera controlados los accesos. Eventos multitudinarios que incluyó también el día de Halloween, en el que se invitaba a participar disfrazados para la ocasión.
Desde otras provincias
Pero no era el único emplazamiento para los centenares de seguidores, muchos de ellos provenientes de provincias limítrofes, pues en Villanubla también era habitual su presencia. A eso se sumaban los polígonos de la capital y ahí, por demarcación, era trabajo para la Policía Municipal. Con el mismo objetivo, los agentes no han sido ajenos a esa realidad y fuentes del cuerpo confirman que en más de una ocasión han desplegado drones para controlar y conocer dónde se desarrollaban.
Entre todos, han extinguido los eventos. Eso sí, las mismas fuentes recalcan que no van a bajar la guardia por mucho que se haya difundido un mensaje a través de las redes sociales por parte de los convocantes y seguirán pendientes por si esas concentraciones vuelven a desarrollarse en emplazamientos de la capital o la provincia.
La historia de las carreras ilegales en Valladolid es dilatada en el tiempo, si bien se ha intensificado en los últimos tres años. En la mente de los Cuerpos y Seguridad del Estado ha estado poner coto a este tipo de eventos. Así lo han puesto de manifiesto desde hace unos años, cuando se empezaron a levantar denuncias ante el temor de que durante un viernes cualquiera tuviera lugar una desgracia en forma de accidente o atropello. Sucedió hace casi dos años en Vitoria, con dos jóvenes fallecidos tras un atropello. Desde entonces, entre las autoridades siempre se ha trabajado en erradicarlas, hecho logrado recientemente y a la espera de que no se reproduzcan con el paso del tiempo. Al final, este tipo de eventos siempre ha sufrido el efecto 'Guadiana', desaparecen y aparecen por igual.
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