La provincia de Valladolid tendrá tres nuevas circunvalaciones en menos de once años

Estado en el que ha quedado el tramo de la carretera VP-2203, a la salida de Camporredondo, tras la mejora llevada a cabo. /E. E.
Estado en el que ha quedado el tramo de la carretera VP-2203, a la salida de Camporredondo, tras la mejora llevada a cabo. / E. E.

Destinará 72,7 millones a acondicionar los 1.435,55 kilómetros de las carreteras provinciales

EVA ESTEBANValladolid

Son «esenciales» y «fundamentales» para favorecer el crecimiento y desarrollo de un territorio. También son un instrumento para luchar contra la despoblación. Conscientes del «importante» papel que desempeña la red viaria provincial, el «esqueleto, la columna vertebral» de Valladolid, la Diputación ha puesto en marcha una nueva Estrategia Viaria en la que prevé invertir, en un plazo de once años, 72,7 millones de euros «para la mejora» de los 1.435,55 kilómetros dependientes de la institución. Se trata, por tanto, de un ambicioso proyecto con miras al futuro y del que llevaban tiempo detrás. Así lo ratificó este viernes el presidente de la entidad, Jesús Julio Carnero, al mismo tiempo que destacó que, con ello, la intención es «poner en relieve nuestra intención de mejorar y conservar las carreteras», ya que estas actuaciones llevan tras de sí un «componente social». «Eso es lo verdaderamente importante, que se mejore la calidad de vida y las oportunidades de los ciudadanos», afirmó.

Esta nueva estrategia, cuya iniciativa fue aprobada por unanimidad en el Pleno de la Diputación correspondiente al mes de junio de 2018, se articulará en torno a cuatro ejes fundamentales. Así, el primer paso será «analizar y estudiar» detenidamente las características de cada vía para, seguidamente, fijar unos «criterios de intervención y actuación». A pesar de que Carnero calificó como «aceptable» y «óptima» la situación actual de la red, que supone casi la mitad del cómputo kilométrico total de la provincia (47,32%), reconoció que aún queda «mucho por hacer». «Por fortuna, la crisis económica va cediendo y podemos dedicar cada vez más recursos al mantenimiento», argumentó.

Tipos de vías

Carreteras de clase A:
Afectan a 338,89 kilómetros, el 23,6% del tal. Tienen un tráfico superior a 500 vehículos diarios.
Otras vías:
Son carreteras muy locales, de carácter agrícola, con muy poco uso y son de pequeña longitud. Afecta a 50,7 km.

Jesús Julio Carnero lo tiene claro: la única opción viable, «la más barata», es conservar. La base «de todo» es lo que él denomina «la regla del cinco». «Los estudios lo avalan. A medio y largo plazo, sale mejor invertir un euro ahora en conservar. Por cada euro invertido, se ahorran hasta cinco. Y por cada, cinco, hasta veinticinco», sentenció.

Otra de las novedades anunciadas por Carnero fue la creación de tres nuevas variantes. De este modo, los vecinos de los municipios de Llano de Olmedo, San Román de Hornija y Nueva Villa de las Torres están de celebración. Tras «varios años» de demanda, por fin tendrán, en un plazo máximo de once años, hasta 2031, su deseada circunvalación. Las tres actuaciones supondrán un montante de 270.000 euros.

«Optimizar» recursos

Para favorecer las acometidas en cada tramo y «optimizar los recursos disponibles», la Diputación ha establecido por primera vez una distinción de las carreteras provinciales en función del tráfico que soportan cada día. Las carreteras de clase A son las más utilizadas, con un tránsito de más de 500 vehículos diarios, pero únicamente representan el 24%del total (hasta 338,9 km). Son vías de largo recorrido que, además, permiten el acceso a «un gran número de poblaciones». Tras las pertinentes mejoras, estas calzadas se caracterizarán por tener una anchura de ocho metros y sus curvas tendrán gran amplitud, con un radio superior a 250 metros. «Su nivel de conservación será máximo», incidió Carnero.

Mejora en la carretera entre Montemayor y Santiago del Arroyo

a mejora del tramo de la carretera VP-2203 entre Santiago del Arroyo y Montemayor de Pilillla era desde hace tiempo una cuenta pendiente de la Diputación provincial. Las acometidas, que han supuesto una inversión de 440.769 euros, comenzaron en 2017 y se han llevado a cabo en dos fases. La primera de ellas comprendió desde la Autovía A-61 a Camporredondo, un total de 2,44 kilómetros. La segunda, iniciada en 2018, se ejecutó sobre los 4,83 km que separan esta última localidad de Montemayor.

«Tenía una serie de deficiencias notables y había que actuar ahí», apuntó el presidente de la institución, Jesús Julio Carnero. Así, además de renovar el asfalto con casi cuatro toneladas de mezcla bituminosa, se sustituyó la señalización horizontal y vertical. Ahora, según confirmó Carnero, el siguiente paso es actuar en la travesía de Camporredondo, «justo donde termina esta mejora». Las obras, que afectan a un kilómetro, se llevará a cabo este verano y supondrán un montante de cerca de 60.000 euros.

Las de tipo B, por su parte, son aquellas que tienen un tráfico inferior a 500 turismos y aunque sus recorridos «son mayoritariamente cortos», representa a casi el 80% de las carreteras de Valladolid. En este caso, la anchura del trazado será de siete metros y los obstáculos que pueda tener en los márgenes permanecerán protegidos. Por último, están las carreteras catalogadas como «otras vías», que son vías «muy locales y de muy poco uso». «No tienen, en el sentido escrito de la palabra, carácter de carretera, sino que son más caminos vecinales para usos agrícolas que conducen a puntos localizados como fincas o granjas particulares».