Valladolid quiere bancos públicos y más cómodos para los mayores y las personas con discapacidad

Participantes en la reunión en Huerta del Rey./H. S.
Participantes en la reunión en Huerta del Rey. / H. S.

El Ayuntamiento y entidades sociales proponen 109 ideas para mejorar la accesibilidad en servicios de la capital

Víctor Vela
VÍCTOR VELA

Los grupos políticos, técnicos municipales, sindicatos y entidades sociales que trabajan con colectivos de discapacidad celebraron ayer un encuentro en el centro de mayores de Huerta del Rey para avanzar en la redacción del segundo plan de accesibilidad, un documento con 109 medidas (49 de ellas inéditas en la ciudad) que se adoptarán en los próximos cuatro años y que tienen como objetivo mejorar la calidad de vida y garantizar «entornos comprensibles y utilizables de forma autónoma» para las 22.584 personas con discapacidad que hay en la ciudad de Valladolid, según los datos de la Gerencia de Servicios Sociales (con un grado de reconocimiento del 33%o superior).

Entre otras propuestas, el documento incluye el compromiso municipal de reformar la anchura de las medianas (en aquellas calzadas en las que sea posible)para que pueda esperar sin riesgo una persona en silla de ruedas, o incrementar el número de semáforos con señales acústicas. También se recoge la necesidad de instalar bancos adaptados, que respondan a dos criterios:el primero es que el asiento no esté demasiado bajo, ya que esto dificulta la incorporación de quien se ha sentado en ellos. El segundo es que tenga reposabrazos.

El compromiso adquirido por los grupos políticos y las entidades sociales es dar un paso más respecto al primer plan (aprobado en 2011 y prorrogado desde 2014). En aquel documento se prestaba especial atención a las barreras arquitectónicas, a los rebajes de bordillos, a la eliminación de bolardos que no se adaptaban a la normativa (en los dos últimos años se han sustituido 1.069) y a la necesidad de mejorar la accesibilidad urbanística. Ahora, explica la concejala de Servicios Sociales, Rafi Romero, se trata de «ampliar el enfoque» y trabajar en la «accesibilidad al ocio y la cultura de las personas con discapacidad». Así, el borrador del nuevo plan contempla acciones como la adecuación de las marquesinas de Auvasa (con más luz y paneles de lectura fácil) o la incorporación de audiolibros o novelas en 'braille' y con tipografía grande en las bibliotecas municipales.

Propuestas del II Plan Local de Accesibilidad

Urbanismo.
Reforma de las medianas con ancho adecuado para sillas de ruedas. Más semáforos acústicos y con aumento del tiempo en verde para peatones cuando sea necesario. Implantación progresiva de barandillas en rampas y cambios de nivel. Mejora del estado del pavimento de las vías públicas y zonas verdes peatonalizadas. Colocación de bancos adaptados y apoyos isquiáticos (soportes para descansar, sin necesidad de sentarse).
Movilidad.
Mejoras de información e iluminación permanente (con luces LED)en las marquesinas de Auvasa, con planos de lectura fácil. Creación de un dispositivo de consulta (aplicación móvil)de la disponibilidad de plazas libres de estacionamiento para personas con movilidad reducida. Habrá además mayor vigilancia para evitar su ocupación indebida. Aumento del tamaño de letra de las máquinas de la ORA.
Culturas.
Facilidades de acceso a las salas de exposiciones municipales, con una mejor señalización en ellas y en los museos:planos de lectura fácil, en 'braille'... También en recursos de información turística.
Dependencias municipales.
Medidas para facilitar el acceso a edificios de titularidad municipal:puertas con célula fotoeléctrica, acceso a cota cero. En los ascensores: mecanismos de aviso sonoro y numeración en 'braille'.
Ocio.
Clubes de lectura fácil en las bibliotecas, con mejora de los fondos (audiolibros, 'braille', libros con tipo de letra grande).
Empleo.
Incrementar el porcentaje de contratación de personas con discapacidad en la plantilla del Ayuntamiento más allá del 2%que marca la ley. Seguimiento de la contratación efectiva de las personas con discapacidad por parte de empresas adjudicatarias de contratos municipales.

«Una de las mejoras del plan es que se han incluido muchas acciones de accesibilidad cognitiva», apunta Luisa María Enríquez, del centro especial Padre Zegrí, de atención a personas adultas con discapacidad intelectual, quien subraya esa apuesta por la «accesibilidad cultural». Ana María Ramos, de la asociación de personas sordas Aspas, entiende que este tipo de medidas contribuyen, además, a obtener mayor visibilidad. Destaca, por ejemplo, el hecho de que en el balcón consistorial, durante el pregón de las fiestas, haya una intérprete de signos. «Es un logro que habría que extender a otros actos públicos».En Valladolid hay 1.581 personas con discapacidad auditiva. Además, en la capital conviven 1.840 personas con discapacidad visual , 12.490 física, 2.356 intelectual y 4.317 mental. Por edades, la mayor parte tiene más de 65 años (11.517). Hay además 115 menores de 5 años con discapacidad y 662 jóvenes de 6 a 20 años. En el tramo de 21 a 55 años hay 6.723 personas y 3.567 entre 56 y 64.

Gustavo Martín (Intras)y Pablo Moreno (El Puente), entidades que trabajan con personas con enfermedad mental, resaltaron esta amplitud de miras del plan, ya que «hay más barreras que las arquitectónicas» que tienen que ver con los prejuicios. De ahí, dicen, la importancia de trabajar por la igualdad en Primaria. María Ángeles García, de Fundación Personas, propone que la formación se extienda a alumnos de Secundaria y a trabajadores municipales, como conductores de autobús(sobre el uso de las rampas) o policías municipales.