Una profesional del baile dispuesta a enseñar

Estela Sanz, en su escuela de baile./L. N.
Estela Sanz, en su escuela de baile. / L. N.
Estela Sanz crea su propia escuela de danza donde imparte varias disciplinas
Laura Negro
LAURA NEGROValladolid

El baile es su vida y el paso del tiempo no ha hecho más que acrecentar sus ganas de bailar. Para ella es tan necesario como respirar. Hace años que convirtió esa pasión en su profesión y, desde hace algunos meses, enseña su arte en su propia escuela de danza que lleva su nombre, Estela Sanz. Empezó a bailar flamenco y ballet clásico español con tan sólo cuatro años. Se formó en diferentes escuelas de la ciudad, como la escuela de danza de las Hermanas Bernal o la de Mariemma.

«Toda mi vida la he pasado formándome. He hecho infinidad de cursos en ciudades con Madrid o Sevilla. Siempre tuve muy claro que me dedicaría a esto, por eso, antepuse el baile a todo lo demás. Mientras mis amigas se divertían, yo ensayaba cinco horas diarias de lunes a viernes. Pero así yo era feliz. Puede que me haya perdido algunas cosas, pero no me arrepiento de haberme tomado el baile tan en serio», relata. Con 16 años obtuvo la titulación de bailarina profesional de danza española a través del Real Conservatorio de Música y Danza de Madrid y a lo largo de su carrera ha formado parte de diferentes compañías como son Flamenco en Vivo y Antología Española, y ha colaborado en numerosos montajes flamencos.

«Desde muy joven empecé a dar clase de baile en guarderías y colegios como actividad extraescolar y también en academias de danza. Con una antigua compañera, la bailarina Cristina Redondo, formé pareja artística durante mucho tiempo y más tarde formamos un ballet con el que hicimos infinidad de montajes. Actuamos en los teatros y salas más importantes de Castilla y León, y colaboramos con compañías a nivel internacional», relata. Durante 14 años compaginó el baile con su trabajo como recepcionista en un grupo de comunicación, hasta que decidió dejar este empleo para centrarse en su labor como profesora de baile para la asociación de bailes de salón de Zaratán, donde la contrataron.

En el año 2015 montó la asociación cultural Sueños Flamencos y en 2016 se dio de alta como autónoma para seguir dando clase. Ese mismo año firmó un acuerdo para ser delegada de Valladolid de la Escuela de Flamenco de Andalucía. «Mi familia me insistía para que montara mi propia escuela. Mi marido era el que más me animaba. Él lo tenía clarísimo. Me decía que con una trayectoria como la mía y con la gran cantidad de alumnos a los que daba clase, que debía arriesgarme. Si no hubiera sido por él, nunca hubiera tomado la decisión», confiesa.

En vista de que Estela no terminaba de decidirse, fue su marido el que empezó con la búsqueda de locales. Visitó varios, pero ninguno le gustaba, hasta que encontró el adecuado en el Paseo del Jardín Botánico, en el barrio de Puente Jardín. «Él se enamoró de este lugar y cuando yo vi el local por primera vez fue cuando tomé la decisión de emprender. Era un espacio amplio y con muchas posibilidades. Además, en el barrio se aparca muy bien y ese era un aspecto importante a tener en cuenta. Antes de hacer ninguna otra gestión, lo consultamos con un arquitecto para ver si el proyecto era viable en este lugar. Era el sitio adecuado, así que enseguida empezamos a trabajar en el proyecto de obra civil y a gestionar todos los permisos pertinentes», relata esta bailadora. «Éste es un proyecto familiar. Lleva mi nombre, pero mi marido ha sido el gran impulsor. Además, está mi hija, que también baila, y quien sabe si algún día ella querrá trabajar conmigo en la escuela», dice.

A la hora de diseñar su imagen de marca, Estela confió en profesionales. «Yo no sabía lo que quería, pero tenía muy claro lo que no quería. Al final decidí que mi marca fuera mi nombre y el logotipo se creó a partir de una foto mía bailando», explica. En el mes de septiembre la escuela abrió sus puertas, y lo hizo con un gran número de alumnos de todas las edades, muchos de los cuales ya eran alumnos suyos.

Escuela de Danza Estela Sanz

Emprendedora.
Estela Sanz Colón (43). Bailarina profesional
Fecha de inicio de la actividad.
septiembre de 2017.
Contacto.
Paseo Jardín Botánico esquina con Siempre Viva. 47009 Valladolid. Telf: 618 489 187 www.estelasanz.es

Esta escuela de danza tiene una amplia oferta formativa, siempre garantizando un aprendizaje gradual y apropiado a la edad y nivel del alumno. Estela imparte las clases de danza española, flamenco e iniciación al ballet clásico. El resto de especialidades, como las sevillanas, latinos, zumba, danzas urbanas, bailes de salón, incluso gimnasia hipopresiva, las imparte a través de otros profesores autónomos que colaboran con ella. «En las clases de flamenco, de forma regular, cuento con un guitarrista y un cantaor en directo, ya que considero que es muy importante conocer a fondo esta disciplina. Es una forma estupenda de que los alumnos comprendan mejor el flamenco y sepan lo que están bailando», cuenta.

Siempre trabaja con grupos reducidos, con una media de 12 alumnos por clase. «Para ser el primer curso hemos tenido todas las clases completas. Los mayores se han decantado más por los bailes latinos. Los niños por el ballet, zumba y el flamenco y los adolescentes prefieren las danzas urbanas. Tratamos de amoldarnos a todos los gustos de nuestros clientes», asegura esta emprendedora, que mantiene abierta su escuela de 9:30 a 12:00 horas y por las tardes 17:00 a 22:30 horas, de lunes a viernes.

«Para mí, este proyecto es precioso. Me permite bailar, enseñar y además formarme, ya que esta es una profesión en la que nunca se termina de aprender. Quiero dar a mis alumnos lo mejor de mí y por ello, siempre estoy en un continuo aprendizaje. El baile me lo ha dado todo en la vida y yo quiero transmitir esa pasión y disciplina a las nuevas generaciones. Estoy feliz de haber tomado la decisión de emprender. Ahora trabajo muchas más horas, pero lo hago mucho más satisfecha».

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